lunes, febrero 11, 2008

De nuevo...


Capítulo 20





-Siempre me sospeche que acabarías acostándote con él -dijo Oliveira.
La Maga tapó a su hijo que berreaba un poco menos, y se frotó las manos con un algodón.
-Por favor laváte las manos como Dios manda -dijo Oliveira-. Y sacá toda esa porquería de ahí.
-En seguida -dijo la Maga. Oliveira aguantó su mirada (lo que siempre le costaba bastante) y la Maga trajo un diario, lo abrió sobre la cama, metió los algodones, hizo un paquete y salió de la pieza para ir a tirarlo al water del rellano. Cuando volvió, con las manos rojas y brillantes, Oliveira le alcanzó su mate. Se sentó en el sillón bajo, chupó aplicadamente. Siempre estropeaba el mate, tirando de un lado y del otro la bombilla, revolviéndola como si estuviera haciendo polenta.
-En fin- dijo Oliveira, sacando el humo por la nariz-. De todos modos me podían haber avisado. Ahora voy a tener seiscientos francos de taxi para llevarme mis cosas a otro lado. Y conseguir una pieza, que no es fácil en esta época.
-No tenés por qué irte -dijo la Maga-. ¿Hasta cuándo vas a seguir imaginando falsedades?
-Imaginando falsedades -dijo Oliveira-. Hablás como en los diálogos de las mejores novelas rioplatenses. Ahora solamente te falta reírte con todas las vísceras de mi grotesquería sin pareja, y la rematás fenómeno.
-Ya no llora más -dijo la Maga, mirando hacia la cama-. Hablemos bajo, va a dormir muy bien con la aspirina. Yo no me he acostado para nada con Gregorovius.
-Oh sí que te has acostado.
-No, Horacio. ¿Por qué no te iba a decir? Desde que te conocí no he tenido otro amante que vos. No me importa si lo digo mal y te hacen reír mis palabras. Yo hablo como puedo, no sé decir lo que siento.
-Bueno, bueno -dijo aburrido Oliveira, alcanzándole otro mate-. Será que tu hijo te cambia, entonces. Desde hace días estás convertida en lo que se llama una madre.
-Pero Rocamadour está enfermo.
-Más bien - dijo Oliveira-. Qué querés, a mi los cambios me parecieron en otro orden. En realidad ya no nos aguantamos demasiado.
-Vos sos el que no me aguanta. Vos sos el que no aguantás a Rocamadour.
-Eso es cierto, el chico no entraba en mis cálculos. Tres es mal número dentro de una pieza. Pensar que con Ossip ya somos cuatro, es insoportable.
-Ossip no tiene nada que ver.
-Si calentaras la pavita -dijo Oliveira.
-No tiene nada que ver -repitió la Maga-. ¿Por qué me hacés sufrir, bobo? Ya sé que estás cansado, que no me querés más. Nunca me quisiste, era otra cosa una manera de soñar. Andate, Horacio, no tenés por qué quedarte. A mi ya me ha pasado tantas veces... Miró hacia la cama. Rocamadour dormía.
-Tantas veces -dijo Oliveira, cambiando la yerba-. Para la autobiografía sentimental sos de una franqueza admirable. Que lo diga Ossip. Conocerte y oír enseguida la historia del negro es todo uno.
-Tengo que decirlo, vos no comprendés.
-No lo comprenderé, pero es fatal.
-Yo creo que tengo que decirlo aunque sea fatal. Es justo que uno le diga a un hombre como ha vivido, si lo quiere. Hablo de vos, no de Ossip. Vos me podías contar o no de tus amigas, pero tenía que decirte todo. Sabés, es la única manera de hacerlos irse antes de empezar a querer a otro hombre, la única manera de que pasen al otro lado de la puerta y nos dejen a los dos solos en la pieza.
-Una especie de ceremonia expiatoria, y por qué no propiciatoria. Primero el negro.
-Sí -dijo la Maga, mirándolo-. Primero el negro. Después Ledesma.
-Después Ledesma, claro.
-Y los tres del callejón, la noche de carnaval.
-Por delante -dijo Oliveira, cebando el mate.
-Y monsieur Vincent, el hermano del hotelero.
-Por detrás.
-Y un soldado que lloraba en un parque..
-Por delante.
-Y vos.
-Por detrás. Pero eso de ponerme a mi en la lista estando yo presente es como una confirmación de mis lúgubres premoniciones. En realidad la lista completa se la habrás tenido que recitar a Gregorovius.
La Maga revolvía la bombilla. Había agachado la cabeza y todo el pelo le cayó de golpe sobre la cara, borrando la expresión que Oliveira había espiado con aire indiferente.

Después fuiste la amiguita
de un viejo boticario,
y el hijo de un comisario
todo el vento te sacó...

Oliveira canturreaba el tango. La Maga chupó la bombilla y se encogió de hombros, sin mirarlo. -Pobrecita-, pensó Oliveira. Le tiró un manotón al pelo, echándoselo para atrás brutalmente como si corriera una cortina. La bombilla hizo ruido seco entre los dientes.
-Es casi como si me hubieras pegado -dijo la Maga, tocándose la boca con los dedos que temblaban-. A mi no me importa, pero...
-Por suerte te importa -dijo Oliveira-.. Si no me estuvieras mirando así te despreciaría. Sos maravillosa, con Rocamadour y todo.
-De qué me sirve que me digas eso.
-A mi me sirve.
-Si, a vos te sirve. A vos todo te sirve para lo que andás buscando.
-Querida -dijo gentilmente Oliveira-, las lágrimas estropean el gusto de la yerba, es sabido.
-A lo mejor también te sirve que yo llore.
-Si, en la medida en que me reconozco culpable.
-Andáte, Horacio, va a ser lo mejor.
-Probablemente. Fijáte, de todas maneras, que si me voy ahora cometo algo que se parece casi al heroísmo, es decir que te dejo solo, sin plata y con tu hijo enfermo.
-Sí -dijo la Maga sonriendo homéricamente entre lágrimas-. Es casi heroico, cierto.
-Y como disto de ser un héroe, me parece mejor quedarme hasta que sepamos a qué atenernos, como dice mi hermano con su bello estilo.
-Entonces quedáte.
-¿Pero vos comprendés cómo y por qué renuncio a ese heroísmo?
-Si, claro.
-A ver, explicá por qué no me voy.
-No te vas porque sos bastante burgués y tomás en cuenta que pensarían Ronald y Babs y los otros amigos.
-Exacto. Es bueno que veas que vos no tenés nada que ver en mi decisión. No me quedo por solidaridad ni por lástima ni porque hay que darle la mamadera a Rocamadour. Y mucho menos porque vos y yo tengamos todavía algo en común.
-Sos tan cómico a veces -dijo la Maga.< -Por supuesto -dijo Oliveira-. Bob Hope es una mierda al lado mío. -Cuando decís que ya no tenemos nada en común, ponés la boca de una manera... -Un poco así, ¿verdad? -Si, es increíble. Tuvieron que sacar los pañuelos y taparse la cara con las dos manos, soltaban tales carcajadas que Rocamadour se iba a despertar, era algo horrible. Aunque Oliveira hacía lo posible por sostenerla, mordiendo el pañuelo y llorando de risa, la Maga resbaló poco a poco del sillón, que tenía las patas delanteras más cortas y la ayudaba a caerse, hasta quedar enredada entre las piernas de Oliveira que se reía con un hipo entrecortado y que acabó escupiendo el pañuelo con una carcajada. -Mostrá otra vez cómo pongo la boca cuando digo esas cosas -suplicó Oliveira. -Así -dijo la Maga, y otra vez se retorcieron hasta que Oliveira se dobló en dos apretándose la barriga, y la Maga vio su cara contra la suya, los ojos que la miraban brillando entre lágrimas. Se besaron al revés, ella hacia arriba y él con el pelo colgando como un fleco, se besaron mordiéndose un poco porque sus bocas no se reconocían, estaban besando bocas diferentes, buscándose con las manos en un enredo infernal de pelo colgando y el mate que se había volcado al borde de la mesa y chorreaba en la falda de la Maga. -Decime cómo hace el amor Ossip -murmuró Oliveira, apretando los labios contra los de la Maga-. Pronto que se me sube la sangre a la cabeza, no puedo seguir así, es espantoso. -Lo hace muy bien -dijo la Maga mordiéndose el labio-. Muchísimo mejor que vos y más seguido. -¿Pero te retila la murta? No me vayas a mentir. ¿Te la retila de veras? -Muchísimo. Por todas partes, a veces demasiado. Es una sensación maravillosa. -¿Y te hace poner con los plíneos entre las argustas? -Sí, y después nos entreturnamos los porcios hasta que él dice basta basta, y yo tampoco puedo más, hay que apurarse comprendés. Pero eso vos no lo podés comprender, siempre te quedás en la gunfia más chica. -Yo y cualquiera -rezongó Oliveira, enderezándose-. Che, este mate es una porquería, yo me voy un rato a la calle. -¿No querés que te siga contando de Ossip? -dijo la Maga-. En glíglico. -Me aburre mucho el glíglico. Además vos no tenés imaginación, siempre decís las mismas cosas. La gunfia, vaya novedad. Y no se dice -contando de-. -El glíglico lo inventé yo -dijo resentida la Maga-. Vos soltás cualquier cosa y te lucís, pero no es el verdadero glíglico. -Volviendo a Ossip... -No seas tonto, Horacio, te digo que no me he acostado con él. ¿Te tengo que hacer el gran juramento de los sioux? -No, al final me parece que te voy a creer. -Y después -dijo la Maga- lo más probable es que acabe por acostarme con Ossip, pero serás vos el que lo habrá querido. -¿Pero a vos realmente te puede gustar ese tipo? -No. Lo que pasa es que hay que pagar la farmacia. De vos no quiero ni un centavo, y a Ossip no le puedo pedir plata y dejarlo con las ilusiones. -Sí, ya sé -dijo Oliveira-. Tu lado samaritano. Al soldadito del parque tampoco lo podías dejar que llorara. -Tampoco, Horacio. Ya ves lo distintos que somos. -Sí, la piedad no es mi fuerte. Pero también yo podría llorar en una de esas, y entonces vos... -No te veo llorando -dijo la Maga-. Para vos sería como un desperdicio. -Alguna vez he llorado. -De rabia, solamente. Vos no sabés llorar, Horacio, es una de las cosas que no sabés. Oliveira atrajo a la Maga y la sentó en las rodillas. pensó que el olor de la Maga, de la nuca de la Maga, lo entristecía. Ese mismo olor que antes... -Buscara través de-, pensó confusamente. -Sí, es una de las cosas que no sé hacer, eso y llorar y compadecerme.- -Nunca nos quisimos -le dijo besándola en el pelo. -No hablés por mí -dijo la Maga cerrando los ojos-. Vos no podés saber si yo te quiero o no. Ni siquiera eso podés saber. -¿Tan ciego me crees? -Al contrario, te haría tanto bien quedarte un poco ciego. -Ah, sí, el tacto que reemplaza las definiciones, el instinto que va más allá de la inteligencia. la vía mágica, la noche oscura del alma. -Te haría bien -se obstinó la Maga como cada vez que no entendía y quería disimularlo. -Mirá, con lo que tengo me basta para saber que cada uno puede irse por su lado. Yo creo que necesito estar solo, Lucía; realmente no sé que voy a hacer. A vos y a Rocamadour, que me parece que se está despertando, les hago la injusticia de tratarlos mal y no quiero que siga. -Por mí y por Rocamadour no te tenés que preocupar. -No me preocupo pero andamos los tres enredándonos en los tobillos del otro, es incómodo y antiestético. Yo no seré lo bastante ciego, querida, pero el nervio óptico me alcanza para ver que vos te vas a arreglar perfectamente sin mí. Ninguna amiga mía se ha suicidado hasta ahora, aunque mi orgullo sangre al decirlo. -Si, Horacio. -De manera que si consigo reunir suficiente heroísmo para plantarte esta misma noche o mañana, aquí no ha pasado nada. -Nada -dijo la Maga. -Vos le llevarás de nuevo tu chico a maadame Irène, y volverás a París a seguir tu vida. -Eso. -Irás mucho al cine, seguirás leyendo novelas, te pasearás con riesgo de tu vida en los peores barrios y a las peores horas. -Todo eso. -Encontrarás muchísimas cosas extrañas en la calle, las traerás, fabricarás objetos. Wong te enseñará juegos malabares y Ossip te seguirá a dos metros de distancia, con las manos juntas y una actitud de humilde reverencia. -Por favor, Horacio -dijo la Maga, abrazándose a él y escondiendo la cara. -Por supuesto que nos encontraremos mágicamente en los sitios más extraños, como aquella noche en la Bastille, te acordás. -En la rue Daval. -Yo estaba bastante borracho y vos apareciste en la esquina y nos quedamos mirándonos como idiotas. -Porque yo creía que esa noche vos ibas a un concierto. -Y vos me habías dicho que tenías cita con madame Leónie. -Por eso nos hizo tanta gracia encontrarnos en la rue Daval. -Vos llevabas el pulóver verde y te habías parado en la esquina a consolar a un pederasta. -Lo habían echado a golpes del café, y lloraba de una manera. -Otra vez me acuerdo que nos encontramos cerca del Quai de Jemmapes. -Hacía calor -dijo la Maga. -Nunca me explicaste bien qué andabas buscando por el Quai de Jemmapes. -Oh, no buscaba nada. -Tenías una moneda en la mano. -Me la encontré en el cordón de la vereda. Brillaba tanto. -Y después fuimos a la Place de la Republiqué donde estaban los saltimbanquis, y nos ganamos una caja de caramelos. -Eran horribles. -Y otra vez yo salía del metro Mouton-Duvernet, y vos estabas sentada en la terraza de un café con un negro y un filipino. -Y vos nunca me dijiste que tenías que hacer por el lado de Mouton-Duvernet. -Iba a lo de una pedicura -dijo Oliveira-.Tenía una sala de espera empapelada con escenas entre violeta y solferino: góndolas, palmeras, y unos amantes abrazados a la luz de la luna. Imaginátelo repetido quinientas veces en tamaño doce por ocho. -Vos ibas por eso, no por los callos. -No eran callos, hija mía. Una auténtica verruga en la planta del pie. Avitaminosis, parece. -¿Se te curó bien? -dijo la Maga, levantando la cabeza y mirándolo con gran concentración. A la primera carcajada Rocamadour se despertó y empezó a quejarse. Oliveira suspiró, ahora iba a repetirse la escena, por un rato sólo vería a la Maga de espaldas, inclinada sobre la cama, las manos yendo y viniendo. Se puso a sebar mate, a armar un cigarrillo. No quería pensar. La Maga fue a lavarse las manos y volvió. Tomaron un par de mates casi sin mirarse. -Lo bueno de todo esto -dijo Oliveira- es que no le damos calce al radioteatro. No me mires así, si pensás un poco te vas a dar cuenta de lo que quiero decir. -Me doy cuenta -dijo la Maga-. No es por eso que te miro así. -Ah, vos creés que... -Un poco, sí. pero mejor no volver a hablar. -Tenés razón. Bueno, me parece que mevoy a dar una vuelta. -No vuelvas -dijo la Maga. -En fin, no exageremos -dijo Oliveira-. ¿Dónde querés que me vaya a dormir? una cosa son los nudos gordianos y otra el céfiro que sopla en la calle, debe haber cinco grados bajo cero. -Va a ser mejor que no vuelvas, Horacio -dijo la Maga-. Ahora me resulta fácil decírtelo. Comprendé. -En fin -dijo Oliveira-. Me parece que nos apuramos a congratularnos por nuestro savoir faire. -Te tengo tanta lástima, Horacio. -Ah, eso no. Despacito, ahí. -Vos sabés que yo a veces veo. Veo tan claro. Pensar que hace una hora se me ocurrió que lo mejor era ir a tirarme al río. -La desconocida del Sena... Pero si vos nadás como un cisne. -Te tengo lástima -insistió la Maga-. Ahora me doy cuenta. La noche que nos encontramos detrás de Notre-Dame también vi que... Pero no lo quise creer. Llevabas una camisa azul tan preciosa. Fue la primera vez que fuimos juntos a un hotel, ¿verdad? -No, pero es igual. Y vos me enseñaste a hablar en glíglico. -Si te dijera que todo eso lo hice por lástima. -Veamos -dijo Oliveira, mirándola sobresaltado. -Esa noche vos corrías peligro. Se veía, era como una sirena a lo lejos... no se puede explicar. -Mis peligros son sólo metafísicos -dijo Oliveira-. Créeme, a mí no me van a sacar del agua con ganchos. Reventaré de una oclusión intestinal, de la gripe asiática o de un Peugeot 403. -No sé -dijo la Maga-. Yo pienso a veces en matarme pero veo que no lo voy a hacer. No creas que es solamente por Rocamadour, antes de él era lo mismo. La idea de matarme me hace siempre bien. Pero vos, que no lo pensás... ¿Por qué decís: peligros metafísicos? También hay ríos metafísicos, Horacio. Vos te vas a tirar a uno de esos ríos. -A lo mejor -dijo Oliveira- eso es el Tao. -A mí me pareció que yo podía protegerte. No digas nada. En seguida me di cuenta de que no me necesitabas. Hacíamos el amor como dos músicos que se juntan para tocar sonatas. -Precioso, lo que decís -Era así, el piano iba por su lado y el violín por el suyo y de eso salía la sonata, pero ya ves, en el fondo no nos encontrábamos. Me di cuenta en seguida, Horacio, pero las sonatas eran tan hermosas. -Si, querida. -Y el glíglico. -Vaya. -Y todo, el Club, aquella noche en el Quai de Bercy bajo los árboles, cuando cazamos estrellas hasta la madrugada y nos contamos historias de príncipes, y vos tenías sed y compramos una botella de espumante carísimo, y bebimos a la orilla del río. -Y entonces vino un clochard -dijo Oliveira- y le dimos la mitad de la botella. -Y el clochard sabía una barbaridad, latín y cosas orientales, y vos le discutiste algo de... -Averroes, creo. -Si, Averroes. -Y la noche que el soldado me tocó el traste en la Foire du Trône, y vos le diste una trompada en la cara, y nos metieron presos a todos. -Que no oiga Rocamadour -dijo Oliveira riéndose. -Por suerte Rocamadour no se acordará nunca de vos, todavía no tiene nada detrás de los ojos. Como los pájaros que comen las migas que uno les tira. Te miran, las comen, se vuelan... No queda nada. -No -dijo Oliveira-. No queda nada. En el rellano gritaba la del tercer piso, borracha como siempre a esa hora. Oliveira miró vagamente hacia la puerta, pero la Maga lo apretó contra ella, se fue resbalando hasta ceñirle las rodillas, temblando y llorando. -¿Por qué te afligís así? -dijo Oliveira-. Los ríos metafísicos no pasan por cualquier lado, no hay que ir muy lejos a encontrarlos. Mirá, nadie se habrá ahogado con tanto derecho como yo, monona. Te prometo una cosa: acordarme de vos a último momento para que sea todavía más amargo. Un verdadero folletín, con tapa en tres colores. -No te vayas -murmuró la Maga, apretándole las piernas. -Una vuelta por ahí, nomás. -No, no te vayas. -Dejáme. Sabés muy bien que voy a volver, por lo menos esta noche. -Vamos juntos -dijo la Maga-. Ves, Rocamadour duerme, va a estar tranquilo hasta la hora del biberón. tenemos dos horas, vamos al café del barrio árabe, ese cafecito triste donde se está tan bien. Pero Oliveira quería salir solo. Empezó a librar poco a poco las piernas del abrazo de la Maga. Le acariciaba el pelo, le pasó los dedos por el collar, la besó en la nuca, detrás de la oreja, oyéndola llorar con todo el pelo colgándole en la cara. -Chantajes no-, pensaba. -Lloremos cara a cara, pero no ese hipo barato que se aprende en el cine.- Le levantó la cara, la obligó a mirarlo. -El canalla soy yo -dijo Oliveira-. Dejáme pagar a mí. Llorá por tu hijo, que a lo mejor se muere, pero no malgastes las lágrimas conmigo. Madre mía, desde los tiempos de Zola no se veía una escena semejante. Dejáme salir, por favor. -¿Por qué? -dijo la Maga, sin moverse del suelo, mirándolo como un perro. -¿Por qué que? -¿Por qué? -Ah, vos querés decir por qué todo esto. Andá a saber, yo creo que ni vos ni yo tenemos demasiado la culpa. No somos adultos, Lucía. Es un mérito pero se paga caro. Los chicos se tiran siempre de los pelos después de haber jugado. Debe ser algo así. Habría que pensarlo.

jueves, febrero 07, 2008

RUIDO


http://www.goear.com/listen.php?v=f95b4ca

Ella le pidió que la llevara al fin de mundo,
él puso a su nombre todas las olas del mar.
Se miraron un segundo
como dos desconocidos.

Todas las ciudades eran pocas a sus ojos,
ella quiso barcos y él no supo qué pescar.
Y al final números rojos
en la cueva del olvido,
y hubo tanto ruido
que al final llegó el final.

Mucho, mucho ruido,
ruido de ventanas,
nidos de manzanas
que se acaban por pudrir.
Mucho, mucho ruido,
tanto, tanto ruido,
tanto ruido y al final
por fin el fin.
Tanto ruido y al final…

Hubo un accidente, se perdieron las postales,
quiso Carnavales y encontró fatalidad.
Porque todos los finales
son el mismo repetido
y con tanto ruido
no escucharon el final.

Descubrieron que los besos no sabían a nada,
hubo una epidemia de tristeza en la ciudad.
Se borraron las pisadas,
se apagaron los latidos,
y con tanto ruido
no se oyó el ruido del mar.

Mucho, mucho ruido,
ruido de tijeras,
ruido de escaleras
que se acaban por bajar.
Mucho, mucho ruido,
tanto, tanto ruido.
Tanto ruido y al final…
Tanto ruido y al final…
Tanto ruido y al final
la soledad.

Ruido de tenazas,
ruido de estaciones,
ruido de amenazas,
ruido de escorpiones.
Tanto, tanto ruido.

Ruido de abogados,
ruido compartido,
ruido envenenado,
demasiado ruido.

Ruido platos rotos,
ruido años perdidos,
ruido viejas fotos,
ruido empedernido.

Ruido de cristales,
ruido de gemidos,
ruidos animales,
contagioso ruido.

Ruido mentiroso,
ruido entrometido,
ruido escandaloso,
silencioso ruido.

Ruido acomplejado,
ruido introvertido,
ruido del pasado,
descastado ruido.

Ruido de conjuros,
ruido malnacido,
ruido tan oscuro
puro y duro ruido.

Ruido qué me has hecho,
ruido yo no he sido,
ruido insatisfecho,
ruido a qué has venido.

Ruido como sables,
ruido enloquecido,
ruido intolerable,
ruido incomprendido.

Ruido de frenazos,
ruido sin sentido,
ruido de arañazos,
ruido, ruido, ruido.

Título: Ruido
Año: 1994
Letra: Joaquín Sabina
Música: Joaquín Sabina
Disco: Esta boca es mia (1994)

domingo, enero 20, 2008

12 de enero de 2008


La palabra volvió a morir hace unos días. ¿Quién dice que los ángeles son inmortales?. Ya no habitará su alma bajo este cielo gris que todos deberemos sufrir sobre nuestras cabezas, con un poco más de dolor.

Le echarán de menos los que le conocieron, y los que no tuvimos el placer sentiremos igualmente que alguien se nos fue. Porque cuando una persona brillante muere, el mundo alrededor hasta allá donde alcanzaba su luz, se vuelve más oscuro, más inhóspito también.

Cuando una fuente se seca, sientes horrible la sed que tendrás en el futuro. Y qué hemos de hacerle. Bastante regó nuestros campos, ojalá florezcan y otros se encarguen de multiplicarlos. Yo haré lo propio. Nunca dejaré de leerle, para mí y para otros.



Honda y llanamente, gracias Ángel.

martes, enero 08, 2008

TRENES

Quiero llorar porque me da la gana, como lloran los niños del último banco... porque yo no soy un hombre, ni una hoja, sino un pulso herido que sonda las cosas del otro lado.

Federico García Lorca.
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A veces lo único que me apetece es pensar en trenes, en trenes que se van. Después de ver pasar muchos de ellos desde el andén de una vieja estación, no hay sensación más hermosa que sentir que por fín vas dentro de uno... que te lleva a algún lado, dónde sea. Algún lugar precioso, simplemente porque es otro lugar.
Pensar en trenes es la libertad para mí. Tal vez porque siempre viajé en ellos. Me llevaron a mi futuro y me devolvieron al pasado cuando estaba herida y necesitaba curarme las alas, o el corazón. Cuando necesité volver a casa, a la que en algún momento sentí mi casa, viajé como una centella hacia ella. La imagen de Virginia Woolf en la Horas esperando el tren que la devolviera a Londres y a la locura, me conmovió. Y también el hecho de que por amor eligiera la muerte en vida que terminaría siendo la real. Tal vez el amor verdadero sea una enfermedad sin cura al fin y al cabo. Quizá cuando encuentras a alguien con quien viajar o quedarte en esta vida no puedas nunca más salir corriendo... y sabes que será recíproco. Ambos nos quedaremos siempre en el andén o subiremos juntos al tren, pero no despediremos al otro hacia un futuro sin nosotros.

miércoles, diciembre 12, 2007

HOY

Hoy ha sido lunes todo el día. Ahora no. Ahora son las once menos veinte de la noche y es simplemente, primavera.
Desde la ventana del estudio de Aurora se ven los patios traseros de varios edificios del barrio. No hay nadie en ninguno de ellos y las silenciosas mesas y sillas parecen dormitar esperando que el murmullo de la calle se apague del todo. Aurora se apoya en el alfeizar y piensa que su barrio le gusta y que su ciudad le gusta, que las gaviotas a lo lejos le recuerdan que el mar anda cerca, yendo y viniendo siempre, no como ella que nunca se movió de aquél barrio, de aquella ciudad. De Barcelona. Este estudio mide apenas 35 metros. Tiene una minúscula cocina, un minúsculo cuarto de baño y un amplio espacio en el que repartir la cotidianeidad que le pertenece. Allá la cama, con la mesilla de noche y la lamparita art decó de su madre. Aquí el sofá, que se cae a trozos de puro viejo, pero sigue abrazándola y meciéndola hasta el sueño cuando lee tumbada en él. Y allí la librería y la mesa de estudio. De estudio, de comida, de juegos, de enfados, de llantos, de cartas escritas y enviadas, de cartas escritas y rotas en mil pedazos, de espera durante días mirando un retrato…
Hoy Aurora se asoma a su ventana cuando ya ha anochecido del todo y sin embargo no es consciente aún de que sea de noche. Suele ocurrir cuando vemos anochecer poco a poco, cuando somos testigos del ocaso. Quisiera ella también alguna vez, salir a la caza del ocaso más bello. Recorrer todo el mundo buscándolo. Y descubrir ya viejita que el más bello lo vió de niña allá donde nació. Y no fue el más bello por los maravillosos colores ni los destelllos de fuego, sino porque era ella niña y los vio con los ojos de una niña. Ahora se enciende una luz en uno de los patios, el más alejado. Se oyen las voces de los que a él salen pero desde donde está no es capaz de verlos. Y le gustaría estar allí abajo, con aquellas personas, preparándose para cenar a la luz de las estrellas en aquella dulce noche de primavera. Se da cuenta entonces de que ya no mira al cielo, sino al alfeizar de la ventana, y que su rostro está sombrío por la pena. Se siente sola y hoy no quería sentirse sola. Hoy no. Pero uno elige para siempre, no se puede tener cada momento lo que uno ansía y de ese modo, debemos meditar si el destino de nuestras vidas estará en el sur o en el norte, en el este o el oeste y así, encaminar nuestros pasos hacia allá. Aurora eligió norte y soledad. Independencia si. Libertad total de este mundo y liberación del resto de seres humanos que esperaban siempre algo de ella. Y es feliz en el norte aunque algunas noches irremediablemente, son más frías.
Son ya más de las once y media. Los que cenan en el patio ríen y charlan unos con otros y se cuentan cosas que no tendrán ninguna importancia para el mundo pero si para ellos, ya que une la vida de uno con la del que tiene al lado y así uno a otro como una invisible telaraña de emociones diversas que se transforman poco a poco en lo que conocemos como amistad, amor, cariño... En todo esto piensa Au mientras apoya en su pecho el libro que intenta leer, sin conseguirlo, y mira al techo ensimismada. Las relaciones que tiene hoy en su vida son tan superficiales que no podría pasar una cena entera riendo sobre nada con ninguna de ellas. Y tampoco cree que ellos quisieran hacerlo. La ven rara, alejada del mundo. En el trabajo apenas habla con los compañeros de otros departamentos y se pasa el día sola en el archivo, trabajando y escribiendo. Escribiendo a veces relatos que no quiere que nadie lea o cartas que a nadie van dirigidas. Ahora medita sobre esto, ve los legajos sobre su mesa y las carpetas en las estanterías y piensa que tal vez termine volviéndose loca un día. O tal vez ya se volvió y ahora solo le queda convivir con la locura año tras año hasta que un descuido la lleve a hacer algo más extraño aún de lo que es no hablar con nadie nunca, y la encierren en un manicomio. Le ha entrado hambre con tanta cavilación y decide cenar algo ligero antes de irse a la cama. Mañana, un nuevo día de trabajo y de despertador a las seis de la mañana. Gracias Señor por el trabajo que nos hace dignos, gracias por dignificar a mis ojeras todas las mañanas en el espejo del baño. Mientras se sirve un vino blanco para acompañar el queso que sacó de la nevera vuelve a asomarse a la ventana para ver como llevan la cena los de abajo.



martes, septiembre 18, 2007


Una semana en Formentera y la vuelta al cole es distinta. En el fin del mundo decidí que ahora todo comienza... Tengo proyectos que poner en marcha y otros que desempolvar. Y además tengo a Edmond Dantés dándome consejos desde mi mesilla de noche.
Si pudiérais ver cada mañana ese paisaje de la foto al despertaros, ¿no seriaís mejores personas? Ser feliz, no es tan dificil.
A por ello voy, con el corazón lleno de estrellas.

viernes, agosto 24, 2007

EL VIAJE A NINGUNA PARTE...







Hace unos días sentí un disparo en mi interior. Algo chocó contra mí desde dentro y me maree. Tuve que sentarme al borde de la cama y respirar hondo. Y sorprendida me asomé a ver que podría haber sido.
Fue mi pasado. Un millón de cosas antiguas que había dejado atrás estaban allí de nuevo. Pero no sabia qué quería decir todo aquello. Ahora lo comprendo, volvían para reclamar. Los dejé atrás cada vez que decidí un nuevo camino y ahora que me ven parada me lo echan en cara. Estos días los he estado llevando conmigo a todos lados. Al trabajo, de paseo, tendían la ropa conmigo y elegían por mi la música que oir en casa...

La nostalgia y yo nos llevamos bien pero a veces me gustaría que me diera una tregua.

O tal vez sea la señal de que debo moverme de nuevo. Despegar otra vez... y volar.

lunes, julio 23, 2007

JULIO


Sigo sin internet en casa, y la musa me visita en muy contadas ocasiones, debo decir.

En cuanto pueda acceder a mi cuaderno de Bitácora con más tiempo y con más calma, retomaré este rincón del confidente... Mi pequeño bar de vinos. Tasquita de Madrid. Taberna en Barcelona.


Mientras tanto me preparo para volver una vez más a las raices este verano. Y componer un poco en firme lo que mi vida será a partir de ahora. Tengo la idea, el boceto, el perfil... A desarrollarlo toca. Poco a poco...



miércoles, abril 25, 2007



Noche de ronda, que triste pasas
que triste cruzas por mi balcón.
Noche de ronda, como me hieres
como lastimas mi corazón.
Luna que se quiebra
sobre la tiniebla de mi soledad
¿ a donde vas ?.
Dime si esta noche
tu te vas de ronda como ella se fue
¿ con quien está ?.
Dile que la quiero
dile que me muero de tanto esperar
¡ que vuelva ya !.
Que las rondas no son buenas
que hacen daño, que dan penas
que se acaba por llorar.






Si, ya ´sé que llevaba mucho sin escribir...pero creo que ha vuelto a ser mi momento de contar cosas...

martes, agosto 22, 2006

Barcelona


Veo como anocheces, ciudad, y te envidio. Todas las noches consigues hacerlo. Todas las noches te vuelves noche. Todos los días se apagan poco a poco y te vistes de cocktel una y otra vez. Y te duermes entre magia. Qué distinta es mi calle de la mañana a esta que veo ahora bajo mi ventana.
Ojalá pudiera yo también hacerme de noche y amanecer todos los días. Pero no puedo.

miércoles, junio 28, 2006

31



Sólo me gustan los días de lluvia cuando tengo 12 años y es otoño. Y llevo pantalones de pana y botas para el agua y calcetines con agujeros. Y en casa me espera mamá para secarme los pies y prepararme la merienda.
Y sólo me gusta estar triste cuando no es por nada grave y hago pucheros y me sale una lagrimita pero luego te veo y la sonrisa lo puede todo y se me olvida que estaba triste porque llovía.
Tal vez no me guste la lluvia porque no la conozco bien. Quizá me quedan muchas lluvias por conocer. Todas me parecen siempre la misma que vuelve, y vuelve, y vuelve...
Ojalá pudiera tomarme el día libre e ir contigo a desayunar a una cafetería bonita. Y luego ir a ver juntos como el cielo le llora al mar y el mar le escucha, y nosotros escuchamos a ambos y nos abrazamos. Y pensamos a la vez lo bien que se estaría debajo del edredón aunque sea mayo y yo ya no tenga el edredón.
Luego alquilaríamos una peli de domingo y la veríamos un miércoles, y nos quedaríamos los dos dormidos en el sofá. Y cuando nos despertáramos estaríamos en Formentera. Y ya no necesitaría desear tener 12 años y volver de la escuela, porque querría tener los años que tengo y estar contigo en el fin del mundo.








Te quiero.

martes, junio 27, 2006

MI TRISTEZA


La propia. La que no es tristeza que todos podamos compartir aunque de algún modo todos la sintamos parecida en alguna ocasión. La que una no es capaz de describir nunca demasiado bien porque se atora en la garganta y se traba entre los dedos.
Esta tristeza es la que me hace fuerte porque cuando aparece un ratito cada mucho tiempo, me doy cuenta de que soy feliz, de que siento pena pero no vivo apenada. Y entonces, una vez más el sol sale entre las nubes y aparece el arco iris.
Como sé que mi tristeza es tímida y pequeña, la protejo del resto, para que ellos no se asusten (que las tristezas asustan, por lo general) y para que ella a su vez se tranquilice y se duerma de nuevo escuchando las nanas de los recuerdos que la traen a mí.Recuerdos de Madrid, de calles distintas, de colores distintos. Recuerdos de alegrías que siguen siendo mías pero están lejos. Y siento añoranza. Mucha. De golpe. Como una tormenta de verano. Pero dura poco, y cuando se pasa, mi pequeña tristeza se queda dormida en la cuna de mi corazón, sonriendo, y mi alegría la mece para que sueñe futuros, y sitios desconocidos aún, y planes maravillosos. Y para que se acuerde de ti, que no te puedo olvidar nunca, y se sienta de ese modo, FELIZ
.

jueves, junio 08, 2006

LIBERTAD

Mi libertad cabe dentro de mi coche. La guardaré en el interior de mis maletas y mis cajas de cartón. Mi libertad cabe dentro de mi. La tengo en la cabeza y en el corazón. Y la tengo en mi piel. Mi libertad cabe en la palma de mi mano, no necesita un espacio más grande, no quiere un espacio más grande, porque cuanto más crezca menos libre será. Cuanto más tenga, menos libre seré. Y sin embargo tampoco quiero vivir sin tener nada. Sólo quiero saber siempre qué es lo que verdaderamente debo conservar. Ahora lo veo tan claro. Lo tengo tan claro. Pero, ¿será siempre así? ¿lo veré siempre igual de sencillo?
Sólo necesito un trabajo con el que vivir y poder realizar algún sueño pequeñito de vez en cuando y dedicarme a cuidar de mi propia felicidad con aquellos a los que amo.
Sonreírte cada día. No dormirme pensando que mi día fue horrible. No dormirme enfadada (nunca jamás quiero volver a dormirme enfadada). No vencerme. Afrontar los retos. No castigarme. Afrontar las derrotas.

viernes, junio 02, 2006

HE'S LIKE ROBIN HOOD


Oow
Friends say it's fine, friends say it's good
Ev'rybody says it's just like rock'n'roll
I move like a cat, charge like a ram
Sting like a bee, babe I wanna be your man
Well it's plain to see you were meant for me, yeah
I'm your boy, your 20th century toy

Friends say it's fine, my friends say it's good
Ev'rybody says it's just like rock'n'roll
Fly like a plane, drive like a car
Ball like a hen, babe I wanna be your man - oh
Well it's plain to see you were meant for me, yeah
I'm your toy, your 20th century boy

20th century toy, I wanna be your boy
20th century toy, I wanna be your boy
20th century toy, I wanna be your boy
20th century toy, I wanna be your boy

Friends say it's fine, friends say it's good
Ev'rybody says it's just like rock'n'roll
Move like a cat, charge like a ram
Sting like I feel, babe I wanna be your man
Well it's plain to see you were meant for me, yeah
I'm your toy, your 20th century boy

20th century toy, I wanna be your boy
20th century toy, I wanna be your boy
20th century toy, I wanna be your toy
20th century boy, I wanna be your toy

martes, mayo 09, 2006

DREAMS



Oh my life is changing everyday
in every possible way
And though my dreams
it's never quite as it seems
Never quite as it seems

I know I felt like this before
But now I'm feeling it even more
Because it came from you
Then I open up and see
The person fumbling here is me
A different way to be

I want more, impossible to ignore
Impossible to ignore
And they'll come true
impossible not to do
Impossible not to do

And now I tell you openly
You have my heart so don't hurt me
For what I couldn't find
Talk to me amazing mind
So understanding and so kind
You're everything to me

Oh my life is changing everyday
In every possible way
And though my dreams
it's never quite as it seems
'cause you're a dream to me
Dream to me
THE CRANBERRIES

martes, mayo 02, 2006

MENUDA...


Pensa en mi, menuda, pensa en mi
quan les bruixes t'esgarrapin de matí­.
No et faré més tebi el fred
ni més dolç el cafè amb llet
però pensa en mi,
menuda,
pensa en mi.
Pensa en mi quan no t'arribi el sou
o quan t'arrambin en el metro a quarts de nou.
I porta'm
brodat a la teva brusa
o pintat en el teu somriure vermell.
Gronxa'm
de les teves arracades.
Volta'm amb els teus anells
i deixa'm venir amb tu, deixa'm venir.
Deixa'm anar on vas, deixa-m'hi anar,
menuda, entre goig i pena
abraçat contra el poema
que llegeixes d'amagat.
Badallarà mandrosa la ciutat
quan marquis l'hora i obris les finestres del despatx
i t'espolsis els ocells
que fan niu dels teus cabells;
et diu al cor
que l'ocell engabiat, mor.
Ells em duen a les plomes somnis i batecs
quan colpegen els meus vidres els seus becs
i em conten
la història blanca i menuda
que entre quatre parets es marceix.
Piulen
que es mor la primavera
quan no pot anar a passeig.
Deixa'm venir amb tu, deixa'm venir.
Deixa'm anar on vas, deixa-m'hi anar,
menuda, i encén la cara.
Pensa que tenim encara
el camí­ dels teus ocells
per a volar-lo tu i jo amb ells.

miércoles, abril 26, 2006

El arco iris en el metro de Madrid

Mi amor es amarillo, como la risa de un niño, de un adolescente, como lo son ahora la tuya y la mia.
Mi amor es rojo como se ve el sol a través de los párpados cerrados, como los latidos que siento en mi pecho, como el calor bajo mi edredón.
Mi amor es azul, como debe serlo el cielo de verano en Grecia.
Mi amor es violeta como los caramelos de esa flor.
Mi amor es verde como las hojas que mueven los árboles y dejan pasar a ratitos la luz justo antes de que me duerma sobre la hierba.
Mi amor es naranja como el sabor dulce de nuestros besos.
Mi amor es negro como el segundo antes de abrir los ojos y verte junto a mi en la cama.
Mi amor es transparente como mis palabras y las tuyas.
Mi amor es gris como los cielos que a veces nos ven pasear por la ciudad.
Mi amor es blanco....


























...como un folio sobre el que escribir.

LUNES


Hace un poco de frio, propio de las siete y media de la mañana. Ya ha amanecido del todo. Las paredes de ladrillo de los edificios más altos reflejan la primera luz del día. No recordaba que fuera tan bonita, casi tanto como la última. Dan ganas de subir a las terrazas donde ya ha llegado el sol a secarse del todo la noche. Aún tengo polvo de estrellas en el pelo.
Es demasiado temprano...

viernes, abril 07, 2006

abril

Estoy aquí y siento que no debería estar en ningún otro lado. Es una sensación tan grande.
Estoy contigo y sé que no querría estar con nadie más y que todo lo que quiero en el mundo cabe en un abrazo, y me siento segura. Y me siento feliz.
Tengo espinitas pequeñas prendidas por toda el alma porque tengo amor lejos. Lejos y aún más lejos. Pero tengo amor también muy cerca, mi amor...debajo de mi piel y en el brillo de mis ojos.
Me da la impresión de que de pronto para mi, todo vale de alguna forma la pena. Te lo debo a tí, y se lo debo a esa parte de mi que nunca, nunca, nunca se dio por vencida.
TENGO TANTAS GANAS DE TODO!!!!!!!!!!!!!!!

viernes, febrero 17, 2006

HACE UN AÑO...



Estoy enamorada. Estoy enamorada y tengo el corazón suave como el algodón. Su nombre lo acaricia cuando pienso en él. El hombre al que pertenece mi amor es valiente y sincero, y cuando me mira lo hace esperando siempre que yo me mire en él. Estoy enamorada de él desde siempre, desde que nací, desde que nació la primera mujer en la tierra, desde que la primera mujer se enamoro del primer hombre. Le amo con calma, y le amo con pasión. Él dice que nunca ha conocido a nadie como yo y yo nunca he conocido a nadie como él, y qué alegría que ambos quisimos conocer algo más de lo que ya conocíamos de antes. Qué alegría ser valientes.

Sé lo que es el desamor, la desesperanza, la ansiedad y la soledad. Conozco todas las gamas del color azul de la tristeza y los grises de la monotonía. Y ahora están fuera de mi vida, son un reflejo de una pena pasada que no mueve molino. Me enamoré anteriormente, y amé mucho. Y en ocasiones me rechazaron, o desaparecieron sin decir nada, o me utilizaron aprovechando que yo me dejé un poco utilizar… y lo cierto es que el dolor no te hace ni más fuerte ni más dura: te hace más mujer. Y eso le ha ayudado a él a reconocerme de entre el resto de chicas que no saben muy bien de donde vienen y con quién se van… Ahora que él me pregunta con su sonrisa --¿puedo acompañarla, señorita?-- Yo le respondo con la mía -- si decide hacerlo le advierto que el camino será largo…--y él responde a su vez-- mejor que mejor… Y no puedo compararlo a nada conocido con anterioridad porque el sentimiento que despierta es imposible en el abanico de sentimientos que el resto de la humanidad pudiera regalarme. Quiere ser testigo de mi vida y de mis sueños y me entrega los suyos poniéndolos con cuidado en mis manos como una ofrenda. Y los suyos y los míos engendran cada noche entre las sábanas sueños nuevos que nos pertenecen a ambos. Y le quiero por eso. Y me encanta con la magia de sus ganas de vivir.
Saber que no me pertenece y que no le pertenezco y que nos acompañaremos siempre por decisión propia me hace muy feliz. Y abrir los ojos cada mañana y elegirnos un día más mutuamente me hace creer en todo lo que siempre ha movido el mundo para mí: el amor, la libertad y la risa.
Te amo. Estés donde estés, de nuevo… Vuelve pronto que llevas demasiados años sin llegar. Déjame amar como quiero amar. Déjame ser contigo. Sé quien eres conmigo. Sé en mí que quiero ser en ti.

jueves, febrero 16, 2006

SUEÑO



Tuve un sueño que duró todas mis noches y una mañana despertó a mi lado en la cama. Y fue tan real que lo podía tocar, y besar. Podía mirarle a los ojos y hacer el amor con él. Y pude hablar y hablar de todo lo que amo, de todo lo que deseo, de todo lo que me mantiene viva en este mundo. Y él tocó mis dedos y les dio un tacto nuevo que antes no tenían. Besó mis labios y dotó a mi lengua del gusto que no conocía. Se miró en mis ojos y tuve que entornarlos para acostumbrarme a la luz recién nacida del mundo descubierto. Me habló y todo en mi cabeza estuvo claro, y sembró la certeza y regó la alegría y desterró a la duda eternamente. Y en su abrazo me hizo calor y el frío quedó fuera para siempre. Y su olor se quedo en mi vida y mi vida se volvió sábana bajo la cuál nos encontramos siempre que queremos, estemos donde estemos, juntos o separados. Juntos siempre, aunque inventen distancias entre nosotros.
Sólo con pensarle le tengo conmigo y si cierro los ojos le puedo mirar, y si hundo mi cara en la almohada antes de dormir le beso, como ahora…justo antes de dormir y entregarme al sueño, como nunca antes lo hice. Una noche como la de hoy, mi cama se volvió el mundo y mi sueño se volvió vida y yo me convertí en yo misma, en la que siempre he querido ser, más real que nunca, y desde entonces de verdad vivo. De verdad me siento viva.

martes, febrero 07, 2006

Fue en...

...la isla de fuego, aquella donde el suelo es todo negro y ves nacer plantas en pequeños circulos rodeados de pequeños muros, y nunca conseguiras explicarte como la planta nace en la piedra quemada. Al borde del mar, lo recuerdas? Algo tenia dentro, supongo que una de las espinas del nazareno que me estaba quemando vivo, no estaba preparado para ella. Lentamente me quite la camisa, y salte, con pantalones, con todo, vestido, salte porque me llamaban desde el fondo. Helada el agua, pero me acogia, y se hicieron eternos los segundos en los que no sabia si me llamaban desde el fondo o desde el cielo, que era tan azul como los sueños que teniamos. Me sentia dentro de la madre de nuevo, vivo, me sentia librandome de todo, sin cuerdas ni esposas en las muñecas. Sali y alli estabas y me acompañaste. Te costo decidirte, yo queria haber saltado juntos, te lo decia con la mente, pero siempre se llevaba la brisa esos rayitos de las ideas.
Esa noche probablemente acabo siendo la peor de mi vida... Estaba tan frio el mar
Y tire un pael en el que juraba que nunca olvidaria a mi abuelo, ni a Josete, y en el que decia que siempre estariamos juntos contra viento y marea. Entonces ahora me doy cuenta que al mar hay que lanzarle una mentira que le alimente y una verdad para que nos alimente a nosotros, y lance 3 verdades que no eran las 3 verdad, y la mentira que lance, probablemente acabe siendo verdad con el tiempo y la locura....

lunes, febrero 06, 2006

BRÚJULA


Desde aquí es difícil escribirte. Apenas tengo espacio en este espacio que no es mío ni de ninguno de los que conmigo lo comparten. Pero ojalá estuvieras aquí llenando con tu presencia el poco espacio que me rodea. Se va haciendo de noche y van dos días que no como. Cuesta conciliar el sueño cuando el hambre te devora las entrañas, pero una vez que se consigue es el mejor momento del día. Cada vez ansío más la llegada de la noche y me siento más débil cuando llega el alba.
Cada vez siento menos fuerzas para seguir adelante, pero cuando así me siento pienso en lo que me espera al llegar y las fuerzas vuelven a mí. Llegan con la forma de tu recuerdo y se quedan con el olor de la tierra seca de la playa y de la libertad que allí tendré para vivir contigo por fin, para poder trabajar y tener una casa y comida a diario… Otra vez la comida. Me suenan las tripas y se me nubla la vista. Apenas nos queda agua pero ya no debe quedar mucho camino, muchas estelas en la mar para llegar, como ese poema tan bonito que me mandaste.
La noche está cerrada y aunque el mar no está tan en calma como me gustaría, puede una dar una cabezadita cuando el sueño después de tantas horas llega y nos golpea en la nuca. Y cuando vuelvo a despertar y siento frío, miro hacia arriba y veo las estrellas que son las luces que me van guiando hacia ti. Además también me conforta saber que tú hiciste el mismo viaje que yo. Ahora seré igual que tú en esto también. Seré fuerte como tú. En nuestro país eso no lo entienden, pero tú si lo entendías y por eso no he podido dejar de ser tu compañera desde que te conocí. Cuando tú me miras a los ojos, me miras desde el mismo sentimiento que yo te doy, nunca me has mirado desde arriba, nunca me has tocado desde arriba… Siempre me has querido desde mi altura, aunque yo sea tan bajita, me parece que nuestro amor nos ha hecho más grandes a los dos.

Ay, otra vez el frío, y este vaivén… cada vez siento más sueño, o tal vez sea cansancio. Voy a intentar dormir un poquito. Intentaré dormir y soñar que cuando despierte habremos llegado a la playa y tú me estarás esperando donde acordamos, y con tus abrazos recobraré el calor y la vida. Porque también estoy dejando un poco de vida en este viaje. Es tan fácil dejar la vida enganchada en las olas que nos mueven de un lado a otro; en el frío que sobre todo por la noche nos corta los pies y las manos y nos saca del sueño al que difícilmente podemos llegar; y sobre todo en el hambre y la sed… Es fácil dejar la vida en el camino. Pero yo no lo haré, nunca he perdido algo que no es mío, y ya sabes que mi vida, te pertenece a ti.

Puñaladas de mantequilla

...porque ya no duelen tanto, gracias por tratar de darmelas aun asi. Empezaba a sobrevalorar tu recuerdo hasta que llegaron y si, me hicieron daño, pero fue poco comparado con las anteriores. Y mire alrededor y vi gente, y manos, y piernas, y besos, y miradas....

Y entre todos convirtimos tu metal en ferralla y la ferralla en mantequilla, y ya no doleran dentro de poco, pero se que seguiras estando oculta para seguir dandolas. Hasta el dia que sean de aire y simplemente me hagan cosquillas. Y ria, ria mucho

jueves, febrero 02, 2006

Hay una corbata que aprieta mucho el cuello, asfixiante. Hay una habitacion vacia, es tan asfixiante como la corbata, pero hace menos daño, daño fisico. HAy sillas vacias, hay pelusa. Hay un ordenador, encendido. Hay muchas cosas.

Faltan otras muchas cosas, pero la vista no las ve. Por eso faltan quiza.

Hay un vaso con hielos medio derretidos, hay una risa colgada de la pantalla, hay un lapiz sin punta, hay un teclado sucio y hay papeles diseminados por todas partes, hay ropa por el suelo. No se si esta limpia o no, la vista no lo distingue desde tan alto.

Faltan otras muchas cosas, se que faltan porque no estan.

Hay un rayo de luz que al atravesar la ventana rompio el cristal, hay trozos de esperanza con sabor a piruleta y hay una revista vieja. No se si es porno, no puedo verlo. Hay un suelo sobre el que no piso y una cama sobre la que no duermo. Hay un cigarro encendido que lleva dias quemandose en la piel.

Faltan otras muchas cosas, se que faltan proque me lo dijeron ellas.

Hay una puerta abierta por la que no entra brisa, y un armario que nunca se cerraba, puede que por estar roto, pero nunca probe a cerrarlo, la verdad. Hay ropa colgada del armario y unas sabanas naranjas que huelen a limpio si las lavas y no lo hacen si no las lavas. Hay una foto que me mira fijamente, lo se aunque no puedo verla, pero se que mira para el cielo.

Faltan muchas otras cosas, lo se por los huecos vacios

Hay un corazon que no late y una lata vacia de coca cola, hay una lagrima que rebota contra el suelo y parece que le gusta, hay aire que escapa y se niega a regresar, hay una almohada sin sentido y un sentido que no puede reposar, hay un calor que me busca y lo esquivo balanceandome, hay arañas que desde sus telas disfrutan y apluden y hay vapor que sube por la fachada y se pega a la ventana a ver que hay dentro de la habitacion

Faltan muchas otras cosas, quiza por eso quiza no contestas

Hay un libro abierto por la M de Esperanza y una pagina arrancada en ese capitulo, hay chapas pero nunca hubo botellas!, hay zapatos, mas zapatos que pies descalzos, hay calcetines, mas calcetines que zapatos, hay cajones que al cerrarse se abren otros y hay monedas que ya no tienen valor pero aun asi siguen rodando por la habitacion buscando quiza una maquina tragaperras donde reposar eternamente en busca de ser premiadas

Faltan otras muchas cosas, pero mañana ya no habra nada

miércoles, febrero 01, 2006

First I was afraid
I was petrified
Kept thinking I could never live
without you by my side
But I spent so many nights
thinking how you did me wrong
I grew strong
I learned how to carry on
and so you're back
from outer space
I just walked in to find you here
with that sad look upon your face
I should have changed my stupid lock
I should have made you leave your key
If I had known for just one second
you'd be back to bother me

Go on now go walk out the door
just turn around now
'cause you're not welcome anymore
weren't you the one who tried to hurt me with goodbye
you think I'd crumble
you think I'd lay down and die
Oh no, not I
I will survive
as long as i know how to love
I know I will stay alive
I've got all my life to live
I've got all my love to give
and I'll survive
I will survive

It took all the strength I had
not to fall apart
kept trying hard to mend
the pieces of my broken heart
and I spent oh so many nights
just feeling sorry for myself
I used to cry
Now I hold my head up high
and you see me
somebody new
I'm not that chained up little person
still in love with you
and so you felt like dropping in
and just expect me to be free
now I'm saving all my loving
for someone who's loving me

Este verano

Este verano me voy a ir, me voy a ir por todos los rincones a hacer la ruta de sin ti. Buscare cada raya de la carretera por donde no hayamos pasado y por ella ire. Buscare cada ciudad con la que no hayamos soñado y en ella parare. Buscare cada cama que no hayamos reposado y en ella descansare.
Este verano olfateare los aires y alli donde no este tu olor estara el mio, este verano vere los cielos a los que nun ca miramos y alli mirare. Este verano vere tascas, cantinas, puertos, valles y garages por los que nunca anduvimos, y en ellos me sentare a pensar. Este verano quiza vea hasta soles como los que nunca soñamos tener a la espalda, quien sabe... Pero se que este verano no va a haber el tacto que un dia hubo.
Ahora recuerdo, nunca hubo tacto en verano....
Queda mucho hasta el verano, quedan muchas esquinas en la casa en las que aun estan tus ojos clavados, bailando al son que marcaban los Stooges. I wanna be your dog, recuerdas???? Aun quedan muchas toallas en el baño en las que reposa tu piel, y me tengo que seguir secando con ellas. Aun quedan muchas migas en la cocina que cayeron de tus manos, muchos sofas en los que sigue tu cuerpo acoplado. Aun queda mucho para el verano, pero abrire las ventanas, aunque haga frio, aunque llueva, y pedire que vuele todo. Y volaran muebles, volara la cama, volara el ordenador y hasta los libros que nunca jamas te molestaste en mirar el canto siquiera, volaran los sueños, volaran las ideas, volaran los planes, todo sera un torbellino y todo saldra por la ventana. Volara hasta el calor, la casa se quedara fria y desangelada, pero yo seguire estando mas frio, hasta que llegue el verano.
Cuando cierre las ventanas borrare los rincones y los hare redondos, las toallas las tornare en lija y el sofa sera una tabla. Cuando cierre la ventana dire adios, y quien sabe, lo mismo funciona y todo antes del verano.
Este verano me bajare en aquella carretera en la que nunca estuvimos y preguntare a nadie si te conoce, es la unica manera de no recordar el nombre que nunca tuviste.

martes, enero 31, 2006

Yo creí....

Cuando tenía 4 años creia que mi papa era el mas fuerte del mundo y mi mama la mas guapa y que todos los niños del colegio me tenian envidia.
Cuando tenia 6 años creia que el dinero nacia en los bolsillos cuando los padres metian la mano .
Cuando tenia 7 años creia que ser actor era el oficio mas tonto del mundo porque te mataban al final de la pelicula si te tocaba ser el malo.
Cuando tenia 8 años creia que siempre estaria enamorado en secreto de la niña de ojos azules del banco de atras y que algun dia la rescataria de los malos y me lo agradeceria siendo su heroe.
Cuando tuve 10 años creia que los actores eran eternos porque les mataban muchas veces y salian en otras peliculas.
Cuando tenia 12 años crei que las cartas de amor con poesias de rios y lunas que me enviaba esa chica a la que nadie se acercaban eran bonitas. Pero jamas hubiera reconocido a nadie que las recibia, y yo tambien te evitaba, aunque esperase en secreto ese beso.
Cuando tuve 13 años creia que los padres eran tontos por ir en coche pudiendo ir en bicicleta haciendo caballitos. Y creia que no se podia pasar de 25 pedaladas en caballito.
Cuando tenia 15 años creia que las chicas molestaban y no jugaban bien al rescate porque tenian cosas feas en el pecho y por eso eran patosas y molestas.
Cuendo tenia 16 años creia que siempre llevaria melena y que era preciosa.
Cuando tuve 18 creia que siempre oiria Heavy y siempre vestiria elasticos y un pañuelo colgando.
Cuando tenia 20 años creia que la revolucion se acercaba y habia que estar listo. Crei que siempre seria un revolucionario.
Cuando tenia 23 años creia que mi padre me odiaba y todo lo hacia por joderme, y que no me conocia y estaba equivocado.
Cuando tenia 24 años creia que algun dia tendria un trabajo bonito y haria sol.
Cuando tenia 26 años creia que mi grupo era el mejor del mundo pero teniamos mala suerte y nadie nos escuchaba
Cuando tenia 28 años creia que la justicia era infalible y que los ideales inmutables
Cuando tenia 29 años creia que a los 30 me desintegraria y que no habria vida mas alla
Cuando tuve 30 años creia que habia perdido el tiempo el resto de mi vida y que esto si era vivir
Cuando tenia 32 años te conoci
Cuando tenia 33 años, creia todo lo que me dijiste y creia en el amor eterno
Cuando.....

jueves, enero 19, 2006

DISCRETO AMOR


Mi viejo corazón toca a una puerta,
mi viejo corazón, como un mendigo
con el afán de su esperanza incierta
pero callando lo que yo no digo.
Porque la que me hirió sin que lo advierta,
la que sólo me ve como un amigo
si alguna madrugada está despierta
nunca será porque soñó conmigo...

Y sin embargo, ante la puerta oscura
mi corazón, como un mendigo loco
va a pedir su limosna de ternura

Y cerrada otra vez, o al fin abierta,
no importa si alguien oye cuando toco,
porque nadie sabrá cuál es la puerta.

Jose Ángel Buesa

miércoles, enero 18, 2006

MEDIOS DE COMUNICACIÓN

No es preciso que sea mensajera
la paloma sencilla en tu ventana
te informa que el dolor
empieza a columpiarse en el olvido

y llego desde mí para decirte
que están el río el girasol la estrella
rodando sin apuro
el futuro se acerca a conocerte

ya lo sabes sin tropos ni bengalas
la traducción mejor es boca a boca
en el beso bilingüe
van circulando dulces noticias.



Mario Benedetti

El principe y la princesa....

... y como podria decirte todo lo que te quiero? Como podria expresar todo lo que llevo dentro y que nunca quiere salir?

Como pueden paralizarse las piernas ahora que te veo marchar, como puede ahogarse la voz cuando quiero decir tu nombre?

Como puedo seguir a tu lado sin hacerte daño, donde esta esa persona que una vez supo elevarte? Porque sigo llevando el candado si perdio la cadena?

Porque hace sol y ya no me pica la espalda?

lunes, enero 16, 2006

LA CARTA


Enrique Buenaventura estaba bebiendo ron en una taberna de Cali, cuando un desconocido se acercó a la mesa. El hombre se presentó, era de oficio albañil, a sus órdenes, para servirlo:

­Necesito que me escriba una carta. Una carta de amor.
­¿Yo?
­Me han dicho que usted puede.
Enrique no era especialista, pero hinchó el pecho. El albañil aclaró que él no era analfabeto:
­Yo puedo escribir. Pero una carta así, no puedo.
­¿Y para quién es la carta?
­Para... ella.
­¿Y usted qué quiere decirle?
­Si lo sé, no le pido.
Enrique se rascó la cabeza.
Esa noche, puso manos a la obra.
Al día siguiente, el albañil leyó la carta:
­Eso ­dijo, y le brillaron los ojos­. Eso era. Pero yo no sabía que era eso lo que yo quería decir.
Eduardo Galeano

miércoles, enero 11, 2006

COMO UN GORRIÓN



Es menuda como un soplo
y tiene el pelo marrón
y un aire entre tierno y triste
como un gorrión.

Le gusta andar por las ramas
ir de balcón en balcón
sin que nadie le eche mano
como un gorrión.

Nació libre como el viento,
no tiene amo ni patrón
y se mueve por instinto
como un gorrión.

Pajarillo pardo...
En la Carrera
de San Bernardo,
quedó tu nido seco y vacío
quizá algún niño ya lo robó.

Pajarillo errante
que bebe el agua de los estanques
y de mi mano jamás comió.

Y no le vende al alpiste
su calor ni su canción
por ahí busca su lechuga
como un gorrión.

Y le da pena el canario
pero no envidia a un halcón.
Le gusta volar bajito
como un gorrión.

Y tutearse con las nubes
y dormir en el rincón
donde no llegan los gatos
como un gorrión.
JMS

ATLÁNTICO


Se equivocó la paloma.
Se equivocaba.

Por ir al Norte, fue al Sur.
Creyó que el trigo era agua.
Se equivocaba.

Creyó que el mar era el cielo;
que la noche la mañana.
Se equivocaba.

Que las estrellas eran rocío;
que la calor, la nevada.
Se equivocaba.

Que tu falda era tu blusa;
que tu corazón su casa.
Se equivocaba.

(Ella se durmió en la orilla.
Tú, en la cumbre de una rama.)
Rafael Alberti

martes, enero 10, 2006

PIEDRA

A veces soy capaz de desmontar de la risa y andar un rato por la seriedad. Y soy capaz de enfrentarme a ti, a él, a ella, y a mí misma...
A veces soy capaz de decir no. Igual que lo fui en su momento de decir si.
A veces le doy más valor a la sonrisa cuando dejo de sonreir un momento. Repetir lo que creo. No cesar en el empeño. No parpadear mientras te miro. No dudar. Convencerte de mi convencimiento.
Es importante conseguir que a una, también la vida la tome en serio.

lunes, enero 09, 2006

LAS FLORES SE MARCHITAN...


Tengo sueño. Cuando tengo sueño estando contigo, me dejas dormir apoyada en tu hombro.
Estoy cansada. Cuando estoy cansada estando contigo, me abrazas y me dejas descansar.
Estoy triste. Cuando estoy triste estando contigo, me miro en tus ojos y me alegro de ser libre para hacerlo.
Me siento pequeña. Cuando me siento pequeña estando a tu lado, me escondes en tus brazos para que el resto del mundo no se de cuenta.
Me siento muy frágil. Cuando me siento muy frágil a tu lado, no te haces el fuerte.
Tengo ganas de llorar. Cuando tengo ganas de llorar a tu lado, respetas mi llanto.
Pero ahora que te vas, tendré que volver a mirarme al espejo, a abrazarme por las noches y a excitar mi imaginación sin ayuda de otra imaginación. Tendré que volver a ser mi pareja porque ningún otro ha conseguido ser mi versión masculina. Y soy tan rarita. Si no te tengo a ti, me tendré a mí esperándote de nuevo. Volveré a escuchar a Christina y a bailar sola por las noches. Volveré a pasear por los tejados persiguiendo a la luna... y le daré caza el día que vuelvas.
Volveré a escribir a ninguna persona, sobre ninguna situación, sobre besos que no despiertan y abrazos que no se dan... Y yo también me marcharé, aunque no coja ningún avión, ningún tren... pero también me marcharé a todos los escenarios que quedan en mi interior. A mi campo vedado. A mi océano de humores. A mi montaña de pensamientos contradictorios... simples... complejos... infantiles y maduros. Voy a recorrerme hasta llegar a todos los rincones que aún no conozco de mi cuerpo y de mi alma. Ya lo hice una vez. Pero esta vez es primavera en mi interior... ya no será invierno nunca más.
Y si por lo que fuera no volvieras para mí... no me arrepentiría de un solo momento ni de una sola decisión de las que he tomado con respecto a ti. ¿Quién sería capaz de arrepentirse de haber amado? ¿de haber reído? ¿de haber sido feliz?... sería egoísta negar que ha sido bueno solo porque no fuera a tener continuación. Y no quiero ser egoísta. Voy a luchar por no ser egoísta.
Lo más seguro es que no vayas a leer esto, porque no sé en qué piensas cuando piensas en mí... pero aunque lo leyeras, sería estúpido que te asustaras porque, al fin y al cabo sólo son palabras. Y las palabras son lo más voluble del mundo. Además igual lo que yo escribo no es lo que tú entiendes. Pero no importa porque no lo estás leyendo. Ni yo lo estoy escribiendo. Esto es un pensamiento, como cualquier otro... y se dan en cualquier momento...

FRÁGIL


Me gustaría saber por qué las cosas se acaban rompiendo siempre, por mucho cuidado que una ponga al manipularlas. Ayer se me cayó un plato mientras fregaba después de cenar. En milésimas de segundo, mientras ves como el plato se desliza de tus manos, el corazón se acelera de un modo desmesurado y la adrenalina inunda el cuerpo. Cuando oyes el ruido de la porcelana rompiéndose y ves los añicos sembrados por el suelo, una especie de rabia de un segundo y medio te nubla la visión. Pero luego se pasa, una se dice: “¡tonta!” recoge los trozos y los tira a la basura. Y esto nunca duele demasiado, a no ser que te cortes cuando recoges lo que queda del plato.
Ayer el plato se me escurrió de las manos por descuido, o porque se resbaló con el jabón…
Pero cuando un día de pronto se te rompe el corazón todo este proceso se ralentiza de forma dolorosa. A veces ni siquiera intuyes que vaya a ocurrir hasta que oyes el ruido y sientes el dolor… porque cuando lo que se rompe es el corazón, siempre te cortas, y siempre sangras.


Podría pasarme la vida teniendo todo el cuidado del mundo…pero lo cierto es que a veces necesitamos romper cosas para ser conscientes de lo frágiles que son y cuidarlas con más mimo la próxima vez que las tengamos en nuestras manos.

miércoles, enero 04, 2006

ANITA, TE ECHAMOS DE MENOS!!!


Cena de despedida de Anita en casa...

Las mejores caipirinhas del mundo...la mejor compañía del mundo...

Un millón de besos!!!

miércoles, diciembre 28, 2005

FELIZ AÑO

Elegir una canción. Elegir una frase. Elegir un amor. Elegir un momento. Elegir un suspiro. Elegir una sonrisa, o dos. Elegir una lágrima. Elegir un nudo en la garganta. Elegir una palabra. Elegir un color. Elegir un día. Elegir una película, un libro, una anécdota. Elegir un amigo. Elegir un trabajo. Elegir una hora. Elegir un jersey, una falda. Elegir cómo quiero. Elegir cuándo quiero. Elegir con quién quiero. Elegir si te quiero. Elegir si te digo. Elegir si te hago. Elegir quedarme. Elegir marcharme. Elegirte a ti. No elegir a nadie. Tenerlo todo. No tener nada. Querer lo que tengo. Querer lo que no tengo. Conformarme o buscar más.
Sentir una canción. Recordar una frase. Pertenecer a un amor. Disfrutar un momento. Dejar escapar un suspiro. Conseguir una sonrisa, o dos. Dejar escapar una lágrima. Sufrir un nudo en la garganta. Regalar una palabra. Entender un color. Vivir un día. Descubrir una película, un libro, una anécdota. Conservar un amigo. Encontrar un trabajo. Contar con una hora. Comprar un jersey, una falda. Imaginar cómo quiero. Decidir cuándo quiero. Hacerlo con quién quiero. Confesar si te quiero. Probar si te digo. Desear si te hago. Aceptar quedarme. Aceptar marcharme. Amarte a ti. No amar a nadie. Ser feliz. Seguir esperando... el bus se retrasa...

martes, diciembre 27, 2005

Recuerdos

Recuerdo que las horas pasaron pero no soy capaz de recordar su contenido. Recuerdo el filo de las cuchillas, el desmontarlas y sus besos. Recuerdo como temblaba el pulso. Recuerdo despertarme en un sitio donde no se como llegue, y recuerdo ver a Jose pablo, aunque nos habia dejado hace años ya. Y recuerdo que me dijo que le siguiera.
Recuerdo que no me creiste. Recuerdo que nunca supiste que fue por verte irte sin mirar atras.

En 30 segundos....

Me sobran 29 para decirte que te quiero. No necesito mas que 28 para demostrarlo. Y en 27 ya perdiste la confianza. En 25 habiamos roto las ilusiones que habiamos creado en 26. Y la confianza no se recupero en los 24. Desespere por primera vez a los 23, pero quise quererte de nuevo en 22 segundos. Ninguno nos dimos cuenta que solo habiamos necesitado 21 para darnos de nuevo la mano. Y 20 para volver a perdernos. Quiza fueron los 19 los que nos separaron, aunque ya con 18 nos habiamos olvidado. Con 17 segundos rehicimos nuestras vidas, y con 16 ya eramos completos extraños. Cuando pense que solo necesitaba 15 segundos para ver las fotos de nuestra historia, la melancolia del 14 me llevo a romperlas en el 13. En 12 segundos ya quise recuperarte, y solo tarde 11 en encontrarte de nuevo. Te costo recordarme, necesitaste 10 segundos, pero al 9 ya me di cuenta que era mentira y si me recordabas. 8 segundos y decidimos juntar de nuevo nuestras vidas, 7 segundos fuimos los mas felices del universo, en 6 segundos nos precipitabamos de nuevo a la locura, 5 segundos y no eramos conscientes, 4 segundos y no podiamos vivir separados, 3 segundos y el pasado ya pesaba, 2 segundos tarde en decirte te quiero, 1 segundo tardamos en saltar al vacio para no separnos jamas

ALGO DIVERTIDO


Está lloviendo fuera.
Qué chorrada de frase. Está lloviendo fuera. Como si pudiera llover dentro. Y que forma tan difícil de comenzar un texto que lleva por título “Algo Divertido”. Pero bueno, así lo voy a comenzar. Sería demasiado fácil borrar lo que he escrito hasta ahora para recomenzar mi historia con un “Fuera luce un sol espléndido...”. ¿O es que acaso no puede ser un día lluvioso algo divertido?

Está lloviendo fuera y yo he decidido que el sonido de las gotas en la ventana me va a acompañar este jueves de un modo divertido. También sería muy fácil decir que me traen nostalgia de otras épocas y otras lluvias. Que el gris del cielo me toca en el recuerdo y en la nostalgia... No, no, no. Esta lluvia de hoy me divierte. Son gotitas que caen y se estrellan donde pillan, y mientras caen, unas van diciendo: “¡¡Geróooooonimo!!” y otras a su vez: “¡¡¡¡uyuyuyuyuy!!... que me la pego, que me la pego!!... chof!!”. Y oigo a la vecina que colgó la ropa hace un cuarto de hora corriendo por los pasillos: “Joder! Que está lloviendo, que está lloviendo!!” como avisando a las camisas y los pantalones para que de un brinco se metan en casa por la ventana donde los han colgado. Y ellos pensarán “ pues ahora a joderse, por colgarnos aquí fuera de mala manera... no me pienso secar en tres días, Manoli”.
Ahora llueve aún más fuerte y debe ser divertido ver a la gente en los soportales arrimándose a la pared y poniéndose perdidos de cal por no mojarse, cuando la verdad es que ya están calados hasta los huesitos... con las gotas que caen de las cornisas directamente a tu ojo cuando miras hacia arriba para percatarte de que, efectivamente sigue lloviendo a cántaros (como si no estuvieras seguro, ya ves tu).
Sería divertido calzarse las katiuskas que ya no recuerdo ni como se escriben de tiempo que hace que no me compro unas, y bajar a la calle a pegar saltos en los charcos... y volverme Gene Kelly un ratito agarrada a la primera farola que pille. Antes, eso sí, de pegarme la gran ostia que seguro me daría al escurrírseme una de las Katiuskas en la base de la farola en cuestión cuando llegará a la parte que dice”... and I’m happy again...”. Toma happy again!!. Pero eso solo sería divertido si cuento con alguien a mi lado para que se descojone de risa señalándome con el índice y agarrándose la tripa. Y entonces, tendría su punto que pasara un autobús de línea por detrás suya y le pegara un señor baño por detrás de modo que yo desde el suelo pudiera ver con todo lujo de detalles la cara de buho que se le pone.
Qué divertido sería.
Lo único que falla es que no repongan Barrio Sésamo, para llegar a casa calados y poder tomar un chocolate con magdalenas viendo a Coco y compañía... Ahora está Terelu, pero oye, no es lo mismo.

(2002)

VERANO


Parece que por fin el verano ha llegado a Madrid. Lo veo pasar por delante de mi casa con la maleta en la mano. Seguramente llega de Atocha y se va a quedar en Lavapiés.
Él llega y tú, que te fuiste en otoño, no vuelves con él. Pensé que llegarías con la primavera, pero no fue así. Y el verano tampoco te trae de vuelta. Quizá te fuiste para no volver. O quizá fui yo la que se quedó aquí para no irse nunca. Para no irme contigo a ese norte que no conozco y me duele desde la ignorancia. Te llevaste mi alma en la maleta y dejaste mi cuerpo en la ciudad.
Hace dos años no existía más geografía para nosotros que las calles que hoy recorro sola. Pero tú ya no podías más y una mañana de octubre cogiste un autobús en Méndez Álvaro. La tristeza acaba con todo.
Y mientras veo desde mi balcón como el verano despliega sus colores por la calle en la que vivo, me imagino como será allá donde tú estés. Sin Retiro, sin Santa Ana, sin Latina, sin Segovia... y sin mí. Sólo alcanzo a pensar que el vacío que siento a mi lado cuando camino, no será el mismo que puedas sentir tú cuando caminas, ¿o acaso podría yo dejar vacío en escenarios en los que no he estado?... ¿Encontrarás alguna plaza como nuestra plaza? ¿algún cine como nuestro cine? ¿algún café como nuestro café?... (alguna cama como mi cama...).

Da igual donde estés, o lo que encuentres, o lo que eches de menos desde allí. Lo que importa es que aquí el verano, como la primavera y el invierno antes que él siguen respetando tu vacío. Esperando conmigo a que quieras volver.
(junio 2002)

lunes, diciembre 26, 2005

HÉROES

Como si los llevara dentro de mi ansiedad encuentro los héroes donde los busco. Al principio no supe distinguirles, pero ya enrielado en las artimañas de la vida, los veo pasar a mi lado y aprendo a darles lo que no poseen. Pero he aquí que me siento abrumado de este heroísmo y lo rechazo cansado. Porque ahora quiero hombres que doblen la espalda a la tormenta, hombres que aúllen bajo los primeros latigazos, héroes sombríos que no sepan sonreír y que miren la vida como una gran bodega, húmeda, lóbrega, sin rendijas de sol.
Pero ahora no los encuentro. Mi ansiedad está llena de los viejos heroísmos, de los antiguos héroes.
Pablo Neruda ("Para nacer he nacido")

miércoles, diciembre 21, 2005

SEÑOR DE LA NOCHE - JM Serrat


Señor compañero,
señor de la noche,
haz que vuelva su rostro
quien no quiso mirarme.
Que sus ojos me busquen

sostenidos y azules
por detrás de la barra.
Que pregunte mi nombre
y se acerque despacio
a pedirme tabaco.

Señor de la noche,
dios de la barra,
ángel del sí,
sota de copas,
flor del pecado:
reza por mí.
Reza por mí.
Reza por mí.
Reza por mí.

Si prefiere quedarse,
haz que todos se vayan
y este bar se despueble
para dejarnos solos
con la canción más lenta.

Si decide marcharse,
que la luna disponga
su luz en nuestro beso
y que las calles sepan
también dejarnos solos.

Señor de la noche,
dios de la barra,
ángel del sí,
sota de copas,
flor del pecado:
reza por mí.
Reza por mí.
Reza por mí.
Reza por mí.

Haz que no cante el gallo
sobre los edificios,
que se retrase el día
y que duren tus sombras
el tiempo necesario.

Señor de la noche,
rey de los forajidos,
llévame a los jardines
de la dulce serpiente
y los sueños cumplidos.

Señor de la noche,
dios de la barra,
ángel del sí,
sota de copas,
flor del pecado:
reza por mí.
Reza por mí.
Reza por mí.
Reza por mí.

Haz que vuelva su rostro
quien no quiso mirarme.
Que sus ojos me busquen
sostenidos y azules
por detrás de la barra.
Que pregunte mi nombre
y se acerque despacio
a pedirme tabaco.

Señor de la noche,
dios de la barra,
ángel del sí,
sota de copas,
flor del pecado:
reza por mí.
Reza por mí.
Reza por mí.
Reza por mí.
Reza por mí.

jueves, diciembre 15, 2005


We're coming to the edge,
running on the water,
coming through the fog,
your sons and daughters.
Let the river run,
let all the dreamers
wake the nation.
Come, the New Jerusalem.

Silver cities rise,
the morning lights
the streets that meet them,
and sirens call them on
with a song.

It's asking for the taking.
Trembling, shaking.
Oh, my heart is aching.

We're coming to the edge,
running on the water,
coming through the fog,
your sons and daughters.

We the great and small
stand on a star
and blaze a trail of desire
through the dark'ning dawn.

It's asking for the taking.
Come run with me now,
the sky is the color of blue
you've never even seen
in the eyes of your lover.

Oh, my heart is aching.
We're coming to the edge,
running on the water,
coming through the fog,
your sons and daughters.

[guitar]

It's asking for the taking.
Trembling, shaking.
Oh, my heart is aching.
We're coming to the edge,
running on the water,
coming through the fog,
your sons and daughters.

Let the river run,
let all the dreamers
wake the nation.
Come, the New Jerusalem.


Carly Simon (BSO ARMAS DE MUJER)

martes, diciembre 13, 2005

Para A.

Podría dejarme mecer por recuerdos sencillos, de esos que forman parte de todas las historias. Recuerdos cotidianos que podrían ser tan tuyos y míos como de cualquier otra pareja. Podría hacerlo, te repito, y sé que tal vez justo ahora me emocionarían más que cualquier fugaz confesión de amor eterno o pasión desmedida.

Hoy, un lunes como cualquier lunes en el que nada especial ha ocurrido en mi vida, pensar en todos aquellos lunes corrientes que pasé contigo, tal vez me pondría triste. Pensar, por ejemplo, en la esquina donde esperaba a que salieras del trabajo para ir a comer al Chino. La esquina donde hay una librería sobre Historia, y donde yo buscaba siempre en el escaparate la aparición de un nuevo libro. Y tú, aparecías siempre por la misma acera con tu singular forma de andar. Y no sentir que el corazón me diera un brinco o que las rodillas me temblaran al verte aparecer, no era razón para sentirse triste, ahora lo sé...aquello sólo era paz. No tener que enfrentarme al reto de conocerte y descubrir si me enamorabas o no, era paz. Confesar sin vergüenza que no conozco este libro, o aquella película, o dónde está exáctamente Tanzania, era paz. Decirte que me apetece y que no me apetece, sin medir mis palabras, era paz. Levantarme por las mañanas y saber que estabas, sin necesidad de imaginar dónde o con quién, era paz. Descubrir algo que te gustaba y regalártelo, era paz. Tener algo que contar y poder contártelo, era paz. Saber que estabas esperándome donde terminaba mi viaje en metro, era paz. Acercarme a ti y besarte, y saber que te hacía feliz sin necesidad de ponerte ya nervioso, era paz. Tenerte conmigo durante años...me daba paz.

Pero un día desperté y sentí que aún era joven para la paz y que desde el frente, me llamaban las trincheras. Y ahora, como todos los soldados, desde las trincheras, sueño con que de nuevo, algún día: llegue la paz...

(porque, aunque ya no siento lo que sentía, alguna vez...lo sentí)

lunes, diciembre 12, 2005

CALLE MELANCOLÍA (en Lavapiés, seguro)


Como quien viaja a lomos de una yegua sombría,
por la ciudad camino, no preguntéis adónde.
Busco acaso un encuentro que me ilumine el día,
y no hallo más que puertas que niegan lo que esconden.
Las chimeneas vierten su vómito de humo
a un cielo cada vez más lejano y más alto.
Por las paredes ocres se desparrama el zumo
de una fruta de sangre crecida en el asfalto.
Ya el campo estará verde, debe ser Primavera,
cruza por mi mirada un tren interminable,
el barrio donde habito no es ninguna pradera,
desolado paisaje de antenas y de cables.

Vivo en el número siete, calle Melancolía.
Quiero mudarme hace años al barrio de la alegría.
Pero siempre que lo intento ha salido ya el tranvía
y en la escalera me siento a silbar mi melodía.


Como quien viaja a bordo de un barco enloquecido,
que viene de la noche y va a ninguna parte,
así mis pies descienden la cuesta del olvido,
fatigados de tanto andar sin encontrarte.
Luego, de vuelta a casa, enciendo un cigarrillo,
ordeno mis papeles, resuelvo un crucigrama;
me enfado con las sombras que pueblan los pasillos
y me abrazo a la ausencia que dejas en mi cama.
Trepo por tu recuerdo como una enredadera
que no encuentra ventanas donde agarrarse, soy
esa absurda epidemia que sufren las aceras,
si quieres encontrarme, ya sabes dónde estoy.

Vivo en el número siete, calle Melancolía.
Quiero mudarme hace años al barrio de la alegría.
Pero siempre que lo intento ha salido ya el tranvía
y en la escalera me siento a silbar mi melodía


J. Sabina

"Superar exige asumir, no pasar página o echar en el olvido. En el caso de una tragedia requiere, inexcusablemente, la labor del duelo, que es del todo independiente de que haya o no reconciliación y perdón. En España no se ha cumplido con el duelo, que es, entre otras cosas, el reconocimiento público de que algo es trágico y, sobre todo, de que es irreparable. Por el contrario, se festeja, una y otra vez, en la relativa normalidad adquirida, la confusión entre que algo sea ya materia de historia y el que no lo sea aún, y en cierto modo para siempre, de vida y de ausencia de vida. El duelo no es ni siquiera cuestión de recuerdo: no corresponde al momento en que uno recuerda a un muerto, un recuerdo que puede ser doloroso o consolador, sino a aquél en que se patentiza su ausencia definitiva. Es hacer nuestra la existencia de un vacío".
Carlos Piera, "Introducción" a Tomás Segovia:
En los ojos del día: antología poética

miércoles, diciembre 07, 2005

Diciembre


Cuando era pequeña y quería cambiar algo de lo que pasaba en el mundo, cerraba los ojos y decía para mí misma “que no sea cierto, que sea un sueño, que desaparezca”. Ahora ya no me ocurre esto. Ahora cuando me gustaría que algo en mi vida cambiara, que alguna crisis terminara, siento que debo esperar y ser paciente. Y a mi siempre me ha costado ser paciente. Pero ahora siento que debo hacerlo. Con lo que ocurre fuera de mi piel y con lo que ocurre dentro.


A veces no me apetece llevarme bien con el mundo. Pero ni siquiera esas veces me quiero bajar del tren. Sigo pensando que soy afortunada, y que las batallas perdidas y las sombras en la mirada solo consiguen volverme más real y más mujer. Y también por eso, soy afortunada.