domingo, noviembre 30, 2008

LUGARES: Lisboa

“La calzada estaba mojada y resbaladiza, los carriles brillaban por la Rua do Alecrim arriba, derechos, quién sabe qué estrella o cometa sostendrán en aquel punto donde en la escuela dicen que se unen las paralelas, en el infinito, muy grande ha de ser el infinito para que tantas cosas, todas, y de todos los tamaños, quepan allá, las líneas rectas paralelas, y las simples, y también las curvas y las líneas cruzadas, los tranvías que por estos raíles suben, y los pasajeros que van en ellos, la luz de los ojos de todos, el eco de las palabras, el roce inaudible de los pensamientos, este silbido dirigido a una ventana, Qué, bajas o no, Aún es temprano, dice una voz allá arriba, qué importa si fue de hombre o de mujer, es igual, volveremos a encontrarla en el infinito. [...]”

“[...] Entra en Rossio y es como si estuviera en una encrucijada, en un cruce de cuatro u ocho caminos, que andados o continuados irán a dar, ya se sabe, al mismo punto, o lugar, el infinito, por eso no vale la pena elegir uno, cuando llegue la hora dejemos ese cuidado al azar, que no elige, también lo sabemos se limita a empujar, a su vez lo empujan fuerzas de las que nada sabemos, y si lo supiéramos, qué sabríamos. [...]”

“También en el interior del cuerpo la tiniebla es profunda, y pese a todo la sangre llega al corazón, el cerebro es ciego y puede ver, es sordo y oye, no tiene manos y alcanza, el hombre, claro está, es el laberinto de sí mismo. [...]”

El año de la muerte de Ricardo Reis - Jose Saramago

viernes, noviembre 28, 2008

LA MOLA


Formentera under my skin. Con este frio, más que nunca. Porque joder menudo frío!!! Ya sé que siendo manchega debería estar acostumbrada. Aqui se ríen todos de mí por friolera, siendo como soy de tierras de heladas y bajoscero. ¡Pero no puedo evitarlo! El frío me vence y me humedece los huesos de pena. Y cuando es en la ducha por la mañana, me entran ganas de llorar. Así que a partir de ahora cuando eso ocurra voy a recordar esta foto, el calor que hacía, la felicidad de pasar una semana entera desnudos en el mundo, tus piratas de lino y mis piratas blancos, y las cañas en Las Banderas.
Frio: adeu Mateu!!!
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SUNNY - Robert Mitchum
(solo he encontrado este vídeo con su versión... pero estos dos también son muy sunny, así que está bien)

Sunny, yesterday my life was filled with rain.
Sunny, you smiled at me and really eased the pain.
The dark days are gone, and the bright days are here,
My sunny one shines so sincere.
Sunny one so true, I love you.

Sunny, thank you for the sunshine bouquet.
Sunny, thank you for the love you brought my way.
You gave to me your all and all.
Now I feel ten feet tall.
Sunny one so true, I love you.

Sunny, thank you for the truth you let me see.
Sunny, thank you for the facts from a to c.
My life was torn like a windblown sand,
And the rock was formed when you held my hand.
Sunny one so true, I love you.

Sunny

Sunny, thank you for the smile upon your face.
Sunny, thank you for the gleam that shows it�s grace.
You�re my spark of nature�s fire,
You�re my sweet complete desire.
Sunny one so true, I love you.

Sunny, yesterday my life was filled with rain.
Sunny, you smiled at me and really eased the pain.
The dark days are gone, and the bright days are here,
My sunny one shines so sincere.
Sunny one so true, I love you.

I love you.
I love you.
I love you.
I love you.
I love you.
I love you.



jueves, noviembre 27, 2008

Aquellos extraños que fuimos

A veces siento que no he nacido en el momento adecuado. Que he conocido cosas demasiado tarde. Y gente también. Bueno, a veces demasiado pronto... En fin. Que me deberia apellidar Contratiempo.
Me gusta imaginar las cosas que habríamos hecho y no hicimos, si nos hubiéramos cruzado antes en el camino. Los sitios a los que habríamos ido... las nuevas palabras, las nuevas peleas. Si hubieras conocido a las otras yos que he sido en mi vida. Y si yo hubiera conocido a alguno de tus otros tus...
Pero al final. Aqui estamos en este momento y con estos rostros y estas ideas y estas experiencias guardadas en sendos cajones. Y ninguno de los dos volverá a ser lo que fue. Pero seguiremos siendo otros nuevos con el paso del tiempo. Y no quiero perdérmelo.
[...]

lunes, noviembre 24, 2008

ILUSIÓN

Esta mañana, buscando en BAUHAUS enchufes para la oficina, pasé por la sección de adornos navideños. Y ahí estaba de nuevo yo con 7 años apretando mi mano y señalando las guirnaldas, las luces, los arbolitos y velas... No he podido evitar pararme e imaginar como estaría mi casa toda decorada. Pere ha seguido andando y me ha mirado levantando la ceja, como diciendo "no más adornitos eh? hemos venido a lo que hemos venido" Pero me ha dado igual, cada vez que volvíamos a pasar por ese pasillo me detenía de nuevo.
Es cierto que las Navidades son simplemente fechas de consumismo e hipocresía. Cada año que pasa siento más encontrados mis sentimientos cuando está cerca. Porque ya no hay magia en ella para mí y sin embargo no puedo evitar recordar como fueron en mi niñez. Y como me encantaba que llegaran.
En todo esto pensaba sintiéndome un poco sola con mi triste ilusión nostálgica cuando Pere ha señalado hacia la zona de pintura "¡Un caballete! ¡quiero un caballete! y los lienzos son baratos" Y de pronto también él tenía 7 años. Y yo quería pedirle a los Reyes Magos que se lo trajeran. Y se lo traerían si no supiera que mañana o pasado va a acercarse a por él porque no puede esperar. Somos niños impacientes.
No va a ser este año, ni el siguiente, pero a los Reyes Magos les pido que para alguna de mis próximas Navidades me traigan de nuevo mi ilusión de cuando era pequeña. Que me la traigan en la ilusión de otra niña a la que podamos Pere y yo llevar en brazos y enseñar las luces de Navidad...

jueves, noviembre 13, 2008

LA PUERTA 3




Acabo de pintar la tercera puerta de casa.

Hace más o menos dos meses que estamos mudándonos. Es decir: hace más o menos dos meses que deberíamos tener una casa y una oficina donde antes estaban tu casa y la mía, pero aún no es así. Y lo que tenemos son dos almacenes de ropa, discos, libros, utensilios varios, libros, cajas con quién sabe qué, libros, y algunas colecciones de National Geographic. Ah, y más libros. La verdad es que ahora siento menos nostalgia de una de mis profesiones frustradas: librera de viejo.

El caso es que hoy he terminado de pintar la tercera de las QUINCE puertas que tiene esta casa. Me encanta como quedan, todas blancas, y las paredes a su vez blancas y todo blanco luz menos el suelo de cerámica típico de este barrio de Barcelona. Joder, a lo que iba, he pintado la tercera puerta y de paso unos cuantos mechones de pelo y cuando he terminado... he visto la casa completa. Hoy por fin he visto como estará cuando lleguemos al fin del tunel de una vez. ¡Y me ha gustado tanto!
He tenido una mala noticia del médico, que igual para la semana que viene es menos mala... pero no importa cuando veo que en casa cada vez hay más cosas blancas :)
Blanco Alegría

domingo, noviembre 02, 2008

AYUDA DOCUMENTAL

Foto en blanco y negro. Se ve de espaldas un soldado en moto que ha parado y mira al cielo dado media vuelta. Al fondo un bosque cercano a Guernica. El soldado es un joven miliciano. Un soldado republicano que observa la llegada de los aviones alemanes.
Se publicó (creemos) en EL PAIS semanal hace unos diez años en un reportaje sobre la Guerra Civil o la Posguerra.
Si alguien sabe de quién es o tiene algo más de información sobre esta foto, por favor que me lo diga. Me estoy volviendo loca entre bancos de imágenes, hemerotecas, google...
Gracias!!!

martes, octubre 21, 2008

AC/DC

He tenido suerte y las compré antes que se bloqueara Servicaixa... no me lo creo aún, eh?
Que llegue ya marzo por favor!!!!

http://es.youtube.com/watch?v=Bomv-6CJSfM

jueves, octubre 02, 2008

JOANNE WOODWARD


"Para que voy a buscar una hamburguesa fuera, cuando en casa tengo un entrecot"
Paul Newman
Mi más sentido pésame Mrs. Newman. Toda mi admiración, mi respeto y mi apoyo.

martes, septiembre 30, 2008

OH CAPITÁN MI CAPITÁN!!!


Vivir con un marinero no es fácil. Según la luna esté en cuarto creciente o menguante así sube o baja la marea de nostalgia a la mar en su corazón, esa mujer perfumadita de brea de la que es inutil sentirse celosa.

La casa es como un buque y cada habitación un camarote. Pero desde ninguna de sus ventanas se alcanza a divisar el mar. Por eso, cuando siente su ausencia demasiado, sube a otear el horizonte desde lo más alto del palo mayor en el terrat; se parapeta en su atalya de mimbre con orejeras y tomando un whisquito ve caer el sol sobre su Mediterráneo natal.

Yo le espero en la orilla, que no puede ser de la chimenea porque aún no tenemos pero nos sirve igual, y de vez en cuando le oigo bajar armando ruido y gritando excitado: "¡¡¡¡Por allí resopla!!!!" y espero ansiosa que me deje enrolarme en su expedición en busca de ron e indígenas amigables en las costas de la María o la Perla. A veces me quedo en cubierta haciendo de vigía mietras son otros los que se divierten, pero acato órdenes sin rechistar (demasiado). La verdad, siempre supe que estaba más cerca de Bartleby que de Acab... o eso creo. Aquí me encuentro no obstante tiñendo de azulón mis dedos.


El caso es que, por complicado que a veces parezca vivir en un barco que se enuentra en este 3º del barrio de Gracia, es lo mejor del mundo. Porque cada noche surcamos alguno de los 7 mares y nunca dejamos que nos aborden indeseables de cualquier ejército. Mi capitán es un gentilhombre de fortuna y yo izo su bandera negra cada mañana que amanezco a su lado. Y le soy leal, por decisión propia y por merecimiento.

miércoles, septiembre 24, 2008

SABINAS

El cielo se tiñe de añil y las nubes enormes pastan lentas como ballenas en busca de krill. Nunca antes había visto anochecer así. Como si el rincón del mundo en el que estamos fuera un lienzo que poco a poco oscurece su acuarela. Oigo el mar rompiendo en las rocas, está apenas a quinientos metros de la casa y desde la mesa en la que escribo puedo verlo aparecer detrás de las sabinas. Me he preparado un te que me caliente la nariz y los pies. Ha llegado irremediáblemente el otoño.
No es esto lo que esperaba de mi viaje y sin embargo, esta nueva isla que se me descubre salvaje y despoblada de habitantes estivales me gusta.
Es como la noche de luna que sigue al día. El frio necesario para entender el calor. La oscuridad que da sentido a la luz. Y una lluvia nueva. Por fín. Una lluvia nunca antes vista. Que no trae recuerdos de otras lluvias, de otros otoños y otros fríos en el alma.

Por la noche el viento solpla y el sonido del mar te arrulla. Vivimos en la casita de un tango o una milonga cantada en una taberna del puerto. De un puerto lejano en el que alguien llora al recordar una vela en la ventana. Un pequeño punto de luz en la inmensidad de la noche de salitre.

He descubierto cuál es mi animal salvaje preferido. El único que nunca nadie podrá domesticar.



El Mar.






Dedicado a todos los pescadores. Los que vuelven a casa y los que no volverán más.

sábado, septiembre 13, 2008

NUBES



A mi izquierda se abre la puerta de la biblioteca. Da directamente a los ventanales de la galería, y de allí a los patios vecinales. Desde donde estoy sentada escribiendo veo un cuarto de cielo de septiembre. Ni siquiera es un cuarto. Es apenas un rectangulito pequeño encima de uno de los tejados de enfrente. En él, se mueven rápidas nubes de lluvia que van a llover al mediterráneo. El resto de mi paisaje permanece inmóvil. Apenas se balancea en un mecer del viento que se lleva las nubes lluviosas. Pero el resto de lo que podría ser tan libre como esas nubes, no puede dejarse llevar. La ropa se mece en las cuerdas, prendida a ellas por las pinzas de madera. Y las ramas de las plantas de mi vecino, que se asoman al balcón, altas y esbeltas se deben a su tiesto y no son capaces de sentir unas piernas andantes bajo ellas.
Y yo, yo que podría, hace tiempo que no quiero volver a ser nómada. Me gusta el nido que encontré y siento que por fin dí con el sitio que andaba buscándome a mí. Así que prefiero quedarme. Al menos el tiempo suficiente para ver pasar todas las nubes que van a llover al mediterráneo. Me iré el día que no vuelvan las nubes a llover sobre su espejo.

miércoles, septiembre 10, 2008

MUJERES AL BORDE DE UN ATAQUE DE NERVIOS

Ahora que está tan de moda "Sexo en Nueva York", y como manchega madrileña que soy, reivindico "Mujeres al borde de un ataque de nervios" y a todas y cada una de las que SOMOS mujeres Almodovar.

Como la vida misma!
Viva el gazpacho!

viernes, agosto 29, 2008

ESTRENAMOS MATRIMONIO


El 20 de septiembre se casa Vane, mi bióloga favorita. Una de las 5 Hijas del Infierno, dueña del morado (el color y el melocotón cubatero), y un sol... Nos alegramos por ello, porque ella está muy ilusionada y la felicidad llega así, cuando una la busca y la llama a su lado.
Pero por otro lado... se nos va a Varsovia... y la verdad, bastante tengo con haberme ido yo a una Polonia como para que ahora otra se nos vaya a la de verdad, aún más lejos.


No te preocupes, Nanessa! vamos a fundir la Travelling!!!!
Ve montando cuarto de invitadAS

Foto: Las hijas del Infierno al completo!

jueves, julio 03, 2008

Felicidad literaria

Al llegar a casa no empecé a leer. Simulaba que no lo tenía, únicamente para sentir después el sobresalto de tenerlo. Horas más tarde lo abrí, leí algunas líneas maravillosas, lo cerré de nuevo, me fui a pasear por la casa, lo postergué aún más yendo a comer pan con mantequilla, fingí no saber dónde había guardado el libro, lo encontraba, lo abría por unos instantes. Creaba los obstáculos más falsos para esa cosa clandestina que era la felicidad. (en: Felicidad Clandestina, cuento)

Clarice Lispector

viernes, junio 27, 2008

EL DÍA DE LA BODA

foto de EL PAIS edición Catalunya

No, no me he casado! Nos queremos demasiado para hacer algo así ;)
Este es el vestido de novia original que utilizó Madonna en la gira del "Like a Virgin" en 1985.
Ayer jueves, en la rueda de prensa de presentación del futuro Museo del Rock en Barcelona, la menda tuvo el placer de llevarlo puesto para que lo viera todo el mundo.

jueves, junio 12, 2008

Romeo & Juliet

http://www.goear.com/listen.php?v=a83d441

Descubrí esta canción hace tiempo. Pero solo hace un par de años que tiene sentido.
Tantas cosas que conocía de antes tienen sentido desde tí...

Que pocas veces te lo digo...


GRACIAS. POR SER.

miércoles, junio 11, 2008

Tristeza a la luz de una farola

Ayer empecé 'La hora de la estrella' de Clarice Linspector... y de pronto, sin saber por qué, tal vez por la tristeza de lo que relataba o la tristeza del lenguaje con que lo hacía, recordé uno de los primeros libros que leí en mi vida, 'Patatita'



Autor: Pilar Molina Llorente

Colección: BV Blanca
Nº de serie: 1

Sinopsis
Patatita, un niño gitano, y su perro Caldero quieren conocer el pueblo al que acaban de llegar con su carromato. Mientras pasean, Patatita se queda mirando el escaparate de una pastelería y, de pronto, se da cuenta de que Caldero ha desaparecido. Patatita hará lo que haga falta por recuperar a su perro y único amigo.


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Era muy pequeña cuando leí este libro. Y me hipnotizó la historia de un niño pobre que sólo tenía en el mundo como amigo, un perro. Recuerdo una parte en la que hablaba de las farolas que parpadeaban en las calles iluminando muy poco alrededor... y creo que fue la primera vez que entendí que hay tristezas en el mundo que son tan cotidianas que para los que viven en ellas, dejan de tener significado. Y no son tristes. Sin embargo para los que somos testigos desde fuera, desde otro plano, como meros espectadores, son tan húmedas y tan pesumbrosas...
Patatita y la norestina de 'La hora de la estrella'... y tantas personas a nuestro alrededor... que nos cruzamos por las calles, o en el metro. Y a veces, a temporadas malas, que vemos en el espejo por las mañanas.

lunes, junio 09, 2008

Junio


Bonito mes.
Cuando estudiabas sentías cerca las vacaciones. Y la felicidad comenzaba a subirte desde los dedos de los pies, trepando por tobillos y pantorrillas y haciéndote cosquillas en su ascensión.
Ahora que las vacaciones no tienen fecha en el calendario, es todo un poco distinto, pero algo de aquella sensación queda...


Llevo una temporada bastante larga sin parar de trabajar. En muchas cosas además. Y creo que he dejado de lado la parte de mi que necesita crecer cada día un poco. Casi no leo, ni voy al cine, ni tengo conversaciones sobre las cosas que aún nos quedan bellas en esta vida. Y lo noto dentro. Noto que todo lo aguanto peor. Que estoy más gris. Y me enfado enseguida con el mundo.

¿No os ha ocurrido nunca haber tenido un día nefasato y que a última hora algo simplemente bello lo haya arreglado? Un cielo precioso al volver a casa. Un fragmento de un libro que os encante. Un par de canciones que necesitabais oir al llegar a casa. Un vino con alguien que te importa y una conversación sobre viajes o sobre el mar... y lo maravilloso que sería poder salir a navegar cuando quisiéramos...

Pues bien, he llegado a un punto en el que he cedido esas parcelas que siempre guardaba para mí. Y ahora no sé como recuperarlas. Llevo demasiados días metiéndome en la cama rendida y pensando que no he tenido mi hora diaria de belleza. Y lo siento en el interior, y en el brillo de mis ojos y en mi piel. Y sobre todo lo siento en mi trato con los demás. Con los que tengo más cerca más. Con el que tengo al lado, mucho más...

No cedáis nunca ese momento vuestro, por pequeño que sea en el día. No lo cedáis ni lo regaléis a los horarios o las urgencias... porque es tan dificil recuperarlo después!!! tanto!

Yo lo voy a intentar hoy mismo yendo al cine conmigo misma... y volviendo a leer un poema que pertenece a mis noches de tintero y papel en blanco...

LOPE, LA NOCHE, MARTA - José Hierro

He abierto la ventana. Entra sin hacer ruido
(afuera deja sus constelaciones).
«Buenas noches, Noche».
Pasa las páginas de sombra
en las que todo está ya escrito.
Viene a pedirme cuentas.

«Salí al rayar el alba -digo-.
Lamía el sol las paredes leprosas.
Olía a vino, a miel, a jara»
(Deslumbrada por tanta claridad
ha entornado los ojos).
La llevan mis palabras por calles, ascuas, no lo sé:
oye la plata de las campanadas.
Ante la puerta de la iglesia
me callo, me detengo -entraría conmigo
si yo no me callase, si no me detuviera-;
yo sé bien lo que quiere la Noche;
lo de todas las noches;
si no, por qué habría venido.

Ya mi memoria no es lo que era. En la misa del alba
no dije Agnus Dei qui tollis peccata mundi,
sino que dije Marta Dei (ella es también cordero de Dios
que quita mis pecados del mundo).
La Noche no podría comprenderlo,
y qué decirle, y cómo, para que lo entendiese.

No me pregunta nada la Noche,
no me pregunta nada. Ella lo sabe todo
antes que yo lo diga, antes que yo lo sepa.
Ella ha oído esos versos
que se escupen de boca en boca, versos
de un malaleche del Andalucía
-al que otro malaleche de solar montañés
llamara «capellán del rey de bastos»-
en los que se hace mofa de mí y de Marta,
amor mío, resumen de todos mis amores:
Dicho me han por una carta
que es tu cómica persona
sobre los manteles, mona
y entre las sábanas, Marta.
qué sabrá ese tahúr, ese amargado
lo que es amor.
La Noche trae entre los pliegues de su toga
un polvillo de música, como el del ala de la mariposa.
Una música hilada en la vihuela
del maestro del danzar, nuestro vecino.
En la cocina la estará escuchando Marta;
danzará, mientras barre el suelo que no ve,
manchado de ceniza, de aroma, de trigo candeal,
de jazmines, de estrellas, de papeles rompidos.
Danza y barre Marta.

Pido a la Noche que se vaya. Hasta mañana, Noche.
Déjame que descanse. Cuando amanezca regaré el jardín,
saldré después a decir misa
-Deus meus, Deus meus, quare tristis est anima mea-
luego volveré a casa, terminaré una epístola en tercetos,
escribiré unas hojas
de la comedia que encargaron unos representantes.
Que las cosas no marchan bien en el teatro,
y uno no puede dormirse en los laureles.

Hasta mañana, Noche.
Tengo que dar la cena a Marta,
asearla, peinarla (ella no vive ya en el mundo nuestro),
cuidar que no alborote mis papeles,
que no apuñale las paredes con mis plumas
-mis bien cortadas plumas-,
tengo que confesarla. «Padre, vivo en pecado»
(no sabe que el pecado es de los dos),
y dirá luego: «Lope, quiero morirme»
(y qué sucedería si yo muriese antes que ella).
Ego te absolvo.
Y luego, sosegada, le contaré, para dormirla,
aventuras de olas, de galeones, de arcabuces, de rumbos
marinos,
de lugares vividos y soñados: de lo que fue
y que no fue y que pudo ser mi vida.

Abre tus ojos verdes, Marta, que quiero oír el mar.