martes, julio 19, 2005

Homenaje a Cataluña




capítulo I

En el Cuartel Lenin de Barcelona, un día antes de alistarme en las milicias populares, vi a un miliciano italiano delante de la mesa de los oficiales.

Era un joven de veinticinco o veintiséis años, de aire resuelto, pelo entre rubio y rojo, y espaldas poderosas. La gorra de cuero le caía decididamente sobre un ojo. Estaba de costado, la barbilla en el pecho, mirando con un frunce de confusión el mapa que un oficial había desplegado en la mesa. Advertí en su cara algo que me conmovió profundamente. Era la cara de un hombre que mataría y daría la vida por un amigo, la clásica cara que se espera en un anarquista, aunque era probable que fuese comunista. En aquella cara había franqueza y ferocidad, y también ese respeto enternecedor que sienten los analfabetos por sus presuntos superiores. Era evidente que el mapa era chino para él; era evidente que interpretar un mapa representaba para él una hazaña intelectual extraordinaria. No sabría decir por qué, pero creo que no he conocido a nadie —quiero decir a ningún hombre— con quien haya simpatizado con tanta rapidez. En la conversación de los de la mesa se mencionó que yo era extranjero. El italiano levantó la cabeza y dijo de inmediato:

—¿Italiano?

—No, inglés —respondí en mi mal español—. ¿Y tú?

—Italiano.

Al salir se me acercó y me estrechó la mano con fuerza. Qué extraño que podamos sentir tanto afecto por un desconocido. Fue como si su espíritu y el mío hubieran salvado el abismo del idioma y las tradiciones y se hubieran compenetrado a fondo. Esperaba haberle caído tan bien como él a mí. Pero yo sabía que para conservar aquella primera impresión no debía volver a verlo; y huelga decir que no volví a verlo. Siempre se trababan relaciones así en España.

Menciono a este italiano porque se me ha quedado vivamente grabado en la memoria. Con el uniforme raído y aquel rostro feroz y enternecedor, tipifica para mí el clima especial de aquellos tiempos. Está unido a todos mis recuerdos de aquella fase de la guerra: las banderas rojas de Barcelona; los trenes destartalados y llenos de soldados mal vestidos, que se arrastraban hacia el frente; los pueblos grises, alcanzados por la guerra, que nos salían al paso; las gélidas trincheras de las montañas.

Fue a fines de diciembre de 1936, hace menos de siete meses, y sin embargo es un periodo que ha quedado muy lejos del presente. Los sucesos posteriores lo han sepultado por completo, más que 1935, o que 1905, para el caso. Había ido a España con la vaga idea de escribir artículos de prensa, pero no tardé en integrarme en las milicias populares, porque en aquel momento y en aquella atmósfera parecía lo único razonable. Los anarquistas gobernaban prácticamente toda Cataluña y la revolución estaba todavía en plena ebullición. A quien hubiera estado allí desde el comienzo es probable que tuviera la impresión, incluso en diciembre o en enero, de que el momento revolucionario tocaba a su fin; pero para quien llegaba directamente de Inglaterra, el aspecto de Barcelona era asombroso y sobrecogedor. Era la primera vez en mi vida que estaba en una ciudad donde la clase trabajadora tenía el mando. Casi todos los edificios estaban en poder de los obreros y engalanados con banderas rojas o rojinegras; en todas las paredes había hoces, martillos e iniciales de grupos revolucionarios, el interior de la mayoría de las iglesias había sido destruido y quemadas sus imágenes. Equipos de trabajadores se dedicaban a demoler sistemáticamente algunos templos. En todas las tiendas y bares había inscripciones que decían que se habían colectivizado; se habían colectivizado hasta los limpiabotas, que llevaban la caja pintada con el rojo y el negro de los anarquistas. Los camareros y los encargados miraban a la cara a los clientes y los trataban de igual a igual. Las formas de tratamiento serviles, e incluso las protocolarias, habían desaparecido por el momento. Nadie decía «señor», ni «don», ni siquiera «usted». Todos se llamaban camarada, se tuteaban y para saludar decían «salud» en vez de «buenos días». Una de mis primeras experiencias fue un sermón que me echó el gerente de un hotel porque quise darle propina a un ascensorista. No había vehículos privados, todos se habían requisado, y los tranvías, los taxis y otros medios de transporte circulaban pintados de rojo y negro. Por todas partes había carteles revolucionarios que ardían en las paredes con unos rojos y unos azules tan intensos que los demás anuncios parecían pegotes de barro. En las Ramblas, la ancha arteria del centro de la ciudad por donde circulaba un río interminable de gente, las canciones revolucionarias atronaban desde los altavoces durante todo el día hasta bien entrada la noche. Era el aspecto de las multitudes lo más extraño de todo. Por fuera semejaba una ciudad en la que las clases adineradas hubieran dejado prácticamente de existir. Exceptuando a una reducida cantidad de mujeres y extranjeros, no había ni una sola persona «bien vestida». En su mayoría llevaban ropa basta de obrero, o mono azul, o alguna variante del uniforme miliciano. Todo esto resultaba extraño y conmovedor a un tiempo. Yo no entendía muchas cosas, algunas ni siquiera me gustaban, pero supe al instante que era un estado de cosas por el que valía la pena luchar. Y también creí que todo era lo que parecía, que aquello era en verdad un estado obrero y que la burguesía o había huido, o había muerto o se había pasado al bando de los trabajadores por propia voluntad; no me di cuenta de que muchos burgueses ricos se habían limitado a quitarse de en medio, disfrazándose provisionalmente de proletarios.

Mezclado con todo esto se percibía también el aire maligno de la guerra. La ciudad presentaba un aspecto caótico y desolado, el estado de las calles y los edificios era lamentable, las calles estaban medio a oscuras por la noche por temor a los ataques aéreos, casi todas las tiendas estaban sucias y medio vacías. Había poca carne, la leche era prácticamente inencontrable, escaseaban el carbón, el azúcar y la gasolina, y sobre todo escaseaba el pan. Incluso en aquel periodo las colas del pan alcanzaban centenares de metros. Sin embargo, por lo que se veía, la gente estaba contenta y tenía esperanza. No había desempleo y el coste de la vida era bajísimo; había muy pocos indigentes manifiestos y nadie mendigaba salvo los gitanos. Por encima de todo, había fe en la revolución y en el futuro, una sensación de haber entrado de súbito en una era de igualdad y libertad. Los seres humanos procuraban comportarse como seres humanos y no como piezas del engranaje capitalista. En las barberías había avisos de los anarquistas (casi todos los barberos lo eran) en que se proclamaba solemnemente que los barberos ya no eran esclavos. En las calles había carteles de colores en que se invitaba a las prostitutas a dejar de ser prostitutas. Para quien llegaba de la encallecida y desdeñosa civilización de los pueblos anglófonos había algo enternecedor en la literalidad con que aquellos españoles idealistas interpretaban los eslóganes de la revolución. En las calles se vendían por unos céntimos canciones revolucionarias de lo más ingenuo, todas sobre la hermandad proletaria y la maldad de Mussolini. He visto a muchos milicianos analfabetos adquirir estas canciones, descifrar trabajosamente las palabras, y luego, cuando les cogían el tranquillo, tararearlas acomodándolas al son de cualquier melodía.

Todo este tiempo estuve en el Cuartel Lenin, en teoría preparándome para ir al frente. Al alistarme me habían dicho que me enviarían al frente al día siguiente, pero lo cierto es que tuve que esperar mientras se formaba una centuria. Las milicias civiles, organizadas deprisa y corriendo por los sindicatos al comienzo de la guerra, no se habían estructurado, a pesar de todo, como un ejército normal. Las unidades básicas eran la sección, de unos treinta hombres, la centuria, de unos cien, y la columna, que equivalía en la práctica a cualquier grupo numeroso. El Cuartel Lenin era un complejo de magníficos edificios de piedra, con una escuela de equitación y enormes patios adoquinados; había sido cuartel de caballería y se había tomado durante los combates de julio. Mi centuria dormía en una cuadra, al pie de los comederos de piedra, donde seguían grabados los nombres de los animales. Todos los caballos habían sido enviados al frente, pero el lugar seguía oliendo a orina de equino y a paja podrida. Estuve en el cuartel alrededor de una semana. Recuerdo sobre todo el olor a caballo, los trémulos toques de corneta (todos nuestros cornetas eran aficionados y sólo aprendí los toques militares españoles cuando se los oí de lejos a los fascistas), el impacto de las botas claveteadas en el patio, los largos desfiles matutinos bajo el sol invernal, los disparatados partidos de fútbol de cincuenta contra cincuenta en el suelo de gravilla del picadero. En total había en el cuartel alrededor de mil hombres y una veintena de mujeres, sin contar a las esposas de los milicianos, que hacían la comida. Quedaban aún había mujeres sirviendo en las milicias, pero no muchas. En las primeras batallas habían luchado hombro con hombro junto a los varones, con toda normalidad; parece lo más natural en tiempos de revolución. Pero las ideas estaban cambiando ya. Los milicianos no podían acercarse al picadero mientras las mujeres hacían instrucción allí, porque se reían de ellas y las distraían. Unos meses antes a nadie le habría parecido cómico que una mujer empuñase un arma.

El cuartel entero respiraba el caos y la suciedad en que los milicianos sumían todos los edificios que ocupaban y que parece ser una consecuencia inevitable de las revoluciones. Por todos los rincones había montones de muebles reducidos a leña, sillas de montar rotas, cascos de jinete, vainas sin sable y comida que se había echado a perder. En mi barracón tirábamos una cesta de pan tras cada comida, un hecho lamentable habida cuenta de que el pan escaseaba entre la población civil. Comíamos sentados ante largas mesas de caballetes, en marmitas de estaño siempre grasientas, y bebíamos de un espantoso utensilio llamado porrón. Un porrón es una vasija de vidrio con un pitón del que sale un chorrito de vino cuando se inclina; se puede beber así de lejos, sin tocarlo con los labios, y pasa de mano en mano. En cuanto vi un porrón en funcionamiento, me declaré en huelga y exigí un vaso. Tal y como yo lo veía, era demasiado parecido a un orinal de hospital, sobre todo cuando contenía vino blanco.

Poco a poco iban repartiendo uniformes a los reclutas y, como estábamos en España, las cosas se entregaban sin orden ni concierto y nunca se sabía con seguridad ni quién recibía algo ni qué recibía, y algunos de los artículos que más necesitábamos, como cintos y cartucheras, se nos entregaron en el último instante, cuando ya nos estaba esperando el tren para llevarnos al frente. He hablado del «uniforme» miliciano, lo cual podría llamar a engaño. No era exactamente un uniforme. Puede que «multiforme» sea un nombre más apropiado. Todas nuestras vestimentas tenían el mismo aire general, pero no había dos atuendos que fueran idénticos. Prácticamente todos llevábamos bombachos de pana, pero aquí terminaba la uniformidad. Unos llevaban polainas de vendas; otros, sobreempeines de pana; otros, leguis de cuero o botas de caña alta. Todos llevábamos cazadoras de cremallera, pero unas eran de cuero y otras de lana, de todos los colores imaginables. Los gorros eran tan variados como sus portadores. Lo normal era adornar la parte delantera con la insignia de algún partido y casi todos llevaban además un pañuelo rojo o rojinegro al cuello. Una columna de milicianos era en aquellos tiempos una muchedumbre de lo más vistoso. Sea como fuere, las prendas tenían que entregarse conforme salían de esta o aquella fábrica, así que no eran malas prendas, dadas las circunstancias. Las camisas y calcetines eran unas piezas de lana que daban más pena que abrigo. No quiero ni pensar en lo que tuvieron que padecer los milicianos durante aquellos meses, hasta que todo se organizó. Recuerdo haberme encontrado un periódico de hacía apenas dos meses en el que un dirigente del POUM afirmaba, tras haber visitado el frente, que haría lo posible para que «todo miliciano tuviera una manta». Quien hay dormido alguna vez en una trinchera se echaría a temblar al oír semejante frase.

Durante mi segundo día de cuartel empezó lo que llamaban cómicamente «instrucción». Al principio se produjeron situaciones caóticas espeluznantes. Los reclutas eran en su mayoría jóvenes de dieciséis o diecisiete años de los barrios pobres de Barcelona, llenos de ardor revolucionario pero totalmente ignorantes del significado de la guerra. Era imposible incluso ponerlos en hilera. No había disciplina; si a un hombre no le gustaba una orden, salía de la formación y discutía a gritos con el oficial. El teniente que nos daba la instrucción era un joven agradable, corpulento y de cara lozana; había sido oficial del ejército regular y seguía pareciéndolo, con su porte elegante y su impecable uniforme. Lo curioso es que era un socialista sincero y ardiente. Insistía incluso más que los soldados rasos en la absoluta igualdad social de los grados militares. Recuerdo la dolorosa sorpresa que se llevó cuando un recluta ignorante lo llamó señor.

—¿Qué? ¿Señor? ¿Quién me llama señor? ¿No somos todos camaradas?

Dudo que aquello le facilitara la tarea. Entretanto, los reclutas no recibían ninguna preparación militar que pudiera serles remotamente útil. Me habían dicho que los extranjeros no estábamos obligados a hacer «instrucción» (los españoles estaban desarmantemente convencidos de que todos los extranjeros sabían más que ellos de asuntos militares), aunque como es lógico fui con los demás. Tenía muchas ganas de aprender a disparar con ametralladora, pues nunca había tenido oportunidad de manejar una, pero me quedé de una pieza al comprobar que no nos enseñaban nada sobre armas. La llamada instrucción no era más que una anticuada y estúpida serie de ejercicios en el campo de desfiles; variación derecha, variación izquierda, media vuelta, desfilar rígidamente en columna de a tres y todas esas inútiles insensateces que ya me habían enseñado cuando tenía quince años. Era una forma sorprendente de instruir a un ejército de guerrilleros. Si sólo se cuenta con unos días para instruir a un soldado, lo lógico es enseñarle lo que más falta va a hacerle: a ponerse a cubierto, a avanzar por terreno descubierto, a montar guardias y a construir un parapeto, y sobre todo a usar armas. Sin embargo, a aquella masa de jóvenes ávidos que iba a ser lanzada al frente al cabo de unos días ni siquiera se le enseñaba a disparar un fusil o a liberar la espoleta de una bomba. No caí en la cuenta en aquel momento de que aquella situación se debía a que no había armas disponibles; las milicias del POUM padecían una escasez de fusiles tan desesperante que las tropas de refresco que llegaban al frente tenían que quedarse con los fusiles de los soldados a los que relevaban. Creo que en todo el Cuartel Lenin no había más fusiles que los de los centinelas.

Al cabo de unos días, a pesar de que en términos normales éramos todavía un desastre, se nos consideró preparados para aparecer en público, y marchábamos por la mañana en formación hasta los jardines de la colina del otro lado de la plaza de España. Era el campo de instrucción de todas las milicias, de los carabineros y de los primeros contingentes del recién constituido Ejército Popular. Allí arriba, el espectáculo era extraño y estimulante. Por todos los caminos y senderos, flanqueados por lechos de flores, desfilaban arriba y abajo pelotones y compañías, todos tiesos, con el pecho fuera y esforzándose por parecer soldados. Ninguno llevaba armas ni el uniforme completo, aunque casi todos lucían alguna prenda del uniforme miliciano. La dinámica siempre era más o menos la misma. Íbamos de aquí para allá durante tres horas (el paso de desfile español es corto y rápido), nos deteníamos, rompíamos filas y nos precipitábamos con la garganta seca hacia la pequeña tienda que había en mitad de la ladera y que estaba haciendo su agosto con el vino barato. Todos eran muy cordiales conmigo. De algún modo, el hecho de que fuera inglés despertaba su curiosidad, y los oficiales de carabineros me agasajaban y me invitaban a beber. Mientras tanto, siempre que podía acorralar al teniente le pedía a gritos que me enseñaran a utilizar una ametralladora. Sacaba el diccionario Hugo del bolsillo y le decía en un español infame:

—Yo sé manejar fusil. No sé manejar ametralladora. Quiero aprender ametralladora. ¿Cuándo vamos aprender ametralladora?

Por toda respuesta obtenía siempre una sonrisa nerviosa y la promesa de que habría instrucción con ametralladora mañana. Huelga decir que mañana no llegó nunca. Pasaron los días y los reclutas aprendieron a llevar el paso y a ponerse firmes casi con elegancia, pero si sabían por qué extremo del fusil salía la bala, ya sabían mucho. Un día se nos acercó un carabinero armado mientras estábamos en descanso y nos dejó ver su fusil. Resultó que el único de mi sección que sabía cómo se cargaba era yo, y no digamos apuntar con él.

Durante todo este tiempo no dejé de forcejear con la lengua española. Aparte de mí, sólo había otro inglés en el cuartel y ni siquiera los oficiales sabían una palabra de francés. No me facilitaba las cosas el que mis compañeros, cuando hablaban entre sí, se expresaran normalmente en catalán. Mi única solución era ir a todas partes con un pequeño diccionario que sacaba del bolsillo en los momentos críticos. Pero prefería ser extranjero en España a serlo en otros lugares. ¡Qué fácil es hacer amigos en España! En apenas dos días una veintena de milicianos me llamaban ya por el nombre de pila, me lo explicaban todo y me abrumaban con su generosidad. Pero no es éste un libro de propaganda y no pretendo idealizar a los milicianos del POUM. La organización de las milicias tenía serios defectos y los hombres eran muy dispares, ya que la recluta voluntaria se estaba acabando y muchos de los mejores hombres estaban ya en el frente o muertos. Siempre había entre nosotros un porcentaje de personal completamente inútil, jóvenes de quince años, alistados por sus padres, no ocultaban que lo hacían por las diez pesetas diarias que cobraban los milicianos, y también por el pan que el cuartel recibía en abundancia y que se llevaban a escondidas a casa de la familia. Pero desafío a cualquiera a que se meta, como yo, entre la clase obrera española —quizá debería decir catalana, porque, con la excepción de un puñado de aragoneses y andaluces, sólo me mezclé con catalanes—, a ver si no se siente impresionado por su honradez básica; y, por encima de todo, por su franqueza y su generosidad. La generosidad española, en el sentido corriente de la palabra, resulta a veces embarazosa; pides un cigarrillo y te obligan a quedarte con el paquete entero. Pero hay además otra generosidad, en un sentido más profundo, una auténtica grandeza de espíritu que he visto una y otra vez en las circunstancias menos favorables. Ciertos periodistas y otros extranjeros que fueron a España durante la guerra han afirmado que, en el fondo, los españoles estaban resentidos por la ayuda exterior; lo único que puedo decir es que no vi por ningún lado tal resentimiento. Recuerdo que unos días antes de salir del cuartel llegó del frente un grupo de hombres de permiso. Comentaban emocionados sus experiencias, y hablaban con mucho entusiasmo de los voluntarios franceses que habían estado con ellos en Huesca. Los franceses eran muy valientes, decían, y añadían con vehemencia:

—Más valientes que nosotros.

Yo puse objeciones, claro, y ellos replicaron que los franceses conocían mejor el arte de la guerra, sabían más de bombas, de ametralladoras y otras cuestiones. Pero la observación había sido reveladora. Un inglés se habría dejado cortar la mano antes de decir algo parecido.

Todos los extranjeros alistados en las milicias civiles pasaban las primeras semanas aprendiendo a amar a los españoles y a desesperarse ante algunas de sus características. En el frente, mi exasperación llegaba a veces a rozar la cólera. Los españoles saben hacer muchas cosas, pero no la guerra. Todos los extranjeros se quedan consternados por su ineficacia y, sobre todo, por su irritante impuntualidad. Una palabra española que ningún extranjero deja de aprender es mañana; siempre que es posible, los asuntos de hoy se posponen hasta mañana. Es tan evidente que los mismos españoles hacen bromas al respecto. Desde las comidas hasta las batallas, en España no hay nada que se produzca nunca en el momento previsto. Por lo general, las cosas se hacen tarde, aunque de vez en cuando —para que uno no confíe ni siquiera en que se hacen siempre a deshoras— se hacen antes de tiempo. Un tren que tiene prevista la salida a las ocho saldrá normalmente a las nueve o las diez, pero aproximadamente una vez a la semana saldrá a las siete y media, porque le da por ahí al maquinista. Estos detalles pueden resultar un tanto exasperantes. A pesar de que en teoría admiro a los españoles porque no padecen la neurosis cronométrica de nosotros los nórdicos, por desgracia también yo la padezco.

Después de infinitos rumores, mañanas y retrasos, dieron orden de partir para el frente en un plazo de dos horas, y aún nos faltaba la mitad del equipo. Hubo auténticos tumultos en el cuarto del furriel; al final, fueron muchos los que tuvieron que partir sin el equipo completo. En un abrir y cerrar de ojos, los barracones se habían llenado de mujeres que parecían haber surgido de la tierra y ayudaban a sus parientes masculinos a liar la manta y a hacer el macuto. Fue un tanto humillante que una española, la mujer de Williams, el otro miliciano inglés, tuviera que enseñarme a ponerme las cartucheras recién obtenidas. Era una criatura amable, de ojos negros y muy femenina, con aspecto de haber nacido para mecer una cuna, aunque la verdad es que había luchado con valentía en las batallas callejeras de julio. En aquel momento llevaba en brazos un niño que había nacido diez meses después del estallido de la guerra y que quizá había sido concebido tras una barricada.

El tren tenía que salir a las ocho, y a las ocho y diez los intranquilos y sudorosos oficiales consiguieron concentrarnos en el patio del cuartel. Conservo un diáfano recuerdo de la escena iluminada por las antorchas, el alboroto, la emoción, las banderas rojas ondeando a la luz de las llamas, la prieta formación de los milicianos con el macuto en la espalda y las mantas enrolladas colgadas en bandolera; y los gritos, y el resonar de las botas y las marmitas de estaño, y luego el ruidoso siseo para pedir un silencio que acabó por imponerse; y, a continuación, un comisario político que se colocó al pie de una gigantesca bandera roja y lanzó una arenga en catalán. Finalmente, nos condujeron a la estación, por el camino más largo, de cinco o seis kilómetros, para que nos viera toda la ciudad. En las Ramblas nos detuvimos para escuchar un par de himnos revolucionarios, interpretados por una banda de música que nos habían cedido. Y otra la vez la apoteosis de los héroes, gritos de entusiasmo, banderas rojas y rojinegras por todas partes, multitudes vitoreantes apelotonadas en las aceras para vernos, mujeres que saludaban desde las ventanas. Qué natural me parecía todo entonces; qué remoto e inverosímil en la actualidad. El tren estaba tan atestado que apenas había sitio libre en el suelo, no digamos en los asientos. En el último momento, la mujer de Williams llegó corriendo por el andén y nos dio una botella de vino y una ristra de esas salchichas rojas que saben a jabón y producen diarrea El tren fue saliendo de Cataluña para adentrarse en la meseta aragonesa a menos de veinte kilómetros por hora, velocidad normal en tiempo de guerra.

Cuando me vaya...


Me iré despacio un amanecer
que el sol vendrá a buscarme temprano.
Me iré desnudo, como llegué.
Lo que me diste cabe en mi mano.

Mientras tú duermes deshilaré
en tuyo y mío lo que fue nuestro
y a golpes de uñas en la pared
dejaré escrito mi último verso
.

Y a la grupa
del terral, mi chalupa
de blanca vela peinará el mar.
¿Que soledad te vendrá a buscar...?
Cuando me vaya.
Cuando me vaya.

Luna tras luna, llamándome
bajarás donde el azul se rompe.
El viento te abrazará de pie
hurgando el vientre del horizonte.

Una sonrisa se esfumará
rozando el borde de los aleros.
Tu boca amarga preguntará
¿...para quién brillan hoy los luceros?

Y las olas
sembrarán caracolas
arena y algas entre tus pies.
Los besarán y se irán después
hacia otra playa.
Cuando me vaya.

Me iré silbando aquella canción
que me cantaba cuando era un crío
un marinero lleno de ron
por si en verano sentía frío.

Me iré despacio y sé que quizás
te evoque triste doblando el faro.
Después la aldea quedará atrás,
después el día será más claro.

Y ese día
dulce melancolía,
has de arrugarte junto al hogar.
Sin una astilla para quemar.
Cuando me vaya.
Cuando me vaya.
Joan Manuel Serrat

lunes, julio 18, 2005

Puck


"... Si nosotros vanas sombras, os hemos
ofendido, pensad sólo esto, y todo está arreglado:
que os habéis quedado durmiendo mientras
han aparecido esas visiones.
Y esta débil y humilde ficción no tendrá sino la
Inconsciencia de un sueño..."
Sueño de una noche de verano - Acto V. Escena I

EYRE

He decidido que los días que me queden de vacaciones me los voy a coger en octubre o noviembre para viajar a Irlanda.

Voy a buscar Inisfree.

Bueno, voy a buscar el pueblo donde rodaron "El hombre tranquilo", sé que no se llama Inisfree pero sigue existiendo y está casi igual que en la peli.

Hay algo mágico para mí en Irlanda, y quiero descubrir qué es...

CHAU NÚMERO TRES

Te dejo con tu vida
tu trabajo
tu gente
con tus puestas de sol
y tus amaneceres.

Sembrando tu confianza
te dejo junto al mundo
derrotando imposibles
segura sin seguro.

Te dejo frente al mar
descifrándote sola
sin mi pregunta a ciegas
sin mi respuesta rota.

Te dejo sin mis dudas
pobres y malheridas
sin mis inmadureces
sin mi veteranía.

Pero tampoco creas
a pie juntillas todo
no creas nunca creas
este falso abandono.

Estaré donde menos
lo esperes
por ejemplo
en un árbol añoso
de oscuros cabeceos.

Estaré en un lejano
horizonte sin horas
en la huella del tacto
en tu sombra y mi sombra.

Estaré repartido
en cuatro o cinco pibes
de esos que vos mirás
y enseguida te siguen.

Y ojalá pueda estar
de tu sueño en la red
esperando tus ojos
y mirándote.


Mario Benedetti

jueves, julio 14, 2005

LISBOA



No sé si este pescador se llamaba Manuel. Teníamos prisa y no pude acercarme a hablar con él un rato...
En realidad, desde que ví a los 8 años "Capitanes intrépidos" para mí todos los pescadores portugueses se llamarán Manuel y tendrán la cara de Spencer Tracy.

Debería volver (esta vez sin prisas, que nunca me gustaron), buscar al pescador y esperar a que el cielo vuelva a romperse de ese modo. En Lisboa.

LOS AVIONES


Es tarde se hizo de día
menos mal, que está nublado
se acabó todo lo que había
queda un cigarro mojado
porque quiero dormir
y soñar con ella
mientras por afuera

pasan los aviones
no quiero que se termine
no quiero que me abandones
me olvidé de avisar
no te voy a llamar
ni una sóla vez en cuatro días
o si no mujer voy a hacer
cualquier cosa que me digas
porque quiero dormir
y soñar con ella
mientras por afuera
pasan los aviones
no quiero que se termine )
no quiero que me abandones .
no quiero que se termine )
no quiero que me abandones .


A. Calamaro - Honestidad Brutal

"Ser honesto no es una virtud, es una obligación"

martes, julio 12, 2005

De cuando estuve loco - Joan Manuel Serrat

De cuando estuve loco aún conservo
el carné de majara en la cartera,
un plano detallado del infierno,
un cielo con pirañas y goteras,
un prontuario en la comisaría,
un frasco con pastillas de colores,
la carta con la que te despedías,
remedios varios contra el mal de amores.
Ahora voy rumbo al sur a sentar plaza
desdeñando otros puntos cardinales
y el Sol encarcelado en la terraza.
Voy rumbo al sur buscando
tus besos espirales.

Atrás dejo kilometros de afueras,
aire por respirar, luces en rojo.
Hacia donde señalan tus pezones
voy a toda pastilla
dando gas a la moto.

De cuando estuve loco aún conservo
un par de gramos de delirio en rama,
por si atacan con su razón los cuerdos
y un viento fuerza seis de tramontana;
el vicio de escribir por las paredes
pareados de amor, y la manía
de buscarte entre todas las mujeres
que en horas bajas me hacen compañia.

Cuando rozo tus pétalos, nenúfar
que sobrevive en aguas estancadas
saltan chispas, los cables se cruzan,
se me sube el mercurio
y me salta la alarma.

Mono de ti que me obliga a llevarte
en sobres rojos, liofilizada,
para tomarte cuando me apeteces
a sorbos cortos
donde duele la madrugada.

Te escribo desde un área de servicio
donde sólo me ofrecen gasolina.
Puedes llamarme a cobro revertido
desde la caracola de la esquina.

lunes, julio 11, 2005

AGOSTO!!


Louise, ve preparando el equipaje...


Thelma

domingo, julio 10, 2005

THE LETTER - Box Tops



Gimme a ticket for an aeroplane,
Ain't got time to take a fast train.
Lonely days are gone, I'm a-goin' home,
'Cause my baby just a-wrote me a letter.

I don't care how much money I gotta spend,
Got to get back to my baby again
Lonely days are gone, I'm a-goin' home,
'Cause my baby just a-wrote me a letter.

Well, she wrote me a letter
Said she couldn't live without me no mo'.
Listen mister can't you see I got to get back
To my baby once a-mo'--anyway...

Gimme a ticket for an aeroplane,
Ain't got time to take a fast train.
Lonely days are gone, I'm a-goin' home,
'Cause my baby just a-wrote me a letter.

Well, she wrote me a letter
Said she couldn't live without me no mo'.
Listen mister can't you see I got to get back
To my baby once a-mo'--anyway...

Gimme a ticket for an aeroplane,
Ain't got time to take a fast train.
Lonely days are gone, I'm a-goin' home,
'Cause my baby just a-wrote me a letter.
Because my baby just a-wrote me a letter.

viernes, julio 08, 2005

casi hace un año...



Oporto, agosto 2004

Es raro recuperar esta foto, casi un año después...no sé en qué estaba pensando en ese preciso momento pero sé que algo me pesaba ya en el pecho... y notaba que cada vez andaba más lento, respiraba más despacio y mi vida iba parándose cuando todo lo que yo quería hacer era salir, seguir, viajar, volar, conocer, descubrir...acompañada...o sola si era preciso. Siempre es dificil aceptar que lo que tienes no es realmente lo que deseas...siempre se renuncia a una parte que se ama para arriesgar con el corazón...Perdí algo importante, pero gané algo más importante aún: me volví a encontrar en el camino. Descubrir que se ha perdido una es lo dificil, una vez que eso se acepta, encontrarse está escrito en las estrellas...
Un año después no me pesa nada...y soy capaz de volar...
Hoy no tengo triste la mirada...hoy, soy feliz.

Aunque siempre guardaré esos días junto a todos los demás...porque al fin y al cabo con el paso del tiempo los recuerdos son cada día más dulces y el olvido sólo se llevó la mitad... Los que no se llevó son más míos hoy que entonces.

Esta canción siempre me recordará a Oporto...


Eu sem você
Não tenho porquê
Porque sem você
Não sei nem chorar
Sou chama sem luz
Jardim sem luar
Luar sem amor
Amor sem se dar

Em sem você
Sou so desamor
Um barco sem mar
Um campo sem flor
Tristeza que vai
Tristeza que vem
Sem você, meu amor, eu não sou nínguem

Ah, que saudade
Que vontade de ver renasser nossa vida
Volta, querida
Os meus braços precisam dos teus
Teus braços precisam dos meus
Estou tão sozinho
Tenho os olhos cansados de olhar para o além
Vem ver a vida
Sem você, meu amor, eu não sou nínguem
Sem você meu amor, eu não sou nínguem

Samba Em Prelúdio (Vinicius de Moraes)

FRANÇOISE HARDY


Con su dulce voz susurrante y su eterno aire de melancolía, Françoise Hardy se erigió en la musa por antonomasia del pop francés. En 1962, con sólo 18 años, publicó su primer single, Tous les garçons et les filles, que alcanzaría la categoría de himno generacional y fue pieza imprescindible en los guateques ye-yés de la época. De lánguida belleza, Françoise se convirtió en icono juvenil y los mejores modistos franceses se la disputaban para que luciera sus creaciones, como el esmoquin para chica de Saint-Laurent o la minifalda más cara del mundo, confeccionada por Paco Rabanne con 5.000 anillos de oro y 22 diamantes.

viernes, julio 01, 2005

MUERTOS O ALGO MEJOR

Solo quiero estar un ratito sentada en el porche
mirando como poquito a poco se tuerce la noche
voy a tocar otra vez esta canción
antes que estemos los dos
muertos o algo mejor

Ven y vamos a dar una vuelta en mi coche nuevo
pasearemos nuestra sonrisa por todo el pueblo
tiraremos confetti en la estación
antes que estemos los dos
muertos o algo mejor

No le des de comer al perro flaquito
yo se quiere quedar para siempre contigo

Este idiota se piensa que puede llamarme muñeca
soy capaz de jugar al pin-pon en su cabeza hueca
voy a subirme a la noria a decir adiós
antes que estemos los dos
muertos o algo mejor
muertos o algo mejor
muertos o algo mejor


Christina Rosenvinge - Mi pequeño animal

MI HABITACIÓN


Cintas y cadenas
cola de dragón
es un mal negocio darte el corazón.

Vino y cigarrillos
traje de chacal
las estrellas son cuchillas de afeitar.

Mi habitación
tiene una herida en cada rincón
mi habitación
tiene una espina en cada rincón.

Coches y sirenas
vuélvete y verás
los demonios se han cansado de esperar.

Rosas y culebras
pídeme perdón
antes de acostarte en mí habitación.

Mi habitación
tiene una herida en cada rincón
mi habitación
tiene una espina en cada rincón
.

Dos zapatos rojos
una maldición
es un mal negocio darte el corazón.


Chiristina Rosenvinge - Mi pequeño animal

jueves, junio 30, 2005

MANIFIESTO - Victor Jara


Yo no canto por cantar
ni por tener buena voz
canto porque la guitarra
tiene sentido y razon,
tiene corazon de tierra
y alas de palomita,
es como el agua bendita
santigua glorias y penas,
aqui se encajo mi canto
como dijera Violeta
guitarra trabajadora
con olor a primavera.

Que no es guitarra de ricos
ni cosa que se parezca
mi canto es de los andamios
para alcanzar las estrellas,
que el canto tiene sentido
cuando palpita en las venas
del que morira cantando
las verdades verdaderas,
no las lisonjas fugaces
ni las famas extranjeras
sino el canto de una alondra
hasta el fondo de la tierra.

Ahi donde llega todo
y donde todo comienza
canto que ha sido valiente
siempre sera cancion nueva.

(Te recordaremos siempre, Victor)




martes, junio 28, 2005

EL PRINCIPITO




A LEÓN WERTH

Pido perdón a los niños por haber dedicado este libro a una persona mayor. Tengo una seria excusa: esta persona mayor es el mejor amigo que tengo en el mundo. Pero tengo otra excusa: esta persona mayor es capaz de comprenderlo todo, incluso los libros para niños.

Tengo una tercera excusa todavía: esta persona mayor vive en Francia, donde pasa hambre y frío. Tiene, por consiguiente, una gran necesidad de ser consolada. Si no fueran suficientes todas esas razones, quiero entonces dedicar este libro al niño que fue hace tiempo esta persona mayor. Todas las personas mayores antes han sido niños. (Pero pocas de ellas lo recuerdan).

Corrijo, por consiguiente, mi dedicatoria:



A LEÓN WERTH
cuando era niño








[...]
-Sólo se conocen bien las cosas que se domestican -dijo el zorro-. Los hombres ya no tienen tiempo de conocer nada. Lo compran todo hecho en las tiendas. Y como no hay tiendas donde vendan amigos, los hombres no tienen ya amigos. ¡Si quieres un amigo, domestícame!

-¿Qué debo hacer? -preguntó el príncipito.

-Debes tener mucha paciencia -respondió el zorro-. Te sentarás al principio ún poco lejos de mí, así, en el suelo; yo te miraré con el rabillo del ojo y tú no me dirás nada. El lenguaje es fuente de malos entendidos. Pero cada día podrás sentarte un poco más cerca...



El principito volvió al día siguiente.

-Hubiera sido mejor -dijo el zorro- que vinieras a la misma hora. Si vienes, por ejempló, a las cuatro de la tarde; desde las tres yo empezaría a ser dichoso. Cuanto más avance la hora, más feliz me sentiré. A las cuatro me sentiré agitado e inquieto, descubriré así lo que vale la felicidad. Pero si tú vienes a cualquier hora, nunca sabré cuándo preparar mi corazón... Los ritos son necesarios.

-¿Qué es un rito? -inquirió el principito.

-Es también algo demasiado olvidado -dijo el zorro-. Es lo que hace que un día no se parezca a otro día y que una hora sea diferente a otra. Entre los cazadores, por ejemplo, hay un rito. Los jueves bailan con las muchachas del pueblo. Los jueves entonces son días maravillosos en los que puedo ir de paseo hasta la viña. Si los cazadores no bailaran en día fijo, todos los días se parecerían y yo no tendría vacaciones.

De esta manera el principito domesticó al zorro. Y cuando se fue acercando el día de la partida:

-¡Ah! -dijo el zorro-, lloraré.

-Tuya es la culpa -le dijo el principito-, yo no quería hacerte daño, pero tú has querido que te domestique...

-Ciertamente -dijo el zorro.

- Y vas a llorar!, -dijo él principito.

-¡Seguro!

-No ganas nada.

-Gano -dijo el zoro- he ganado a causa del color del trigo.
[...]




lunes, junio 27, 2005

SI EL HOMBRE PUDIERA DECIR LO QUE AMA

Si el hombre pudiera decir lo que ama,
si el hombre pudiera levantar su amor por el cielo
como una nube en la luz;
si como muros que se derrumban,
para saludar la verdad erguida en medio,
pudiera derrumbar su cuerpo,
dejando sólo la verdad de su amor,
la verdad de sí mismo,
que no se llama gloria, fortuna o ambición,
sino amor o deseo,
yo sería aquel que imaginaba;
aquel que con su lengua, sus ojos y sus manos
proclama ante los hombres la verdad ignorada,
la verdad de su amor verdadero.

Libertad no conozco sino la libertad de estar preso en alguien
cuyo nombre no puedo oír sin escalofrío;
alguien por quien me olvido de esta existencia mezquina
por quien el día y la noche son para mí lo que quiera,
y mi cuerpo y espíritu flotan en su cuerpo y espíritu
como leños perdidos que el mar anega o levanta
libremente, con la libertad del amor,
la única libertad que me exalta,
la única libertad por que muero.

Tú justificas mi existencia:
si no te conozco, no he vivido;
si muero sin conocerte, no muero, porque no he vivido.


Luis Cernuda

QUE RUIDO TAN TRISTE

Qué ruido tan triste el que hacen dos cuerpos cuando se aman,
parece como el viento que se mece en otoño
sobre adolescentes mutilados,
mientras las manos llueven,
manos ligeras, manos egoístas, manos obscenas,
cataratas de manos que fueron un día
flores en el jardín de un diminuto bolsillo.

Las flores son arena y los niños son hojas,
y su leve ruido es amable al oído
cuando ríen, cuando aman, cuando besan,
cuando besan el fondo
de un hombre joven y cansado
porque antaño soñó mucho día y noche.

Mas los niños no saben,
ni tampoco las manos llueven como dicen;
así el hombre, cansado de estar solo con sus sueños,
invoca los bolsillos que abandonan arena,
arena de las flores,
para que un día decoren su semblante de muerto


Luis Cernuda

jueves, junio 23, 2005

Luna enorme




Como todos sabreis ayer la luna se acerco a la tierra como no lo habia hecho en 18 años y supuestamente la podriamos ver megagrande, debido a una ilusión optica.
La verdad es que desde muy pequeño me ha encantado la luna y las estrellas, me alucina ver ese espectaculo y sobre todo se que siempre estaran ahi para mi, no creo que vayan a ningun sitio, bueno a lo que iba..... La cuestión es que con toda la ilusión del mundo me asome a todas las ventanas de mi casa y para mi total frustración... NO HABIA NADA MAS QUE NUBES!!!.
Lo que no ha llovido en marzo lo va a llover en junio, NO TE JODE!.

Un abrazo.

miércoles, junio 22, 2005

Capítulo 7

Toco tu boca, con un dedo toco el borde de tu boca, voy dibujándola como si saliera de mi mano, como si por primera vez tu boca se entreabriera, y me basta cerrar los ojos para deshacerlo todo y recomenzar, hago nacer cada vez la boca que deseo, la boca que mi mano elige y te dibuja en la cara, una boca elegida entre todas, con soberana libertad elegida por mí para dibujarla con mi mano por tu cara, y que por un azar que no busco comprender coincide exactamente con tu boca que sonríe por debajo de la que mi mano te dibuja.



Me miras, de cerca me miras, cada vez más de cerca y entonces jugamos al cíclope, nos miramos cada vez más de cerca y nuestros ojos se agrandan, se acercan entre sí, se superponen y los cíclopes se miran, respirando confundidos, las bocas se encuentran y luchan tibiamente, mordiéndose con los labios, apoyando apenas la lengua en los dientes, jugando en sus recintos donde un aire pesado va y viene con un perfume viejo y un silencio. Entonces mis manos buscan hundirse en tu pelo, acariciar lentamente la profundidad de tu pelo mientras nos besamos como si tuviéramos la boca llena de flores o de peces, de movimientos vivos, de fragancia oscura. Y si nos mordemos el dolor es dulce, y si nos ahogamos en un breve y terrible absorber simultáneo del aliento, esa instantánea muerte es bella. Y hay una sola saliva y un solo sabor a fruta madura, y yo te siento temblar contra mí como una luna en el agua.




Julio Cortazar - RAYUELA

lunes, junio 20, 2005

CARPE DIEM

Ayer volví a ver "El club de los poetas muertos". Me gusta esa película. La vi por primera vez en el instituto, en clase de literatura... y me marcó mucho la historia. Tanto, que de algun modo desde entonces yo también formo parte de ese club.

"Para leer al comienzo de las reuniones del Club de los Poetas Muertos:

Me fui a los bosques porque quería vivir sin prisas. Quería vivir intensamente y sacarle todo el jugo a la vida, para no descubrir en el momento de mi muerte que no había vivido"

VENTANA SOBRE LA LLEGADA - Eduardo Galeano

El hijo de Pilar y Daniel Weinberg
fue bautizado en la costanera. Y en
el bautismo le enseñaron lo sagrado.

Recibió una caracola:
- Para que aprendas a amar el
agua.
Abrieron la jaula de un pájaro
preso:
- Para que aprendas a amar el
aire.
Le dieron una flor de malvón:
- Para que aprendas a amar la
tierra.
Y también le dieron una botella
cerrada:
- No la abras nunca, nunca. Para
que aprendas a amar el misterio."


Este texto me lo descubrió Elsa. En el cd que nos grabaron Rubén y ella a todos los amigos cuando se fueron a Suecia...

Elsa, nunca abriré nuestra botella...

jueves, junio 16, 2005

HELENA - Joan Manuel Serrat

Fa dies que
abocat al balcó
he perdut el jornal
xerrant amb un pardal
més avorrit que jo.

O mirant com
s'esfulla un alzinar
olorant romaní.
Com tornen a florir
i es tornen a esfullar.

Fa dies que no sé quants dies fa.
Fa dies que m'estic dient... demà
i espero...
i espero.

Vivint amb res.
Treballant per no res
i un dia com si res
morir-me de no res.
Adéu-siau. Mercès.

Al fons d'un bar
fotent-me un perfumat
per escalfar-me el cor
mentre arriba la mort
a jugar al subhastat.

Fa dies que no sé quants dies fa.
Fa dies que m'estic dient... demà
i espero...
i espero...
i espero...

Abocat al balcó
espero.
Despullant l'horitzó
espero.
Espero per Nadal (Espero pel meu goig)
i per la Magdalena (i per la meva pena)
pel dia i per la nit
que torni Helena
que torni Helena...

i és que quan passa pel meu carrer
fins el geranis li acluquen l'ull.
L'aire es fa tebi amb el seu alè
i les llambordes miren amunt
sa pell morena.

Quan passa Helena.

Quan ella mira saps que la font
quan ella vol, la dóna.
Quan ella plora, saps què és el dol.
Quan ella calla, tot jo tremolo.
Quan ella estima, l'amor pren vol...

I entre teulades es gronxa el sol
i els passerells dels fils de la llum
miren gelosos com riu i es mou.
Color d'espera llarga i perfum
de lluna plena
la meva Helena.

La meva Helena...
però...

Fa dies que
l'estar dret em fa mal
el reuma em trenca els dits
i ha fugit el darrer pardal.

LUCÍA - Joan Manuel Serrat

Vuela esta canción
para ti Lucia
la mas bella historia de amor
que tuve y tendré.
Es una carta de amor
que se lleva el viento
pintado en mi voz
a ninguna parte
a ningún buzón.
No hay nada mas bello
que lo que nunca he tenido
nada mas amado
que lo que perdí.
perdoname si
hoy busco en la arena
una luna llena
que arañaba el mar...

Si alguna vez fui un ave de paso,
lo olvide para anidar en tus brazos.
si alguna vez fui tierno y fui bueno,
fue enredado en tu cuello y tus senos.
Si alguna ve fui sabio en amores,
lo aprendí de tus labios cantores.
si alguna vez amé,
si alguna día
después de Amar, Amé,
fue por tu amor, Lucia.

Tus recuerdos son
cada día mas dulces,
el olvido solo
se llevó la mitad,
y tu sombra aun
se mete en mi cama
con la oscuridad,
entre mi almohada
y mi soledad.

Alicia...




" --¡Qué sensación más extraña! --dijo Alicia--. Me debo estar encogiendo como un telescopio.
Y así era, en efecto: ahora medía sólo veinticinco centímetros, y su cara se iluminó de alegría al pensar que tenía la talla adecuada para pasar por la puertecita y meterse en el maravilloso jardín. Primero, no obstante, esperó unos minutos para ver si seguía todavía disminuyendo de tamaño, y esta posibilidad la puso un poco nerviosa. «No vaya consumirme del todo, como una vela», se dijo para sus adentros. «¿Qué sería de mí entonces?» E intentó imaginar qué ocurría con la llama de una vela, cuando la vela estaba apagada, pues no podía recordar haber visto nunca una cosa así.
(...)
Mientras decía estas palabras, le resbaló un pie, y un segundo más tarde, ¡chap!, estaba hundida hasta el cuello en agua salada. Lo primero que se le ocurrió fue que se había caído de alguna manera en el mar. «Y en este caso podré volver a casa en tren», se dijo para sí. (Alicia había ido a la playa una sola vez en su vida, y había llegado a la conclusión general de que, fuera uno a donde fuera, la costa inglesa estaba siempre llena de casetas de baño, niños jugando con palas en la arena, después una hilera de casas y detrás una estación de ferrocarril.) Sin embargo, pronto comprendió que estaba en el charco de lágrimas que había derramado cuando medía casi tres metros de estatura. "



Alicia en el país de las Maravillas -
Lewis Carroll

martes, junio 07, 2005

TODO SE TRANSFORMA

Tu beso se hizo calor,
luego el calor, movimiento,
luego gota de sudor
que se hizo vapor, luego viento
que en un rincón de La Rioja
movió el aspa de un molino
mientras se pisaba el vino
que bebió tu boca roja.

Tu boca roja en la mía,
la copa que gira en mi mano,
y mientras el vino caía
supe que de algún lejano
rincón de otra galaxia,
el amor que me darías,
transformado, volvería
un día a darte las gracias.

Cada uno da lo que recibe
y luego recibe lo que da,
nada es más simple,
no hay otra norma:
nada se pierde,
todo se transforma.

El vino que pagué yo,
con aquel euro italiano
que había estado en un vagón
antes de estar en mi mano,
y antes de eso en Torino,
y antes de Torino, en Prato,
donde hicieron mi zapato
sobre el que caería el vino.

Zapato que en unas horas
buscaré bajo tu cama
con las luces de la aurora,
junto a tus sandalias planas
que compraste aquella vez
en Salvador de Bahía,
donde a otro diste el amor
que hoy yo te devolvería......

Cada uno da lo que recibe
y luego recibe lo que da,
nada es más simple,
no hay otra norma:
nada se pierde,
todo se transforma.

Jorge Drexler

martes, mayo 24, 2005

EL VIAJE DEFINITIVO

…Y yo me iré. Y se quedarán los pájaros
cantando;
y se quedará mi huerto, con su verde árbol,
y con su pozo blanco.

Todas la tardes, el cielo será azul y plácido;
y tocarán, como esta tarde están tocando,
las campanas del campanario.

Se morirán aquellos que me amaron;
y el pueblo se hará nuevo cada año;
y en el rincón aquel de mi huerto florido y encalado.
mi espíritu errará, nostálgico…

Y yo me iré; y estaré solo, sin hogar, sin árbol
verde, sin pozo blanco,
sin cielo azul y plácido…
Y se quedarán los pájaros cantando.


Juan Ramón Jimenez

lunes, mayo 23, 2005

FUNERAL BLUES

Stop all the clocks, cut off the telephone,
Prevent the dog from barking with a juicy bone,
Silence the pianos and with muffled drum
Bring out the coffin, let the mourners come.

Let aeroplanes circle moaning overhead
Scribbling on the sky the message He is Dead.
Put crepe bows round the white necks of the public doves,
Let the traffic policemen wear black cotton gloves.

He was my North, my South, my East and West,
My working week and my Sunday rest,
My noon, my midnight, my talk, my song;
I thought that love would last forever: I was wrong.

The stars are not wanted now; put out every one,
Pack up the moon and dismantle the sun,
Pour away the ocean and sweep up the woods;
For nothing now can ever come to any good.

-- W.H. Auden

miércoles, mayo 11, 2005

CRÍMENES PERFECTOS (y qué razón tiene...)

Sentiste alguna vez lo que es,
tener el corazón roto?
Sentiste a los asuntos pendientes volver,
hasta volverte muy loco?

Si resulta que sí,
si podrás entender lo que me pasa a mí esta noche
ella no va a volver y la pena me empieza a crecer adentro
la moneda cayó por el lado de la soledad y el dolor

Todo lo que termina, termina mal...
poco a poco
y si no termina se contamina más
y eso se cubre de polvo

me parece que soy de la quinta que vio el mundial setentiocho
me tocó crecer viendo a mi alrededor paranoia y dolor
la moneda cayó por el lado de la soledad, otra vez

No me lastimes con tus crímenes perfectos
mientras la gente indiferente se da cuenta
De vez en cuando solamente sale afuera la peor madera

Si resulta que sí, si podrás entender lo que me pasa a mí esta noche
ella no va a volver y la pena me empieza a crecer adentro
la moneda cayó por el lado de la soledad y el dolor
la moneda cayó por el lado de la soledad, otra vez
la moneda cayó por el lado de la soledad...

martes, mayo 10, 2005

VICEVERSA - M. Benedetti

Tengo miedo de verte
necesidad de verte
esperanza de verte
desazones de verte

tengo ganas de hallarte
preocupación de hallarte
certidumbre de hallarte
pobres dudas de hallarte

tengo urgencia de oírte
alegría de oírte
buena suerte de oírte
y temores de oírte

o sea
resumiendo
estoy jodido
y radiante
quizá más lo primero
que lo segundo
y también
viceversa.

Historia

A veces una cree que le ocurre algo importante en la vida y se alegra por ello. Pero a veces una se equivoca, y pierde el tiempo viendo como brilla una gotita de rocio sobre una hoja de geranio... Cuando la gota cae o se evapora, quizá el diminuto milagro deje de serlo.

A veces, una cree que la seguridad de que algo es espcial que siente en el interior, es toda la que necesita. Pero hay ocasiones que esa seguridad no basta. No es tan fácil encontrar una gota de rocio en la hojita de un geranio, y que encima brille como un brillante por efecto de los rayos de sol, y que dure lo suficiente como para prenderla en la retina para siempre... A veces pasa. Pero no muy a menudo.

Debería aprender a quedarme con lo que me brinda la vida, con lo que me brindan los demás y dejar de pedir tanto todo el tiempo.



Yo esperaba que después de la lluvia, cuando saliera el sol, las flores de mi balcón estuvieran llenas de diamantes líquidos. Pero no fue así. No siempre ocurre lo que una espera. Quizá cuando vuelva a llover...una lluvia distinta...

Hay gente que prefiere que no creamos en ellos, y creo que por fín he aprendido a respetar esta decisión...

Aunque me cueste mucho, dejar de creer...

viernes, mayo 06, 2005

MI VIAJE

Quizá después de todo, vivir sea eso...levantarse cada día, transitar por el escenario que nos ha tocado y acostarse por la noche pensando que lo hemos hecho bien una vez más...

Luego cada uno intenta que este viaje sea más o menos rico, más o menos alegre, más o menos de verdad... Yo quiero que sea tan real y tan intenso como pueda, tan de verdad, tan de colores, tan luminoso como sea posible...porque solo haré este viaje una vez y quiero sentirme feliz de todo lo visto, tocado, oido, gustado, sentido, pensado y compartido cuando llegue a mi final...

Dejamos cosas atrás. Dejamos a gente. Pero seguimos al sol mientras se pone en le horizonte sabiendo que está amaneciendo a su vez en otro lado...

...a la caza del amanecer...siempre iré a la caza del amanecer...

LO SIENTO

Esta noche he visto tu cara en televisión
Hay soldados que no encuentran nunca el camino a casa
He cambiado el canal y te has ido de mi habitación
No puedo entender que demonios te pasa

Soy yo yéndome otra vez
Soy yo lo hago sin querer
Lo siento

La gente en la calle parece saber donde va
Compran coches y hablan del tiempo
A mi no me importa que hacías para olvidar
Detrás de la puerta del baño diciendo

Soy yo yéndome otra vez
Soy yo lo hago sin querer
Lo siento

Estoy tan cansada como tú
Pienso en no sentir, desaparecer
Soy yo y no lo quiero ver…

Soy yo yéndome otra vez
Soy yo lo hago sin querer
Lo siento

jueves, mayo 05, 2005

CONCIERTO!!!

ATENZIONE!!!


El día 8 de junio (miércoles)en la sala GRUTA 77

Super-mega concierto de



OVNIy MÖNO

Dos grupazos que no podemos perdernos de ninguna de las maneras...gran quedada para entonces: entraremos en el gruta a presión y arramplaremos con las existencias de mahou!!!


Ya les diré la hora exacta del ataque!!!

miércoles, mayo 04, 2005

HÉROES DE LA ANTÁRTIDA

18 de enero de 1912, el capitán Scott acompañado de Evans,

Wilson, Bowers y Oates, alcanza el Polo Sur. Pero fracasa en la

hazaña de ser el primero, sobre el punto de latitud 0 ondea ya

la bandera noruega del explorador Amundsen. Exhaustos y

fracasados emprenden el regreso.



16 de febrero Polo Sur

cinco ingleses por el desierto Azul

Evans va último de la fila

y colgada de su mochila

va la muerte dispuesta a demostrar

que una vez muerto

no se está mal en aquel lugar.



No hubo lápida

si hubo plática

que Dios salve a la reina

gloria eterna a los héroes

de la Antártida.



6 de marzo y Oates no puede más

son sus pies dos cuchillas de cristal

de arrastrarse en algunos tramos

tiene heladas también las manos

pero nadie le quiere abandonar

y mientras duermen

sale al paso de la eternidad.



No hubo lápida

si hubo plática

que Dios salve a la reina

gloria eterna a los héroes

de la Antártida.



30 de marzo

aquí acaba el diario

de Bowers, Wilson y Scott

que las ayudas que nunca nos llegaron

vayan a los que quedaron

nuestros hijos, nuestras viudas

como un inglés

mueren tres.



No hubo lápidas

no hubo pláticas

no hubo Dios

ni hubo reina

sólo nieves eternas

en la Antártida.



(1) ¿Quién se acuerda del Capitán Scott,

Evans, Wilson, Bowers y Oates?

(2) ¿Quién se acuerda del Capitán Scott?

Evans, Wilson, Bowers y Oates.

En (1) y (2) observe el lector la importancia

de los signos de puntuación.

lunes, abril 18, 2005

SODA STEREO

CAE EL SOL

Y cada vez que vuelvo
tus ecos están
y querría despertarme
y al fin con vos volver a jugar.

Cae el sol y aun sigo soñando
sale el sol y no te puedo encontrar.

Y cada vez que vuelvo aquí
siento que vos
me arrojaste a la inercia
sin novedad, sin decepción.

Cae el sol y aún sigo soñando.
sale el sol y no te puedo encontrar.

Y cada vez que vuelvo
un mismo final
afuera el mundo sigue
soy uno más buscando en el mar

Cae el sol y aún sigo soñando.
sale el sol y no te puedo encontrar

Un extraño destino, una oscura
verdad
tan sólo tropiezos, amar o callar
anduve caminando por calles al azar
por calles vacías
Buenos Aires, Buenos Aires,
humedad.


TÉ PARA TRES


Las tazas sobre el mantel
la lluvia derramada...
un poco de miel
un poco de miel
no basta

El eclipse no fue parcial
y cegó nuestras miradas
te vi que llorabas
te vi que llorabas
por el
Té para tres

Un sorbo de distracción
buscando descifrarnos
no hay nada mejor
no hay nada mejor
que casa

Té para tres.

martes, abril 12, 2005

KRIPTONITA

Yo que en un santiamén movía una montaña,
con un vigor que hoy a mi mismo me extraña,
debo admitir al fin que algo me debilita,
tal vez sea la edad, tal vez la kriptonita.


Volaba tal que así sobre los rascacielos,
que periodista audaz no compartió mis vuelos,
tal vez sea la edad tal vez la kriptonita,
hoy vuelo en metro y ya... ni el pito me levita.

Y veía a través de oscuros sentimientos,
imágenes que os di en muy contados cuentos,
tal vez sea la edad, tal vez la kriptonita.
Hoy solo quiero ver... mi serie favorita.

Sembraba por doquier el bien y a los villanos,
les daba tal pavor que les salían granos,
tal vez sea la edad, tal vez la kriptonita,
ante el lobo feroz... hoy soy Caperucita.

Fue fácil para mi, con mis superpoderes,
gozar del buen amor y muchas más mujeres,
tal vez sea la edad, tal vez la kriptonita,
hoy no tengo con quien... nadie me solicita.

Arriba corazón y a ver si contratacas,
si es cosa del pudor, prueba con espinacas
si es cosa del reloj, hazle una cancioncita,
tal vez sea la edad... tal vez la kriptonita.



JAVIER KRAHE

GRAN VIA

Por más que intento ceñir mi bufanda al cuello, el viento se cuela por los agujeros en la lana y siento el frío en la piel. Tengo los pies helados desde esta mañana y para colmo el agua de la lluvia se mete por un agujero en la suela de mi bota. Creo que no odio tanto el invierno como creía, a veces me gusta sentirme triste y nostálgica, y el tacto del jersey de lana virgen, la lluvia en las ventanas y el ruido del viento en los árboles pelados son como una caricia que eriza los sentidos más azules. A veces necesito caminar por mis soledades y echar un vistazo al páramo que tengo dentro los días que todo es cuesta arriba. Necesito conocer cada palmo para ser su dueña toda la vida y que nunca se cambien los papeles y me devore entre sus rastrojos (rastrojos de difuntos, Miguel, rastrojos de difuntos).
Ahora apenas veo al cruzar la calle porque el flequillo debajo del gorro se me ha metido en los ojos. Pero no importa porque conozco de sobra la dirección. Conozco el movimiento de la barahúnda en el centro de Madrid según el día y la hora del día. Hoy llueve y hay más prisa: es como en la autopista, hay que circular al mismo ritmo que el resto, no queda otra. Mientras cruzo la Gran Vía por un momento recuerdo la carretera antigua del Cristo a Malagón, por la que montábamos en bici las tardes de verano de hace 15 años. Bajo este cielo gris recuerdo el cielo azul, rodeada de hormigón recuerdo la panocha amarilla moviéndose lentamente con la brisa del estío y entre el sonido de los claxon vuelve el rumor de la chicharra. Y mis pies siguen estando fríos dentro de mis calcetines de lana mojados.
Mi bicicleta lleva años oxidada en el garaje de mi casa, y el viejo camino comienza a oxidarse también en mi memoria. Y tal vez sea demasiado pronto para que los recuerdos me aguijoneen la conciencia, tal vez sea pronto para sentirme cansada, tal vez el frío sea sólo una cuestión psíquica.
Esta primavera compraré una bici nueva, distinta a la que tuve hace 15 años, como distinta soy yo. La meteré en el coche y bajaré allá donde comenzaba la antigua carretera del Cristo a Malagón, me subiré a ella y miraré hasta donde abarca el valle. Mi tierra sin montañas, la planicie sin fin de mi infancia. Y seguiré el rumor de las nuevas chicharras hasta donde me apetezca. Y lo haré así con cada cosa que no quiero perder nunca. Para no volver a sentir tristeza una tarde de invierno en Madrid. Para disfrutar cada momento como un buen vino, y no desperdiciar vivencias ni sensaciones: porque en el fondo me encanta el invierno en Madrid, y el verano en la Mancha.

FORTUNA

Como cada noche de verano, al caer el crepúsculo sobre los olivos y el valle me dirigí hacia la cancela para echar la cadena que había permanecido todo el día escondida entre unos matojos, al lado de la piedra grande. Como cada noche anduve el camino de tierra que entre todos habíamos limpiado de piedras y rastrojos. Y mientras paseaba parsimoniosamente entre el cantar de los grillos y el olor de la jara, me sentí en paz bajo un influjo especial, como si mis pies apenas tocaran la tierra del camino, como si aquello que me rodeara no fuera más que un inmenso lienzo de color del mayor paisajista jamás conocido. Entonces alguien tiró de mi pantalón por detrás a la altura de la rodilla. Era mi hijo: - “¡Mira papi, la estellita Venus!...”.
Ciertamente es muy difícil ser feliz en esta vida. Ciertamente.




(A mi padre y mi hermano José Ramón)

lunes, abril 04, 2005

4 de abril

Lo que me ocurre, básicamente, es que la ilusión se me vence...pesa como una nube plomiza de las que te dan dolor de cabeza...y no rompe a llover. Nunca rompe a llover.

No quiero ser una chica nublada, prefiero andar sobre un rayo de sol aunque entiendo que no siempre se puede hacer eso. Porque no todos los días se ve el sol, aunque todos los dias salga. Pero no puedo evitar pensar en ciertas cosas, sentir de cierta forma y sobre todo no puedo evitar conservar ciertos recuerdos. Y a veces esos recuerdos quieren que les dedique un poco de tiempo, un poco de tristeza...y alguna lágrima. No me importa, es el precio a pagar por los momentos que fueron buenos y se fueron para siempre. Para siempre. Siempre.
Hoy me toca dedicarles algo de tiempo, para que me dejen partir de nuevo con las velas hinchadas, a perderme en el mar sin rumbo fijo...
Pero hoy no. Hoy mi noche será noche de puerto, de ron y de canciones tristes...




UN AMOR

Por ti junto a los jardines recién florecidos me duelen
los perfumes de primavera.

He olvidado tu rostro, no recuerdo tus manos,
¿cómo besaban tus labios?

Por ti amo las blancas estatuas dormidas en los parques,
las blancas estatuas que no tienen voz ni mirada.

He olvidado tu voz, tu voz alegre.
He olvidado tus ojos.

Como una flor a su perfume, estoy atado a tu recuerdo impreciso.
Estoy cerca del dolor como una herida, si me tocas me dañarás irremediablemente.

Tus caricias me envuelven como las enredaderas a los muros sombríos.
He olvidado tu amor y sin embargo te adivino detrás de todas las ventanas.

Por ti me duelen los pesados perfumes del estío:
Por ti vuelvo a acechar los signos que precipitan los deseos,
las estrellas en fuga, los objetos que caen.




Pablo Neruda

viernes, abril 01, 2005

Para tí, que estás lejos...y nunca lo leerás...aún así

Yo, con mi pesar
mi calma de rubí y mi camisa que antes era gris
Un ademán que intento controlar
pero entiendo que ya no es igual
que estoy aquí y tú no estás
Siempre pienso en esos días que pasaste por mi vida
y que palabra y que canción te gustaría
Siempre pienso en esos días que tu piel era la mía
y como fué que no encontramos la salida
Tú,no llamas más
tu calle de la paz es casi casi más que una señal
un vendaval de arena sin el mar
donde hubo un puerto ya no está
y no hablas más y ya es de noche en la ciudad
Siempre pienso en esos días que pasaste por mi vida
y que palabra y que canción te gustaría
Siempre pienso en esos días que tu piel era la mía
y como fué que no encontramos la salida
Tu recuerdo en mi sofá
y el tiempo que se va
tratando de pensar se me quema un cigarrillo más...

Mikel Erentxun

jueves, marzo 31, 2005

MEDIA VERÓNICA....

Media Verónica despierta
le molestó la luna
por la ventana abierta.

Llego una carta desde el frente;
el cántaro se rompe
y se secó la fuente.

Va a decidir que hacer cuando despierte del todo
y borrar con la mano
lo que ayer escribió con el codo,

habrá que ver
si la crónica Verónica reacciona,
la Verónica mitad
tiene muy poca maldad
pero esta cansada de esperar...

Media Verónica esta rota
no tiene muchos años
pero le hicieron daño.

Rompió una lanza por la risa,
pero no tiene prisa
y se ríe muy poco.

No va a saber que hacer cuando no sople más viento,
no sabe distinguir
el amor de cualquier sentimiento.

Quiere vivir
una vida diferente cada día;
la Verónica mitad
está en la flor de la edad
pero está cansada de esperar...

En la ventana hay una nota:
el pájaro no vuela
tiene las alas rotas.

Media Verónica lamenta
que el tiempo se consume
y lo demás no cuenta.

La vida es una cárcel con las puertas abiertas,
Verónica escribió
en la pared con las tripas revueltas.

Nada que ver,
no habrá flores en la tumba del pasado.
La Verónica mitad
dice siempre la verdad
pero está cansada de esperar...



Andrés C.

martes, marzo 29, 2005

PELICULÓN


Cuando el escritor Rudyard Kipling se encuentra trabajando en su estudio, se ve interrumpido bruscamente por un hombre con aspecto de loco, con las ropas destrozadas. El inesperado visitante, que se identifica como un viejo conocido suyo, Peachy Carnahan, le cuenta a un fascinado Kipling las increíbles aventuras que él y su compañero de correrías, Daniel Dravot, han vivido en los últimos meses: Hallándose de servicio en la India, Carnahan y Dravot, dos militares británicos que buscan cualquier modo de hacerse ricos, planean viajar a la desconocida tierra de Kafiristán. Antes de partir firman un contrato ante Kipling, prometiendo ser reyes de tan remoto lugar. Una vez allí, adiestran a las tribus en el arte de la guerra, consiguiendo un enorme ejército. Aprovechando un hecho casual, Daniel se hace pasar por el hijo de Alejandro Magno, con el fin de robar todas las riquezas de la ciudad. Pero Daniel comienza a creerse sus propias mentiras. Esa obsesión resultará desastrosa para él y para su amigo Peachy, cuando el falso rey es descubierto por su flamante esposa, Roxana.

lunes, marzo 28, 2005

PIEL DE MANZANA... (primavera no tengas prisa...)

A esa muchacha
que dio a morder
su piel de manzana
cuando Cupido
plantaba un nido
en cualquier ventana.

A esa muchacha
que tuvo al barrio
guardando cola
y revoloteando
como polillas
en las farolas.

A esa muchacha que fue «Piel de Manzana»
se le quebró el corazón de porcelana,
se le bebieron de un trago la sonrisa.
La primavera con ella tuvo prisa.

Y quién me hace entender
que la entretuve ayer
temblándome en las manos.
Maldigo el no poder
volvernos a esconder
en el último rellano
y a oscuras, compartir
un ramillete de promesas
y oír, sobre las diez:
«Niña, la hora que es y sin poner la mesa».

Muchachas tristes
que florecisteis
en mis aceras,
bien poco ha escrito
en vuestros cuadernos
la primavera...
...y llega el invierno.





Joan Manuel Serrat

sábado, marzo 26, 2005

AIN'T NO SUNSHINE...

Ain't no sunshine when she's gone
It's not warm when she's away
Ain't no sunshine when she's gone
She's gone much too long
Any time she goes away

Ain't no sunshine when she's gone
Wonder if she's gone to stay
Ain't no sunshine when she's gone
And this house just ain't no home
Anytime she goes away


I know
She's gone to stay
It's breakin' me up
Anytime she goes away
Gotta leave the young thing alone
There ain't no sunshine when she's gone


Ain't no sunshine when she's gone
It's not warm when she's away
Ain't no sunshine when she's gone
And she's gone much too long
Any time she goes away


Ain't no sunshine when she's gone
I wonder if she's gone to stay
There ain't no sunshine when she's gone
And this house just ain't a home
Any time she goes away


I know
She's gone to stay
It's breaking me up
Any time she goes away
Gotta leave the young thing alone
There ain't no sunshine when she's gone


Ain't no sunshine when she's gone
I wonder if she's gone to stay
Ain't no sunshine when she's gone
And this house just ain't no home
Any time she goes away
Any time she goes away

martes, marzo 22, 2005

MIEDO... (este es el final...)

"Para empezar
diré que es el final
no es un final feliz
tan sólo es un final
pero parece ser que ya no hay vuelta atrás.

Sólo te di
diamantes de carbón
rompí tu mundo en dos
rompí tu corazón
y ahora tu mundo esta burlándose de mi.

Miedo
de volver a los infiernos
miedo a que me tengas miedo
a tenerte que olvidar.

Miedo
de quererte sin quererlo
de encontrarte de repente
de no verte nunca más.

Oigo tu voz
siempre antes de dormir
me acuesto junto a ti
y aunque no estás aquí
en esta oscuridad la claridad eres tu.

Miedo
de volver a los infiernos
miedo a que me tengas miedo
a tenerte que olvidar.

Miedo
de quererte sin quererlo
de encontrarte de repente
de no verte nunca más.

Ya se que es el final
no habrá segunda parte.

Y no se cómo hacer para borrarte.

Para empezar
diré que es el final.

Miedo
de volver a los infiernos
miedo a que me tengas miedo
a tenerte que olvidar.

Miedo
de quererte sin quererlo
de encontrarte de repente
de no verte nunca más.

y aquí en el infierno
oigo tu voz."

M-CLAN



CYRANO

Sí, es cierto, me gusta provocar ¿Pero qué quieres que haga?...


¿Buscarme un protector? ¿Un amo tal vez?
Y como hiedra oscura que sube la pared,
medrando sibilina y con adulación
¿Cambiar de camisa para obtener posición?
¡No, gracias!

¿Dedicar, si viene al caso,
versos a los banqueros?
¿Convertirme en payaso?
¿Adular con vileza los cuernos de un cabestro por temor a que me lance un gesto siniestro?
¡No, gracias!

¿Desayunar cada día un sapo?
¿Tener el vientre panzón? ¿Un papo
que me llegue a las rodillas con dolencias pestilentes de tanto hacer reverencias?
¡No, gracias!

¿Adular el talento de los camelos?
¿Vivir atemorizado por infames libelos
y repetir sin tregua: «Señores, soy un loro, quiero ver mi nombre escrito en letras de oro!»?
¡No, gracias!

¿Sentir temor a los anatemas?
¿Preferir las calumnias a los poemas?
¿Coleccionar medallas? ¿Urdir falacias?
¡No, gracias!
¡No, gracias!
¡No, gracias!...

Pero cantar, soñar, reir,
vivir, estar solo, ser libre,
tener el ojo avizor, la voz que vibre,
ponerme por sombrero el universo,
por un sí o por un no, batirme...
o hacer un verso...
Despreciar con valor la gloria y la fortuna,
viajar con la imaginación ¡a la luna!...
sólo al que vale reconocer los méritos,
no pagar jamás por favores pretéritos,
renunciar para siempre a cadenas y protocolos,
posiblemente no volar muy alto, pero solo...


Edmond Rostand, Cyrano de Bergerac

lunes, marzo 21, 2005

VIVA LA ITALIA...Y VALLEKAS


Qué cena la de aquella noche!!!!! No ha corrido tanto vino en una buhardilla del centro en años.... Elsa, esta te la dedico, bambina, por el tute que nos dimos (a Rubén tb). Te quiero rubia, lo sabes...pero te lo digo igual!!!!

viernes, marzo 18, 2005

RETRATO... a los que sois como yo...golosinas

Un día estas cosas son cosas pasadas
llenando la memoria como cajas
tu risa que brinca febrero y tus cartas
y Silvio y ojalá como cohartada
todos tenemos algo escondido
y yo como todos tengo lo mío
un día estas cosas son polvo de estrellas
momento como curva en la vereda
un día miramos y acaso reimos
pensando lo que ha sido y lo que fuimos
Todos tenemos algo escondido
y yo como todos tengo lo mío
amor y golosinas sueños perversos
y Gerard Depardieu diciendo versos
un día volvemos aquí donde estamos
y todo lo importante lo encontramos
el agua más fresca la flor de las flores
aroma que resuelve los olores
todos tenemos algo escondido
y yo como todos tengo lo mío
amor y golosinas sueños perversos
y Gerard Depardieu diciendo versos...

jueves, marzo 17, 2005

BURLA BURLANDO VAN LOS SEIS DELANTE...

Más allá de los cincuenta años empezamos a morirnos poco a poco en otras muertes. Los grandes magos, los chamanes de la juventud parten sucesivamente. A veces ya no pensábamos tanto en ellos, se habían quedado atrás en la historia; other voices, other rooms nos reclamaban. De alguna manera estaban siempre allí, pero como los cuadros que ya no se miran como al principio, los poemas que sólo perfuman vagamente la memoria.
Entonces -cada cual tendrá sus sombras queridas, sus grandes intercesores- llega el día en que el primero de ellos invade horriblemente los diarios y la radio. Tal vez tardaremos en darnos cuenta de que también nuestra muerte ha empezado ese día; yo sí lo supe la noche en que en mitad de una cena alguien aludió indiferente a una noticia de la televisión, en Milly-la-Forêt acababa de morir Jean Cocteau, un pedazo de mí también caía muerto sobre los manteles, entre las frases convencionales.
Los otros han ido siguiendo, siempre del mismo modo, Louis Armstrong, Pablo Picasso, Stravinski, Duke Ellington, y anoche, mientras yo tosía en un hospital de La Habana, anoche en una voz de amigo que me traía hasta la cama el rumor del mundo de afuera, Charles Chaplin. Saldré de este hospital. Saldré curado, eso es seguro, pero por sexta vez un poco menos vivo.

De Un tal Lucas
Cortázar, Julio; Cuentos completos 2, Buenos Aires, Alfaguara, 1996

miércoles, marzo 16, 2005


El destino del primer viaje largo en mi coche nuevo!! ASTUUUUURIES PATRIA QUERIDAAAAAA...ASTURIEEEEES DE MIS AMORES.... Tom, ve preparando la sidrina!!!! Joder, que paisaje... Mare de Deu, si un día buscas paz para tu espíritu....

Cuánta sangre en el alcohol!!...esos conciertos del Café La Palma!!...sé que la pusiste en tu blog, guapa, pero no tengo más!!!.... Un besazo, rubia!!!

TUS AMORES PERROS ME VAN A MATAR...


Tu eres mía, la que siempre he buscado
me dijo un día y yo sonrío satisfecha
y confiada en que lo nuestro es la verdad
y confiada en que lo nuestro es la verdad......

sus ojos decían para siempre ese día
hasta que un día ese día llego
lo dicho lo va comiendo lento el sol
cerca del mar embarcan a eternidad.....

Que nunca habrá nada que nos separe
siempre estás a mi lado

Acaso será para siempre has olvidado
dijiste un día, solo escucho yo
lo dicho lo va comiendo lento el sol
cerca del mar embarcan a eternidad.....

Porque tus amores perros me van a matar
sin haberme dado la felicidad
tus amores perros me van a matar
sin haberme dado siquiera
un poco de felicidad.....



JULIETA VENEGAS

RAYUELA...

"-Y la noche que el soldado me tocó el traste en la Foire du Trône, y vos le diste una trompada en la cara, y nos metieron presos a todos.
-Que no oiga Rocamadour -dijo Oliveira riéndose.
-Por suerte Rocamadour no se acordará nunca de vos, todavía no tiene nada detrás de los ojos. Como los pájaros que comen las migas que uno les tira. Te miran, las comen, se vuelan... No queda nada.
-No -dijo Oliveira-. No queda nada."


...

"Pero Oliveira quería salir solo. Empezó a librar poco a poco las piernas del abrazo de la Maga. Le acariciaba el pelo, le pasó los dedos por el collar, la besó en la nuca, detrás de la oreja, oyéndola llorar con todo el pelo colgándole en la cara. -Chantajes no-, pensaba. -Lloremos cara a cara, pero no ese hipo barato que se aprende en el cine.- Le levantó la cara, la obligó a mirarlo.
-El canalla soy yo -dijo Oliveira-. Dejáme pagar a mí. Llorá por tu hijo, que a lo mejor se muere, pero no malgastes las lágrimas conmigo. Madre mía, desde los tiempos de Zola no se veía una escena semejante. Dejáme salir, por favor.
-¿Por qué? -dijo la Maga, sin moverse del suelo, mirándolo como un perro.
-¿Por qué que?
-¿Por qué?
-Ah, vos querés decir por qué todo esto. Andá a saber, yo creo que ni vos ni yo tenemos demasiado la culpa. No somos adultos, Lucía. Es un mérito pero se paga caro. Los chicos se tiran siempre de los pelos después de haber jugado. Debe ser algo así. Habría que pensarlo. "


cap.20

CADAVER ESQUISITO

La sombra de un mono que se peina. La vida, el mundo, yo, ¿por qué?. Volvería mil veces a pasear por aquella calle tan llena de nada. La noche esconde una sonrisa amarga tan llena de ternura como la misma tierra que te conoció. La fuerza va con tu alma. Una tribu de corazones glotones sin saber. Estamos aquí, ¡¡viviendo!! Ayer decidí que ya era hora, si el silencio calla es el momento. La paciencia es virtud

martes, marzo 15, 2005

Cuando me vaya... - JMS

Me iré despacio un amanecer
que el sol vendrá a buscarme temprano.
Me iré desnudo, como llegué.
Lo que me diste cabe en mi mano.

Mientras tú duermes deshilaré
en tuyo y mío lo que fue nuestro
y a golpes de uñas en la pared
dejaré escrito mi último verso.

Y a la grupa
del terral, mi chalupa
de blanca vela peinará el mar.
¿Que soledad te vendrá a buscar...?
Cuando me vaya.
Cuando me vaya.

Luna tras luna, llamándome
bajarás donde el azul se rompe.
El viento te abrazará de pie
hurgando el vientre del horizonte.

Una sonrisa se esfumará
rozando el borde de los aleros.
Tu boca amarga preguntará
¿...para quién brillan hoy los luceros?

Y las olas
sembrarán caracolas
arena y algas entre tus pies.
Los besarán y se irán después
hacia otra playa.
Cuando me vaya.

Me iré silbando aquella canción
que me cantaba cuando era un crío
un marinero lleno de ron
por si en verano sentía frío.

Me iré despacio y sé que quizás
te evoque triste doblando el faro.
Después la aldea quedará atrás,
después el día será más claro.

Y ese día
dulce melancolía,
has de arrugarte junto al hogar.
Sin una astilla para quemar.
Cuando me vaya.
Cuando me vaya.

Qué va a ser de tí... - JMS

Hace más de un año ya
que en casa no está
tu pequeña
Un lunes de noche la vi salir
con su impermeable amarillo,
sus cosas en un hatillo
y cantando...."Quiero ser feliz"...

Te dejó sobre el mantel
su adiós de papel
tu pequeña.

Te decía que en el alma y la piel
se le borraron las pecas
y su mundo de muñecas
pasó...
pasó veloz y ligera
como una primavera en flor...

Qué va a ser de ti lejos de casa,
Nena, qué va a ser de ti...

Esperaste en el sillón
y luego en el balcón
a la pequeña.
Y de punta a punta de la ciudad
preguntaste a los vecinos
y saliste a los caminos,
quién sabe dónde andará...

Y hoy te preguntas por qué
un día se fué
tu pequeña,
si le diste toda tu juventud,
un buen colegio de pago,
el mejor de los bocados
y tu amor...
Amor sobre las rodillas,
caballito trotador...

Qué va a ser de ti lejos de casa,
Nena, qué va a ser de ti...

LA MUJER QUE YO QUIERO - JMS

La mujer que yo quiero no necesita
bañarse cada noche en agua bendita.
Tiene muchos defectos, dice mi madre,
y demasiados huesos, dice mi padre.

Pero ella es más verdad que el pan y la tierra,
mi amor es un amor de antes de la guerra,
Para saberlo...
La mujer que yo quiero no necesita
deshojar cada noche una margarita.

La mujer que yo quiero es fruta jugosa
prendida en mi alma como si cualquier cosa.
Con ella quieren dármela mis amigos
y se amargan la vida mis enemigos...

Poque sin querer tú te envuelve su arrullo
y contra su calor se pierde el orgullo
y la verguenza...
La mujer que yo quiero es fruta jugosa
madurando feliz, dulce y vanidosa.

La mujer que yo quiero me ató a su yunta
para sembrar la tierra de punta a punta
de un amor que nos habla con voz de sabio
y tiene de mujer la piel y los labios.

Son todos suyos mis compañeros de antes...
Mi perro, mi Scalextric y mis amantes,
Pobre Juanito...
La mujer que yo quiero me ató a su yunta
Pero, por favor, no se lo digas nunca...

(no se lo digas nunca...)

Dondequiera Que Estés - JMS

Dondequiera que estés
te gustará saber
que por flaca que fuese la vereda
no malvendí tu pañuelo de seda
por un trozo de pan
y que Jamás
por más cansado que
estuviese, abandoné
tu recuerdo a la orilla del camino
y por fría que fuera mi noche triste
no eché al fuego ni un solo
de los besos que me diste

por ti brilló mi sol un día
y cuando pienso en ti brilla de nuevo
sin que lo empañe la melancolía
de los fugaces amores eternos

Dondequiera que estés
te gustaría saber
que te pude olvidar y no he querido
y por fría que sea mi noche triste
no echo al fuego ni uno solo
de los besos que me diste.

Dondequiera que estés....
si te acuerdas de mi.
Hoy me duele la cabeza, como cuando me la pisabas con tus botas de tacon, pedazo de puta malnacida.
Quiza deba agradecertelo, desde entonces solo me duele la cabeza, lo demas paso al olvido.
Recuerdo cuando sacaba a pasear al perro y veia la luz de la casa encendida, y tu figura recortandose negra, de la cocina a la habitacion, a la cocina, al salon.... tenia tantas ventanas la casa como caras nuestra relacion. Supongo que gano la cara mala, la peor... o en el fondo era la mejor, nunca lo sabre.
Aun recuerdo la marca de las maletas, las queme luego para deshacerme de todo recuerdo. Ahora mi casa no tiene tantas ventanas, el puto perro se murio y salgo a pasear con su collar en el bolsillo. Sigo silbandole, pero mas bajito, no sea que me tomen por loco.
Murio con tu recuerdo, aunque a veces silbo mas alto, por si apareces corriendo tras de el, como pasaba a veces. La verdad que el puto perro era tan sarnoso y feo como tu recuerdo...pero aun asi le queria.
A veces las tardes caen plomizas en medio del paseo, y cuando ya no hay gente, cuando la television les llama de nuevo a todos, me siento al borde del camino y me quito la camisa y noto la brisa, y la ceniza que me trae de las maletas que quemé, y el sabor del mar, y tantos olores perdidos... Las maletas, debi quemarlas en un cuarto sin ventilacion, sin que la brisa supiera que lo hacia.

lunes, marzo 14, 2005

PRIMAVERA VIEJA - Luis Cernuda

Ahora, al poniente morado de la tarde,
En flor ya los magnolios mojados de rocío,
Pasar aquellas calles, mientras crece
La luna por el aire, será soñar despierto.

El cielo con su queja harán más vasto
Bandos de golondrinas: el agua en una fuente
Librará puramente la honda voz de la tierra;
Luego el cielo y la tierra quedarán silenciosos.

En el rincón de algún compás, a solas
Con la frente en la mano, un fantasma
Que vuelve, ¿llorarías pensando
Cuán bella fue la vida y cuán inútil?.

jueves, marzo 10, 2005

ROCK AND ROLL SUICIDE


Time takes a cigarette, puts it in your mouth
You pull on your finger, then another finger, then your cigarette
The wall-to-wall is calling, it lingers, then you forget
Ohhh, you're a rock 'n' roll suicide

You're too old to lose it, too young to choose it
And the clocks waits so patiently on your song
You walk past a cafe but you don't eat when you've lived too long
Oh, no, no, no, you're a rock 'n' roll suciide

Chev brakes are snarling as you stumble across the road
But the day breaks instead so you hurry home
Don't let the sun blast your shadow
Don't let the milk float ride your mind
They're so natural - religiously unkind

Oh no love! you're not alone
You're watching yourself but you're too unfair
You got your head all tangled up but if I could only make you care
Oh no love! you're not alone
No matter what or who you've been
No matter when or where you've seen
All the knives seem to lacerate your brain
I've had my share, I'll help you with the pain
You're not alone

Just turn on with me and you're not alone
Let's turn on with me and you're not alone
Let's turn on and be not alone
Gimme your hands cause you're wonderful
Gimme your hands cause you're wonderful
Oh gimme your hands.

miércoles, marzo 09, 2005

Eres....

especial.

SOY MARXISTA

GROUCHO MARX DIXIT:

1. Jamas aceptaria pertenecer a un club que admitiera como miembro a alguien como yo.

2. A quien va usted a creer, ¿A mi, o a sus propios ojos?

3. Estos son mis principios. Si a usted no le gustan, tengo otros.

4. El puede parecer un idiota y actuar como un idiota. Pero no se deje engañar. Es realmente un idiota.

5. Nunca olvido una cara. Pero en su caso, hare gustoso una excepcion.

6. Claro que lo entiendo. Incluso un niño de cinco años podria entenderlo. ¡Que me traigan un niño de cinco años!

7. Desde el momento en que cogi su libro me cai al suelo rodando de risa. Algun dia espero leerlo.

8. ¿Por que deberia preocuparme por la posteridad? ¿Que ha hecho la posteridad por mi?

9. La justicia militar es a la justicia lo que la musica militar es a la musica

10. La inteligencia militar es una contradiccion en los terminos.

11. Una mañana me desperte y mate a un elefante en pijama. Me pregunto como pudo ponerse mi pijama.

12. La television ha hecho maravillas por mi cultura. En cuanto alguien enciende la television, voy a la biblioteca y me leo un buen libro.

13. He pasado una noche estupenda. Pero no ha sido esta.

14. Debo confesar que naci a una edad muy temprana.

15. O usted se ha muerto o mi reloj se ha parado.

16. Recordad que estamos luchando por el honor de esa mujer, lo que probablemente es mas de lo que ella hizo jamas.

17. Partiendo de la nada alcance las mas altas cimas de la miseria.

18. Citadme diciendo que me han citado mal.

19. El matrimonio es una gran institucion. Por supuesto, si te gusta vivir en una institucion.

20. La politica es el arte de buscar problemas, encontrarlos, hacer un diagnostico falso y aplicar despues los remedios equivocados.

21. Es mejor estar callado y parecer tonto que hablar y despejar las dudas definitivamente.

22. Bebo para hacer interesantes a las demas personas.

23. Solo hay una forma de saber si un hombre es honesto. Preguntarselo. Y si responde "si", sabes que esta corrupto.

24. ¿Que por que estaba yo con esa mujer? Porque me recuerda a ti. De hecho, me recuerda a ti mas que tu.

25. ¿Servicio de habitaciones? Mandenme una habitacion mas grande.

26. La politica no hace extraños compañeros de cama. El matrimonio si.

27. El secreto del exito es la honestidad. Si puedes evitarla, esta hecho.

28. Soy tan viejo que recuerdo a Doris Day antes de que fuera virgen.

29. Fuera del perro, un libro es probablemente el mejor amigo del hombre, y dentro del perro probablemente esta demasiado oscuro para leer.

30. No puedo decir que no estoy en desacuerdo contigo.

31. Detras de cada gran hombre hay una gran mujer. Detras de ella, esta su esposa.

32. El matrimonio es la principal causa de divorcio.


yo soy MARXISTA (sección Groucho)

martes, marzo 08, 2005

JAIKUS PARA MAÑANAS INVERNALES

"Eres guapina,
mujer trabajadora,
eres divina"



Como podemos observar en este, nuestra amiga Martuzilla se ha abierto el cráneo para deleitarnos en un día tan especial como el de hoy con este maravilloso jaikú... una obra de arte donde las haya!!!

CLÁSICA


Cualquier noche es buena
para que la risa inunde el escenario,
para que el lunes sea sábado,
para que las penas se queden en la calle,
y sólo falle una cosa...
...la cerveza

lunes, marzo 07, 2005

el resto de mi vida, llego al dia siguiente
me despertaste del sueño,
nunca debiste hacerlo

POEMA DEL RECUERDO

Pesa tanto tu recuerdo,
como la vida entera
que quise vivir contigo...
A veces creo incluso verte
recortado sobre el mar
siluetas fantasmas de ausencias

POEMA DE LA NOSTALGIA

A veces me sorprendo esperando tu regreso
en la orilla; sin saber, que quien nunca se fue
no podrá volver jamás....
Con tus palabras volaba, tus palabras
como cuchillos
me cortaron las alas mientras mirabas

POEMA DEL DESENCUENTRO

Desde tus ojos decubrí el mundo,
desde tus ojos me volví ciega...
no me quemó su luz, sino sus sombras...
Silencio con el que me matas,
no eres, reflejas, crees y puede
que hasta mientas, me mientas

POEMA BREVE DE LA AUSENCIA

Te prefiero de sueño antes que de realidad,
si en mi sueño eres tú y no ese otro
que ocupa tu lugar desde el silencio...

Jaiku

Hoy me duchaba y te sentia,
no estabas
el agua me quemaba como tus palabras

JAIKU

Hoy me desperté y te vi
y desee por primera vez
no haberte visto al abrir los ojos...

En tres minutos....

...vuelvo a escribirte,
no se aun razones,
quizá, nunca te fuiste

En dos minutos

... escribo lo que siento
pero no se la razón
quiza, necesité hacerlo

jueves, marzo 03, 2005

Impertinencias

En la mesa de al lado,
un jardín de señoras en domingo
abonadas al orden del murmullo
y del té con limón,
en un café de invierno por la tarde.

Se quejan de los tiempos, beben, fuman,
discuten sus secretos, asienten con sonrisas...

y de pronto se paran a mirarte.

Despreocupada cuentas
- y en el local tu voz es como el sable
que hiere al enemigo -
una historia de cama con detalles expertos,
una manera de sentir la vida
que penetra y disuelve
la luz de iglesia,
la humillación del frío en las rodillas,
los cajones cerrados y las fotos de boda.

Cierto tipo de gente
sufre de los inviernos en los ojos,
conoce las heladas
que pasan por debajo de una puerta,
una puerta de alcoba,
allí donde la noche siempre tiene
olor de espera inútil,
y después de la espera se aceptan las mentiras,
y después el silencio.

Nada dejan los años en la mesa de al lado,
sino un murmullo que envejece y una sombra
que cruza por los labios como una cicatriz,
un rencor en la piel de la conciencia.

Tu voz es alta y joven,
va vestida de fiesta y cuando se desnuda
hace que el sol de invierno, conmovido,
se detenga un instante para apoyar la frente
sobre los ventanales del café.


Jose Luis Montero

SHE'S NOT THERE





Well, no one told me about her
The way she lied
Well, no one told me about her
How many people cried

But it's too late to say you're sorry
How would I know, why should I care
Please don't bother tryin' to find her
She's not there

Well, let me tell you about the way she looked
The way she acted and the color of her hair
Her voice was soft and cool, her eyes were clear and bright
But she's not there

Well, no one told me about her
What could I do
Well no one told me about her
Though they all knew

But it's too late to say you're sorry
How would I know, why should I care
Please don't bother tryin' to find her
She's not there

Well, let me tell you about the way she looked
The way she acted and the color of her hair
Her voice was soft and cool, her eyes were clear and bright
But she's not there

But it's too late to say you're sorry
How would I know, why should I care
Please don't bother tryin' to find her
She's not there

Well, let me tell you about the way she looked
The way she acted and the color of her hair
Her voice was soft and cool, her eyes were clear and bright
But she's not there

miércoles, marzo 02, 2005

Tuve que matarla.....

hola amor platonico de desconocido rostro y dulce voz que resuena en mi cabeza inventada, a la par que tus palabras

que hiciste que no encendiste las farolas y dejaste que la noche siguiera oscura?

hacia frio, pero era sano, creo que necesitaba pensar

y dentro pedi mahou clasica, pero me ofrecieron heineken, a lo que replique al camareo que cerveza por favor....no entendia que la noche estaba tan oscura...por eso quiza es camarero

decidi entonces que la iluminaria con Dias Y Candelas, maravilloso invento allen de los pirineos madrileños, pero tampoco funciono, y solo me sumi mas en ella, se convirtio en mi amante, la hija de la gran perra me abrazaba y decia " te amo, te amo, ven "

hubo un momento de duda....voy? no voy? alargaba la mano para tocar los muros en la oscuridad, notar si estaban frios y humedos o secos y calientes, queria que esa especie de vagina eterna me albergara, queria estar rodeado de amnios, pero no habia muros, era desesperante

ser ciego en un mundo oscuro es tan tan triste....


que hice? cogi resuello, resople con todas mis fuerzas y grite " estas ahi? Aliena, estas ahi? ", y entonces comprendi que todo era mentira, un puto sueño que nunca vendria ni seria realidda, que solo me tocaba volver a ver muros ficticios y cromosomas gigantes


escribimos una novela a medias? con solo dos protagonistas donde ambos mueran?

no acepta la novela...esta bien, sere yo el responsable de la muerte de ambos enamorados, crei que podria compartir celda y castigo con usted

feliz....me ofreceria vino de cuenca que deja que nadie muera?


enamorados que envejecen juntos pero que en pleno extasis octogenario estalla una guerra, y ambos mueren destrozados por el fuego enemigo, gatillos apretados por los hijos de octogenarios amigos suyos que emigraron años ha y cuyas ordas vuelven a sembrar el caos

y quiza los dedos revientaoctogenarios nunca sepan que esos recien muertos les cambiaron los pañales de pequeños y les daban cariñosos bocados en el culo.... el hombre contra el hombre, la creacion contra el creador

tras el caos, que va a quedar? Hordas sin objetivo? Autofagocitismo del ejercito invasor? O quiza se establencan en ese sitio para criar hijos y emigrar al pais de origen para que sus hijos siembren de nuevo el caos en el pais que realmene fue su irigen?

no, la musa no volvio, tuve que degolalrla ayer ala muy puta, trato de meter una nueva cancion en mi cabeza y dije " hasta aqui hemos llegado, cortare tus alas y rompere tu varita magica, quiza asi permitas que venga el enemigo "

luego recogi su minusculo cadaver, y derramando una sola lagrima para que abrigara su tez, la enterre entre guijarros de rio, para que fuera eterna

solo asomaba fuera su manita, licencia poetica que me permiti para retratarla mentalmente y dejar que siemrpe tuviera un hueco en las estanterias de mi ego, aun a pesar de haber sido cruel amante y procaz asesino con ella

sin embargo, juro que la ame mientras revoloteaba sonriendo a mi alrededor

no, la oscuridad fue mi fiel aliada, pero tantas voces que dijeron " hazlo ".....

yo quiza me levante cada mañana consciente del crimen que hice, rebusque en las estanterias y vea su foto, y entonces un breve pinchazo me recordara que estoy vivo, aunque sea todo mentira, cogere el manto de terciopelo negro y saldre de nuevo al mercado, a comprar bogavante y otros monstruos marinos con los que llenar mis tripas vacias

mercados llenos de gentes con mantos blancos, bogavantes, mantos blancos, bogavantes.... quiza las paredes sangren de verdad como decia el rey del esperpenteo

Max Estrella?

no habia estrellas en ese rey , lo siento..... cada pais tiene uno, yo elegi el pais de nunca jamas para situar alli mi reino de mentira

quiza el vino sea revelador d la verdad y este equivocandome conla bebida verde de tuyonas......

en todo caso, hoy me he levantado y no habia bogavantes, y el maldito mercader de monstruos me juraba y perjuraba que ayer no hice reserva de manduca, habrase visto!

Casi hice el ademan histrionico de " que le corten la cabeza ! " para erigirme de nuevo en maravilloso juez y verdugo de la dualidad ezptrema, pero tuve un momento de reflesion y vi a los pobres monstruos del mar, tan tiernos, cubiertos por miles de reflejos de hilo, mirandome, deseando que no matara a quien les esclavizaba y vendia....

di media vuelta y fiel a mis principios de traicion y autoinflingimiento de dolor, acudi al puesto de verduras, donde dije a la maldita bruja que las mercadeaba

" envenename "

y ella tendio su bella mano sabia de edad y me ofrecio una manzana, a la par que decia " quieres ser blancanieves o quiza guillermo tell ? ". Entendiendo la pregunta, presto comi un bocado de la misma y prendi el resto de un imperdible gigante, a la altura de mi corazon, y dandome la vuelta mire al vendedor de monstruos,

listo para tus dardos, maldito hijo de puta espeté con furia, casi teatral debo reconocer, y mientras cerre los ojos y puse los brazos en cruz, espere que una flecha atravesara la manzana y tras ella, el corazon

larga, larga fue la espera, tan larga que abri de nuevo los ojos, y descubri horrorizado que de mis brazos habian colgado abrigos y bolsas de la compra de diseñor horrible, me habian convertido en un vulgar perchero de mercado de segunda,

no pude dar credito a los visto, hasta que entonces oi las risas de los niños

y vi al leon cobarde, al hombre de hojalata y a ella danzando alrededor de mi

entonaban

el hombre de paja, perchero es, no le molestes, no debe despertar

y la musa que enterre mil años antes danzaba con ellos alrededor dmio, tan bella, tan magnifica, con su varita magica dibujando estrellas en el cielo que olia a frutas y pscados. Yo admiraba, simplemente, consciente de ser un mortal a sus pies

ella pausada se acerco, y dijo

quiza quien me mató me alimente de nuevo...

temble, he de reconocerlo, porque la manzana estaba envenenada y no queria verla desaparecer de nuevo, entonces corri de nuevo a las estanterias a buscar su retrato y notar sus pinchazos, pero el marco estaba vacio, en el camino de vuelta, corri desesperado pero llegue tarde, ella habia mordido la fruta....

crei desfallecer, y entonces me devolvio la lagrima que un dia la preste y dijo

nunca mas

( plas plas plas plas )
( The End )

Está....

Esta demasido oscuro ahi fuera. Hace frio, hace mucho frio, vayas abrigado o no. Apenas hay luz suficiente para poder ver el vaho que trata de calentar tus manos. Dentro hace calor, hay luz, de mil colores y formas, con tantos reflejos como caras tenemos en nuestro interior. Hay para beber, aunque no hay para comer. Elige que bebes.
Trato de decidir, si quedarme dentro, si quedarme fuera. No lo tengo claro, ambos mundos son tan opuestos que quiza necesite uno que no se ha creado aun. Ambos excitan, ambos adormecen, ambos ofrecen.

Me quito la cazadora, creo que me quedare fuera y notare el frio directamente sobre la piel. Hace tanto que no noto nada sobre ella... ya va siendo hora de volver a ser. Simplemente, ser.

martes, marzo 01, 2005

EL CINE

La cola de esta noche
no tiene final
dos horas confiando
que no colgarán
dichoso cartelito
de completo está el local.

Logré cruzar la puerta
diez duritos van
no me ponga delante
ni tampoco detrás.
Eterno en la pantalla está
el visite nuestro bar.

Las luces se apagaron
esto va a empezar,
la chica de la antorcha
ya ocupó su lugar
preludio de que algo
emocionante va a pasar.

Sobre la foto fija
de una gran ciudad
los nombres y apellidos
de los que serán
actores, directores, productores y demás.

El ruido de las fábricas al despertar
los olores y colores de la gran ciudad
me hicieron sentir que yo estaba allí,
que estaba allí.

El cuerpo de esa chica que empezó a temblar
cuando el protagonista la intentó besar
me hicieron sentir que yo estaba allí,
que era feliz.

Las primeras escenas de aproximación
consiguen que te metas
en la situación
y poco a poco se va
desarrollando la acción.

Parece que se ha producido un apagón
silbidos a cabina
tensa situación
la chica ya estaba desnuda
cuando se cortó.

Recuperado el ritmo
ya llegó en final
barullo de murmullos
que preguntan que ¿qué tal?
Y un desfile de zombis
que abandonan el local.

Durante una hora y media
pude ser feliz
comiendo chocolate
y palomitas de maíz
sintiendo que era yo,
el que besaba a aquella actriz.

El ruido de las fábricas al despertar
los olores y colores de la gran ciudad
me hicieron sentir que yo estaba allí,
que estaba allí.

El cuerpo de esa chica que empezó a temblar
cuando el protagonista la intentó besar
me hicieron sentir que yo estaba allí,
que era feliz