lunes, enero 09, 2006

FRÁGIL


Me gustaría saber por qué las cosas se acaban rompiendo siempre, por mucho cuidado que una ponga al manipularlas. Ayer se me cayó un plato mientras fregaba después de cenar. En milésimas de segundo, mientras ves como el plato se desliza de tus manos, el corazón se acelera de un modo desmesurado y la adrenalina inunda el cuerpo. Cuando oyes el ruido de la porcelana rompiéndose y ves los añicos sembrados por el suelo, una especie de rabia de un segundo y medio te nubla la visión. Pero luego se pasa, una se dice: “¡tonta!” recoge los trozos y los tira a la basura. Y esto nunca duele demasiado, a no ser que te cortes cuando recoges lo que queda del plato.
Ayer el plato se me escurrió de las manos por descuido, o porque se resbaló con el jabón…
Pero cuando un día de pronto se te rompe el corazón todo este proceso se ralentiza de forma dolorosa. A veces ni siquiera intuyes que vaya a ocurrir hasta que oyes el ruido y sientes el dolor… porque cuando lo que se rompe es el corazón, siempre te cortas, y siempre sangras.


Podría pasarme la vida teniendo todo el cuidado del mundo…pero lo cierto es que a veces necesitamos romper cosas para ser conscientes de lo frágiles que son y cuidarlas con más mimo la próxima vez que las tengamos en nuestras manos.

miércoles, enero 04, 2006

ANITA, TE ECHAMOS DE MENOS!!!


Cena de despedida de Anita en casa...

Las mejores caipirinhas del mundo...la mejor compañía del mundo...

Un millón de besos!!!

miércoles, diciembre 28, 2005

FELIZ AÑO

Elegir una canción. Elegir una frase. Elegir un amor. Elegir un momento. Elegir un suspiro. Elegir una sonrisa, o dos. Elegir una lágrima. Elegir un nudo en la garganta. Elegir una palabra. Elegir un color. Elegir un día. Elegir una película, un libro, una anécdota. Elegir un amigo. Elegir un trabajo. Elegir una hora. Elegir un jersey, una falda. Elegir cómo quiero. Elegir cuándo quiero. Elegir con quién quiero. Elegir si te quiero. Elegir si te digo. Elegir si te hago. Elegir quedarme. Elegir marcharme. Elegirte a ti. No elegir a nadie. Tenerlo todo. No tener nada. Querer lo que tengo. Querer lo que no tengo. Conformarme o buscar más.
Sentir una canción. Recordar una frase. Pertenecer a un amor. Disfrutar un momento. Dejar escapar un suspiro. Conseguir una sonrisa, o dos. Dejar escapar una lágrima. Sufrir un nudo en la garganta. Regalar una palabra. Entender un color. Vivir un día. Descubrir una película, un libro, una anécdota. Conservar un amigo. Encontrar un trabajo. Contar con una hora. Comprar un jersey, una falda. Imaginar cómo quiero. Decidir cuándo quiero. Hacerlo con quién quiero. Confesar si te quiero. Probar si te digo. Desear si te hago. Aceptar quedarme. Aceptar marcharme. Amarte a ti. No amar a nadie. Ser feliz. Seguir esperando... el bus se retrasa...

martes, diciembre 27, 2005

Recuerdos

Recuerdo que las horas pasaron pero no soy capaz de recordar su contenido. Recuerdo el filo de las cuchillas, el desmontarlas y sus besos. Recuerdo como temblaba el pulso. Recuerdo despertarme en un sitio donde no se como llegue, y recuerdo ver a Jose pablo, aunque nos habia dejado hace años ya. Y recuerdo que me dijo que le siguiera.
Recuerdo que no me creiste. Recuerdo que nunca supiste que fue por verte irte sin mirar atras.

En 30 segundos....

Me sobran 29 para decirte que te quiero. No necesito mas que 28 para demostrarlo. Y en 27 ya perdiste la confianza. En 25 habiamos roto las ilusiones que habiamos creado en 26. Y la confianza no se recupero en los 24. Desespere por primera vez a los 23, pero quise quererte de nuevo en 22 segundos. Ninguno nos dimos cuenta que solo habiamos necesitado 21 para darnos de nuevo la mano. Y 20 para volver a perdernos. Quiza fueron los 19 los que nos separaron, aunque ya con 18 nos habiamos olvidado. Con 17 segundos rehicimos nuestras vidas, y con 16 ya eramos completos extraños. Cuando pense que solo necesitaba 15 segundos para ver las fotos de nuestra historia, la melancolia del 14 me llevo a romperlas en el 13. En 12 segundos ya quise recuperarte, y solo tarde 11 en encontrarte de nuevo. Te costo recordarme, necesitaste 10 segundos, pero al 9 ya me di cuenta que era mentira y si me recordabas. 8 segundos y decidimos juntar de nuevo nuestras vidas, 7 segundos fuimos los mas felices del universo, en 6 segundos nos precipitabamos de nuevo a la locura, 5 segundos y no eramos conscientes, 4 segundos y no podiamos vivir separados, 3 segundos y el pasado ya pesaba, 2 segundos tarde en decirte te quiero, 1 segundo tardamos en saltar al vacio para no separnos jamas

ALGO DIVERTIDO


Está lloviendo fuera.
Qué chorrada de frase. Está lloviendo fuera. Como si pudiera llover dentro. Y que forma tan difícil de comenzar un texto que lleva por título “Algo Divertido”. Pero bueno, así lo voy a comenzar. Sería demasiado fácil borrar lo que he escrito hasta ahora para recomenzar mi historia con un “Fuera luce un sol espléndido...”. ¿O es que acaso no puede ser un día lluvioso algo divertido?

Está lloviendo fuera y yo he decidido que el sonido de las gotas en la ventana me va a acompañar este jueves de un modo divertido. También sería muy fácil decir que me traen nostalgia de otras épocas y otras lluvias. Que el gris del cielo me toca en el recuerdo y en la nostalgia... No, no, no. Esta lluvia de hoy me divierte. Son gotitas que caen y se estrellan donde pillan, y mientras caen, unas van diciendo: “¡¡Geróooooonimo!!” y otras a su vez: “¡¡¡¡uyuyuyuyuy!!... que me la pego, que me la pego!!... chof!!”. Y oigo a la vecina que colgó la ropa hace un cuarto de hora corriendo por los pasillos: “Joder! Que está lloviendo, que está lloviendo!!” como avisando a las camisas y los pantalones para que de un brinco se metan en casa por la ventana donde los han colgado. Y ellos pensarán “ pues ahora a joderse, por colgarnos aquí fuera de mala manera... no me pienso secar en tres días, Manoli”.
Ahora llueve aún más fuerte y debe ser divertido ver a la gente en los soportales arrimándose a la pared y poniéndose perdidos de cal por no mojarse, cuando la verdad es que ya están calados hasta los huesitos... con las gotas que caen de las cornisas directamente a tu ojo cuando miras hacia arriba para percatarte de que, efectivamente sigue lloviendo a cántaros (como si no estuvieras seguro, ya ves tu).
Sería divertido calzarse las katiuskas que ya no recuerdo ni como se escriben de tiempo que hace que no me compro unas, y bajar a la calle a pegar saltos en los charcos... y volverme Gene Kelly un ratito agarrada a la primera farola que pille. Antes, eso sí, de pegarme la gran ostia que seguro me daría al escurrírseme una de las Katiuskas en la base de la farola en cuestión cuando llegará a la parte que dice”... and I’m happy again...”. Toma happy again!!. Pero eso solo sería divertido si cuento con alguien a mi lado para que se descojone de risa señalándome con el índice y agarrándose la tripa. Y entonces, tendría su punto que pasara un autobús de línea por detrás suya y le pegara un señor baño por detrás de modo que yo desde el suelo pudiera ver con todo lujo de detalles la cara de buho que se le pone.
Qué divertido sería.
Lo único que falla es que no repongan Barrio Sésamo, para llegar a casa calados y poder tomar un chocolate con magdalenas viendo a Coco y compañía... Ahora está Terelu, pero oye, no es lo mismo.

(2002)

VERANO


Parece que por fin el verano ha llegado a Madrid. Lo veo pasar por delante de mi casa con la maleta en la mano. Seguramente llega de Atocha y se va a quedar en Lavapiés.
Él llega y tú, que te fuiste en otoño, no vuelves con él. Pensé que llegarías con la primavera, pero no fue así. Y el verano tampoco te trae de vuelta. Quizá te fuiste para no volver. O quizá fui yo la que se quedó aquí para no irse nunca. Para no irme contigo a ese norte que no conozco y me duele desde la ignorancia. Te llevaste mi alma en la maleta y dejaste mi cuerpo en la ciudad.
Hace dos años no existía más geografía para nosotros que las calles que hoy recorro sola. Pero tú ya no podías más y una mañana de octubre cogiste un autobús en Méndez Álvaro. La tristeza acaba con todo.
Y mientras veo desde mi balcón como el verano despliega sus colores por la calle en la que vivo, me imagino como será allá donde tú estés. Sin Retiro, sin Santa Ana, sin Latina, sin Segovia... y sin mí. Sólo alcanzo a pensar que el vacío que siento a mi lado cuando camino, no será el mismo que puedas sentir tú cuando caminas, ¿o acaso podría yo dejar vacío en escenarios en los que no he estado?... ¿Encontrarás alguna plaza como nuestra plaza? ¿algún cine como nuestro cine? ¿algún café como nuestro café?... (alguna cama como mi cama...).

Da igual donde estés, o lo que encuentres, o lo que eches de menos desde allí. Lo que importa es que aquí el verano, como la primavera y el invierno antes que él siguen respetando tu vacío. Esperando conmigo a que quieras volver.
(junio 2002)

lunes, diciembre 26, 2005

HÉROES

Como si los llevara dentro de mi ansiedad encuentro los héroes donde los busco. Al principio no supe distinguirles, pero ya enrielado en las artimañas de la vida, los veo pasar a mi lado y aprendo a darles lo que no poseen. Pero he aquí que me siento abrumado de este heroísmo y lo rechazo cansado. Porque ahora quiero hombres que doblen la espalda a la tormenta, hombres que aúllen bajo los primeros latigazos, héroes sombríos que no sepan sonreír y que miren la vida como una gran bodega, húmeda, lóbrega, sin rendijas de sol.
Pero ahora no los encuentro. Mi ansiedad está llena de los viejos heroísmos, de los antiguos héroes.
Pablo Neruda ("Para nacer he nacido")

miércoles, diciembre 21, 2005

SEÑOR DE LA NOCHE - JM Serrat


Señor compañero,
señor de la noche,
haz que vuelva su rostro
quien no quiso mirarme.
Que sus ojos me busquen

sostenidos y azules
por detrás de la barra.
Que pregunte mi nombre
y se acerque despacio
a pedirme tabaco.

Señor de la noche,
dios de la barra,
ángel del sí,
sota de copas,
flor del pecado:
reza por mí.
Reza por mí.
Reza por mí.
Reza por mí.

Si prefiere quedarse,
haz que todos se vayan
y este bar se despueble
para dejarnos solos
con la canción más lenta.

Si decide marcharse,
que la luna disponga
su luz en nuestro beso
y que las calles sepan
también dejarnos solos.

Señor de la noche,
dios de la barra,
ángel del sí,
sota de copas,
flor del pecado:
reza por mí.
Reza por mí.
Reza por mí.
Reza por mí.

Haz que no cante el gallo
sobre los edificios,
que se retrase el día
y que duren tus sombras
el tiempo necesario.

Señor de la noche,
rey de los forajidos,
llévame a los jardines
de la dulce serpiente
y los sueños cumplidos.

Señor de la noche,
dios de la barra,
ángel del sí,
sota de copas,
flor del pecado:
reza por mí.
Reza por mí.
Reza por mí.
Reza por mí.

Haz que vuelva su rostro
quien no quiso mirarme.
Que sus ojos me busquen
sostenidos y azules
por detrás de la barra.
Que pregunte mi nombre
y se acerque despacio
a pedirme tabaco.

Señor de la noche,
dios de la barra,
ángel del sí,
sota de copas,
flor del pecado:
reza por mí.
Reza por mí.
Reza por mí.
Reza por mí.
Reza por mí.

jueves, diciembre 15, 2005


We're coming to the edge,
running on the water,
coming through the fog,
your sons and daughters.
Let the river run,
let all the dreamers
wake the nation.
Come, the New Jerusalem.

Silver cities rise,
the morning lights
the streets that meet them,
and sirens call them on
with a song.

It's asking for the taking.
Trembling, shaking.
Oh, my heart is aching.

We're coming to the edge,
running on the water,
coming through the fog,
your sons and daughters.

We the great and small
stand on a star
and blaze a trail of desire
through the dark'ning dawn.

It's asking for the taking.
Come run with me now,
the sky is the color of blue
you've never even seen
in the eyes of your lover.

Oh, my heart is aching.
We're coming to the edge,
running on the water,
coming through the fog,
your sons and daughters.

[guitar]

It's asking for the taking.
Trembling, shaking.
Oh, my heart is aching.
We're coming to the edge,
running on the water,
coming through the fog,
your sons and daughters.

Let the river run,
let all the dreamers
wake the nation.
Come, the New Jerusalem.


Carly Simon (BSO ARMAS DE MUJER)

martes, diciembre 13, 2005

Para A.

Podría dejarme mecer por recuerdos sencillos, de esos que forman parte de todas las historias. Recuerdos cotidianos que podrían ser tan tuyos y míos como de cualquier otra pareja. Podría hacerlo, te repito, y sé que tal vez justo ahora me emocionarían más que cualquier fugaz confesión de amor eterno o pasión desmedida.

Hoy, un lunes como cualquier lunes en el que nada especial ha ocurrido en mi vida, pensar en todos aquellos lunes corrientes que pasé contigo, tal vez me pondría triste. Pensar, por ejemplo, en la esquina donde esperaba a que salieras del trabajo para ir a comer al Chino. La esquina donde hay una librería sobre Historia, y donde yo buscaba siempre en el escaparate la aparición de un nuevo libro. Y tú, aparecías siempre por la misma acera con tu singular forma de andar. Y no sentir que el corazón me diera un brinco o que las rodillas me temblaran al verte aparecer, no era razón para sentirse triste, ahora lo sé...aquello sólo era paz. No tener que enfrentarme al reto de conocerte y descubrir si me enamorabas o no, era paz. Confesar sin vergüenza que no conozco este libro, o aquella película, o dónde está exáctamente Tanzania, era paz. Decirte que me apetece y que no me apetece, sin medir mis palabras, era paz. Levantarme por las mañanas y saber que estabas, sin necesidad de imaginar dónde o con quién, era paz. Descubrir algo que te gustaba y regalártelo, era paz. Tener algo que contar y poder contártelo, era paz. Saber que estabas esperándome donde terminaba mi viaje en metro, era paz. Acercarme a ti y besarte, y saber que te hacía feliz sin necesidad de ponerte ya nervioso, era paz. Tenerte conmigo durante años...me daba paz.

Pero un día desperté y sentí que aún era joven para la paz y que desde el frente, me llamaban las trincheras. Y ahora, como todos los soldados, desde las trincheras, sueño con que de nuevo, algún día: llegue la paz...

(porque, aunque ya no siento lo que sentía, alguna vez...lo sentí)

lunes, diciembre 12, 2005

CALLE MELANCOLÍA (en Lavapiés, seguro)


Como quien viaja a lomos de una yegua sombría,
por la ciudad camino, no preguntéis adónde.
Busco acaso un encuentro que me ilumine el día,
y no hallo más que puertas que niegan lo que esconden.
Las chimeneas vierten su vómito de humo
a un cielo cada vez más lejano y más alto.
Por las paredes ocres se desparrama el zumo
de una fruta de sangre crecida en el asfalto.
Ya el campo estará verde, debe ser Primavera,
cruza por mi mirada un tren interminable,
el barrio donde habito no es ninguna pradera,
desolado paisaje de antenas y de cables.

Vivo en el número siete, calle Melancolía.
Quiero mudarme hace años al barrio de la alegría.
Pero siempre que lo intento ha salido ya el tranvía
y en la escalera me siento a silbar mi melodía.


Como quien viaja a bordo de un barco enloquecido,
que viene de la noche y va a ninguna parte,
así mis pies descienden la cuesta del olvido,
fatigados de tanto andar sin encontrarte.
Luego, de vuelta a casa, enciendo un cigarrillo,
ordeno mis papeles, resuelvo un crucigrama;
me enfado con las sombras que pueblan los pasillos
y me abrazo a la ausencia que dejas en mi cama.
Trepo por tu recuerdo como una enredadera
que no encuentra ventanas donde agarrarse, soy
esa absurda epidemia que sufren las aceras,
si quieres encontrarme, ya sabes dónde estoy.

Vivo en el número siete, calle Melancolía.
Quiero mudarme hace años al barrio de la alegría.
Pero siempre que lo intento ha salido ya el tranvía
y en la escalera me siento a silbar mi melodía


J. Sabina

"Superar exige asumir, no pasar página o echar en el olvido. En el caso de una tragedia requiere, inexcusablemente, la labor del duelo, que es del todo independiente de que haya o no reconciliación y perdón. En España no se ha cumplido con el duelo, que es, entre otras cosas, el reconocimiento público de que algo es trágico y, sobre todo, de que es irreparable. Por el contrario, se festeja, una y otra vez, en la relativa normalidad adquirida, la confusión entre que algo sea ya materia de historia y el que no lo sea aún, y en cierto modo para siempre, de vida y de ausencia de vida. El duelo no es ni siquiera cuestión de recuerdo: no corresponde al momento en que uno recuerda a un muerto, un recuerdo que puede ser doloroso o consolador, sino a aquél en que se patentiza su ausencia definitiva. Es hacer nuestra la existencia de un vacío".
Carlos Piera, "Introducción" a Tomás Segovia:
En los ojos del día: antología poética

miércoles, diciembre 07, 2005

Diciembre


Cuando era pequeña y quería cambiar algo de lo que pasaba en el mundo, cerraba los ojos y decía para mí misma “que no sea cierto, que sea un sueño, que desaparezca”. Ahora ya no me ocurre esto. Ahora cuando me gustaría que algo en mi vida cambiara, que alguna crisis terminara, siento que debo esperar y ser paciente. Y a mi siempre me ha costado ser paciente. Pero ahora siento que debo hacerlo. Con lo que ocurre fuera de mi piel y con lo que ocurre dentro.


A veces no me apetece llevarme bien con el mundo. Pero ni siquiera esas veces me quiero bajar del tren. Sigo pensando que soy afortunada, y que las batallas perdidas y las sombras en la mirada solo consiguen volverme más real y más mujer. Y también por eso, soy afortunada.

miércoles, octubre 26, 2005

TAKE THE LONG WAY HOME...

So you think you’re a romeo
Playing a part in a picture-show
Take the long way home
Take the long way home

Cos you’re the joke of the neighborhood
Why should you care if you’re feeling good
Take the long way home
Take the long way home

But there are times that you feel you’re part of the scenery
All the greenery is comin’ down, boy
And then your wife seems to think you’re part of the
Furniture oh, it’s peculiar, she used to be so nice.

When lonely days turn to lonely nights
You take a trip to the city lights
And take the long way home
Take the long way home

You never see what you want to see
Forever playing to the gallery
You take the long way home
Take the long way home

And when you’re up on the stage, it’s so unbelievable,
Unforgettable, how they adore you,
But then your wife seems to think you’re losing your sanity,
Oh, calamity, is there no way out?

Does it feel that you life’s become a catastrophe?
Oh, it has to be for you to grow, boy.
When you look through the years and see what you could
Have been oh, what might have been,
If you’d had more time.

So, when the day comes to settle down,
Who’s to blame if you’re not around?
You took the long way home
You took the long way home...........


SUPERTRAMP

lunes, octubre 24, 2005

REIR Y LLORAR




Lloran las ramas
Azotadas por el viento
Las raíces se están riendo
En la oscuridad
Sentado en la fuente
Me mojo la cara
Y un aire caliente...
Malditas palabras
La Coca-Cola
Siempre es igual
Pero yo no,
Yo puedo cambiar
Yo no quiero más
Tener buena suerte
Abrázame fuerte
Y hazme volar
Hazme reír
Hazme llorar
Reír y llorar
Mirando a los cielos
Con los pies en la maceta
Yo también tengo
Mi fórmula secreta
La Coca-Cola
Siempre es igual
Yo a veces tampoco
Puedo cambiar
Ya no quiero más
Tener buena suerte
Abrázame fuerte
Y hazme volar
Hazme reír
Hazme llorar
Reír y llorar

Kiko Veneno

lunes, octubre 17, 2005

A mi padre...

Lo único que pensaba, aunque no creo que pensara jamás, era que su sombra y él, cuando se juntaran, se unirían como dos gotas de agua y cuando no fue así se quedó horrorizado. Intentó pegársela con jabón del cuarto de baño, pero eso también falló. Un escalofrío recorrió a Peter, que se sentó en el suelo y se echó a llorar.
Sus sollozos despertaron a Wendy, que se sentó en la cama. No se alarmó al ver a un desconocido llorando en el suelo del cuarto, sólo sentía un agradable interés.
-Niño -dijo con cortesía-, ¿por qué lloras?
Peter también podía ser enormemente cortés, pues había aprendido los buenos modales en las ceremonias de las hadas y se levantó y se inclinó ante ella con gran finura. Ella se sintió muy complacida y lo saludó con elegancia desde la cama.
-¿Cómo te llamas? -preguntó él.
-Wendy Moira Angela Darling -replicó ella con cierta satisfacción-. Y tú, ¿cómo te llamas?
-Peter Pan.
Ella ya estaba segura de que tenía que ser Peter, pero le parecía un nombre bastante corto.
-¿Eso es todo?
-Sí -dijo él con aspereza. Por primera vez le parecía que era un nombre algo corto.
-Cómo lo siento -dijo Wendy Moira Angela.
-No es nada -masculló Peter.
Ella le preguntó dónde vivía.
-Segunda a la derecha -dijo Peter-, y luego todo recto hasta la mañana.
-¡Qué dirección más rara!
Peter se sintió desalentado. Por primera vez le parecía que quizás sí que era una dirección rara.
-No, no lo es.
-Quiero decir -dijo Wendy, recordando que era la anfitriona-, ¿es eso lo que ponen en las cartas?
Él deseó que no hubiera hablado de cartas.
-Yo no recibo cartas -dijo con desprecio.
-Pero tu madre recibirá cartas, ¿no?
-No tengo madre -dijo él. No sólo no tenía madre, sino que no sentía el menor deseo de tener una. Le parecía que eran unas personas a las que se les había dado una importancia exagerada. Sin embargo, Wendy sintió inmediatamente que se hallaba en presencia de una tragedia.
-Oh, Peter, no me extraña que estuvieras llorando -dijo y se levantó de la cama y corrió hasta él.
-No estaba llorando por cosa de madres -dijo él bastante indignado-. Estaba llorando porque no consigo que mi sombra se me quede pegada. Además, no estaba llorando.
-¿Se te ha despegado?
-Sí.
Entonces Wendy vio la sombra en el suelo, toda arrugada y se apenó muchísimo por Peter.
-¡Qué horror! -dijo, pero no pudo evitar sonreír cuando vio que había estado tratando de pegársela con jabón. ¡Qué típico de un chico!
Por fortuna ella supo al instante lo que había que hacer.
-Hay que coserla -dijo, con un ligero tono protector.
-¿Qué es coser? -preguntó él.
-Eres un ignorante.
-No, no lo soy.
Pero ella estaba encantada ante su ignorancia.
-Yo te la coseré, muchachito -dijo, aunque él era tan alto como ella y sacó su costurero y cosió la sombra al pie de Peter.
-Creo que te va a doler un poco -le advirtió.
-Oh, no lloraré -dijo Peter, que ya se creía que no había llorado en su vida. Y apretó los dientes y no lloró y al poco rato su sombra se portaba como es debido, aunque seguía un poco arrugada.
-Quizás debería haberla planchado -dijo Wendy pensativa, pero a Peter, chico al fin y al cabo, le daban igual las apariencias y estaba dando saltos loco de alegría. Por desgracia, ya se había olvidado de que debía su felicidad a Wendy. Creía que él mismo se había pegado la sombra.

martes, octubre 11, 2005

everything's not lost - coldplay

When I counted up my demons
Saw there was one for every day
With the good ones on my shoulders
I drove the other ones away

So if you ever feel neglected
And if you think that all is lost
I'll be counting up my demons, yeah
Hoping everything's not lost

When you thought that it was over
You could feel it all around
And everybody's out to get you
Don't you let it drag you down

'Cos if you ever feel neglected
And if you think that all is lost
I'll be counting up my demons, yeah
Hoping everything's not lost

If you ever feel neglected
If you think that all is lost
I'll be counting up my demons, yeah
Hoping everything's not lost

Singing out
Oh, oh, oh, yeah
Oh, oh, yeah
Oh, oh, yeah
Everything's not lost

So come on, yeah
Oh, oh, yeah
Come on, yeah
And everything's not lost

Oh, oh, yeah
Oh, oh, yeah
Oh, oh, yeah
And everything's not lost

Come on, yeah
Oh, oh, yeah
Come on, yeah

Come on, yeah
Oh, oh, yeah
Come on, yeah
And everything's not lost

Sing out, yeah
Oh, oh, yeah
Come on, yeah
And everything's not lost

Come on, yeah
Oh, oh yeah
Sing out, yeah
And everything's not lost

lunes, octubre 10, 2005

FANTASMAS

No quiero que vuelvan a mis sueños. No quiero que vuelvan.

Quiero un otoño de vino y rosas...no quiero este otoño los recuerdos añiles de acuarelas pasadas.

Se acabó. Se acabó. Se acabó.

Sólo miro hacia adelante, solo miro al horizonte...todo lo que dejo tras de mi se quedará allí irremediablemente. No pienso volver la cabeza. No voy a convertirme en estatua de sal.

Buenas noches, noche...Traeme sueños nuevos.

martes, octubre 04, 2005

EL ESPEJO

Creo que te he visto hoy en el metro. Creo que por un segundo me ha parecido ver tu cara. Pero cuando he ido a mirar mejor se han abierto las puertas y te has esfumado... así que he seguido leyendo entre empujones y gritos. Uno no se entera de lo que lee cuando lee en el metro, pero te da tiempo a leer muchas páginas. Eso está bien.
He venido corriendo al trabajo porque de nuevo llegaba tarde y en las escaleras del metro he pegado un traspiés y casi me esnuco... pero al final he conseguido fichar solo con diez minutos de retraso. Para colmo hoy no funcionaba la fotocopiadora, el café se me ha quedado frío porque me lo he ido dejando aparcado en todas las mesas de mis compañeros de departamento mientras recogía informes, y cuando por fin he conseguido pegarle un trago, casi se lo escupo en la cara a Vicente de la arcada que he sentido. Bueno, mañana desayunaré con más calma... lo intentaré al menos.
A la hora de la comida, también me ha parecido verte en el Burguer. Pero quizá es obsesión. Pasaba casi corriendo con la bandeja en la mano y adiviné tu reflejo en uno de los tablones donde aparecen los menús. Pero al girarme ya no estabas. No debías ser tú.
Volví al trabajo y me tomé un Almax porque la mostaza y los pepinillos me estaban taladrando el alma desde el estómago... ¡y como para perder tiempo está una!.
Cuando he salido ya era de noche. He estado esperando el bus junto con dos docenas más de personas bajo una minicornisa y una lluvia torrencial que ni es de primavera, ni de verano, ni de nada... lo único para lo que sirve es para aguarnos la vuelta a casa a todo el mundo. Y cuando ha llegado el autobús petado hasta arriba, te he vuelto a ver en el reflejo de la puerta. Y ya eran demasiadas coincidencias, nena... Pero no he tenido tiempo para buscarte entre la gente y preguntarte por qué has pasado de los colegas durante tanto tiempo, anda que menuda agendita tenemos, eh?. He subido como he podido, metiendo codazos a diestro y siniestro y me he acoplado en un rincón al lado de una de las puertas de atrás.
He llegado a casa sobre las diez de la noche. Me dolía la espalda y la cabeza y no me apetecía cenar nada. He escuchado los mensajes del contestador sin prestarles mucha atención mientras me preparaba un cola cao caliente y encendía la tele. ..
Me he despertado con un dolor de cuello horrible. Como me fastidia quedarme dormida en el sillón. Son las dos menos cuarto de la mañana. Me he arrastrado como he podido hasta el baño y cuando voy a encender la luz del espejo....

-- “Joder!! Qué susto!! ¿Otra vez tú? En el metro, en el burguer, en el bus... Menuda cara tienes... estoy reventada y me voy a la cama que mañana me espera un infierno en la oficina... un día de estos hablamos. Sin falta. Te lo prometo... Pero, ¿qué haces?, ¿no te irás a poner a llorar?... de verdad que no tengo un minuto libre, pero en cuanto pueda te aviso. Seguro que tenemos muchas cosas que contarnos... “